Las primeras estimaciones del resultado de las elecciones parlamentarias anticipadas en Austria este domingo dan testimonio de lo que las encuestas han vaticinado durante mucho tiempo y dan una clara victoria al conservador Partido Popular de Sebastián Kurz (ÖVP) con un 37,1% del total de los votos.

Los socialdemócratas del SPÖ perdían el domingo un 5% de los votos respecto a los comicios de 2017, según los primeros datos. El partido que dirige Pamela Rendl-Wagner, la primera mujer en estar al frente de los socialdemócratas austriacos, pese a ser la segunda fuerza más votada, con el peor resultado de la historia de la formación.

De confirmarse estos números, el ex canciller austríaco podrá elegir a quién quiera gobernar y sobre la mesa hay tres posibilidades: otra coalición con la extrema derecha; un acuerdo tripartito con verdes y liberales; o la reimpresión del bloque central que ha gobernado el país durante décadas, con los socialdemócratas, que han obtenido en estos comicios el peor resultado en su historia.

Según el Instituto SORA, el Partido Socialdemócrata (SPÖ) fue la segunda fuerza política más votada, con un 21.8%, seguido por el Partido de la Libertad (FPÖ), formación nazi con la que Kurz fue relacionado por poco más de un año hasta la caída del ejecutivo , con un 16%. Verdes (14%) y Nueva Austria – Liberales – (7.8%) completan la lista de los partidos más votados.

Austria ha sido gobernada desde mayo por un ejecutivo tecnócrata nombrado por el presidente Alexander Van der Bellen tras el escándalo que derrocó al gobierno ÖVP-FPÖ, donde Kurz, de 33 años, era canciller.

El llamado «caso de Ibiza» involucró al líder de derecha, entonces vicecanciller, Heinz-Christian Strache y el vicepresidente del partido. Ambos fueron filmados en Ibiza, con una supuesta empresaria rusa, hablando sobre la adquisición de una parte de un periódico austríaco para mejorar las perspectivas electorales del FPÖ y otros acuerdos dudosos diseñados para financiar ilegalmente el partido.

Conocidos los resultados de los comicios, el escándalo tuvo precisamente el efecto contrario de lo que el partido nacionalista hubiera querido: perdió el 10% de su electorado en comparación con las legislaturas de 2017. Sin embargo, nada impide a Kurz y el nuevo líder de FPÖ, Norbert Hofer , llegar a un acuerdo con la restauración de la coalición, porque las encuestas de opinión previas a la elección de esta cúpula señalaron este escenario como el favorito de la mayoría de los votantes.

La línea roja principal trazada por el líder conservador es la inclusión del ex ministro del interior en el nuevo ejecutivo. Herbert Kickl fue deshonrado por el ÖVP después de permitir búsquedas en los servicios secretos austriacos, una decisión que llevó a la exclusión de Austria del mecanismo de intercambio de información entre los Estados miembros de la Unión Europea.

La retirada de Kickl puede ser la pieza de desbloqueo de lo que los analistas austriacos creen que serán largas semanas de negociaciones entre las diversas fuerzas políticas.

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