Imágenes de los residuos de Montenegro trasladados en 2019 a Nerva. Foto: Ecologistas en Acción.

El pequeño municipio onubense de Nerva, en Huelva, de apenas 5.500 habitantes, no sale de su asombro tras tener constancia de que el vertedero de residuos tóxicos y peligrosos gestionado por la empresa Ditecsa, ubicado a apenas 700 metros del pueblo y próximo también al famoso río Tinto, acogió el pasado 2019 en sus colmatadas instalaciones desde hace años un cargamento de 40.000 toneladas de productos altamente tóxicos procedente de Montenegro, a más 3.200 kilómetros de distancia. En la actualidad numerosas organizaciones ecologistas y vecinales como Nerva, Salud y Dignidad están promoviendo diversas acciones para el cierre definitivo de este vertedero de residuos tóxicos y peligrosos, abierto en 1998 y uno de los más saturados y grandes de toda Europa, a donde llegan residuos de otros países como Portugal, Francia o Italia, cuando en principio sólo se concibió para acoger residuos de otras comunidades autónomas.

La carga, con el cancerígeno asbesto y otros productos disruptores endocrinos, fue desembarcada en el puerto de Sevilla por una empresa francesa en 2019

La asociación conservacionista Ecologistas en Acción ha denunciado el “posible tráfico ilícito de residuos peligrosos” procedentes de este país de la extinta Yugoslavia contraviniendo lo establecido en el Convenio de Basilea, que prohíbe expresamente la importación de sustancias peligrosas, como las que durante el pasado año se sepultaron en el polémico vertedero onubense, pendiente en la actualidad de un proyecto de ampliación impulsado por el Gobierno andaluz de Juan Manuel Moreno Bonilla en pleno confinamiento el pasado marzo, que rechazan de plano diversas asociaciones vecinales y conservacionistas, así como los partidos de la oposición parlamentaria andaluza (PSOE y Adelante Andalucía) e incluso el Partido Popular de Nerva, que se posiciona en contra de los planteamientos a favor del proyecto de su formación política a nivel autonómico.

El Gobierno andaluz mantiene en estos momentos un absoluto mutismo sobre el proyecto de ampliación de estas instalaciones, totalmente saturadas en la actualidad y protagonista de numerosos incendios e incidentes de seguridad en los últimos años. Tampoco el Ayuntamiento de Nerva, gobernado por el PSOE, ha vuelto a convocar la Mesa de Diálogo para el cierre ordenado de las instalaciones como prometió a la oposición política, asociaciones ecologistas y vecinales.

A través de un comunicado oficial, la agrupación del PSOE local se ha limitado a pedir explicaciones a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible. “Nuestro equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Nerva enviará mañana mismo (por este viernes 30 de octubre) una carta a la Consejería de la Junta de Andalucía competente en esta materia pidiendo explicaciones y solicitando la confirmación o desmentido de la denuncia realizada por los ecologistas”, anuncian los socialistas nervenses.

La asociación Ecologistas en Acción ha solicitado al director general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ismael Aznar Cano, información sobre el movimiento transfronterizo de casi 40.000 toneladas de residuos peligrosos y la posible vulneración del artículo 9 del Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su eliminación, lo cual sería, según la asociación ecologista, “constitutivo de tráfico ilícito de residuos peligrosos en caso de que no haya un acuerdo bilateral específico para ello entre España y Montenegro, que parece que no lo hay”.

Ecologistas en Acción asegura que el contenido de estas 40.000 toneladas trasladadas de Montenegro a Nerva, en Huelva, incluye arena contaminada proveniente del desmantelamiento del astillero de Bijela y también una parte del arsenal de Tivat, ambos en Montenegro, y ha sido importada por la empresa francesa Valgo a granel en barcos al Puerto de Sevilla con destino final a depósito en el vertedero de Nerva. “Se trata de residuos clasificados en la Lista Europea de residuos (LER) como 12 01 16* y como A1020 según el Convenio de Basilea, cuyo movimiento transfronterizo está prohibido”, detalla esta organización.

Entre la composición de la arena contaminada habría supuestamente asbestos, “un material demostradamente cancerígeno que requiere un tratamiento separado de cualquier otro contaminante; así como tributilo de estaño, un compuesto orgánico que se utiliza como agente biocida de las pinturas antiincrustantes y que es un disruptor endocrino muy peligroso que produce irritación y edema pulmonar, contaminando el suelo y las aguas por un plazo de unos 40 años”.

Imágenes de los residuos de Montenegro trasladados en 2019 a Nerva. Foto: Ecologistas en Acción.

Puerto de yates de superlujo en Montenegro

Ecologistas en Acción apunta que Montenegro ha recibido del Banco Mundial 50 millones de euros para financiar este proyecto de descontaminación de cinco áreas ecológicamente declaradas puntos negros, como el astillero de Bijela, donde se persigue construir un puerto de yates de lujo y superlujo para promocionar el turismo de alto nivel. Según Ecologistas en Acción, “en ese país consideran que en España es arrojado en una mina abandonada con técnicas de las que no se dispone en Montenegro”.

El traslado supuestamente ilegal de esta importante carga de residuos altamente tóxicos fue denunciado la semana pasada por Ecologistas en Acción al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, así como la presunta vulneración del Convenio de Basilea. “Estos hechos demuestran que Nerva es un retrete tóxico no solo de Europa, sino de otros países de fuera de la Unión Europea, y que, siendo una instalación caduca y llena, en lugar de permitir su continuidad, la Junta de Andalucía debería proceder a poner en marcha su cierre, su declaración como zona contaminada e iniciar los mecanismos necesarios para la restauración de la zona conforme a los objetivos de las políticas acordes con el escenario de cambio climático y Economía Circular, entendida más allá de la valorización de residuos, como gestión de residuos industriales en origen y tendiente a residuos Cero”, apunta el comunicado de esta organización ecologista.

Indignación de los vecinos por la enésima afrenta

Por su parte, la asociación vecinal Nerva, Salud y Dignidad ha expresado su indignación con el traslado a Nerva de este cargamento procedente de este país de la Europa del Este, situado a más de 3.000 kilómetros de distancia de la pequeña localidad onubense. A través de un comunicado, esta alternativa ciudadana recalca que “pondrá todo su empeño en sensibilizar y movilizar a toda la sociedad de la comarca”.

El traslado sería constitutivo de un posible delito de tráfico ilícito de residuos peligrosos porque no existe acuerdo bilateral con Montenegro

“Advertimos a los lobbies que han decidido utilizar este vertedero como la cloaca de Europa que harían mal si subestimasen a los humillados hombres y mujeres de esta tierra, pensando que aquí, tras 25 años de engaños y vejaciones, vamos a seguir pasando por el aro. Todo tiene un principio y un final, y ojalá que este nuevo abuso encarne esa gota que debe colmar el vaso de nuestra paciencia y acabe representando el definitivo despertar de un pueblo y el fin de una instalación rancia y caduca que representa todo lo contrario a lo que un día soñamos que debería ser Nerva”, señalan los vecinos agrupados en esta asociación, que promueve una consulta vecinal  vinculante para la clausura definitiva de estas “caducas” instalaciones.

Nerva, Salud y Dignidad denuncia que “esta irregularidad, descalifica e inhabilita por sí mismo el proyecto de ampliación presentado por la empresa el pasado invierno y debería ser motivo por sí mismo para la inmediata paralización del mismo y la debida auditoria sobre la desastrosa gestión que se ha llevado a cabo durante este último cuarto de siglo”.

También critica que el alcalde de Nerva, que se opone junto a toda la corporación municipal, incluida la oposición, al proyecto de ampliación, sigue sin convocar la Mesa de Diálogo después de anunciarlo hace ya tres meses.

Por su parte, Diario16 ha contactado con responsables tanto de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible como del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para conocer su versión ante la denuncia de Ecologistas en Acción sin obtener ninguna respuesta por el momento al cierre de esta información.

Los socialistas de Nerva aseguran en un comunicado de prensa que “nuestro equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Nerva enviará mañana mismo una carta a la Consejería de la Junta de Andalucía competente en esta materia pidiendo explicaciones y solicitando la confirmación o desmentido de la denuncia realizada por los ecologistas”.

En junio de este mismo año, la Agrupación Local del PSOE de Nerva, ‘Curro López Real’ celebraba y compartía el posicionamiento contrario de su partido a la ampliación del vertedero en el debate mantenido en el Parlamento de Andalucía y el cese de la llegada de más residuos.

Por esos mismos días, el primer edil socialista, José Antonio Ayala, también mostraba de forma pública su desacuerdo con la modificación sustancial de las instalaciones del vertedero, a la vez que exigía un plan de transición justa que incluya la salvaguarda de los trabajadores de la instalación y del resto del municipio. 

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