Para Lusky, preocupada…

Admiré un tiempo a Pablo Iglesias no por sus teorías, que nunca me ilusionaron, sino porque tenía la frescura de quienes no estamos en el cotarro político y se atrevía con esos diagnósticos señalando causantes, esa proclama de las injusticias de tan evidentes: escandalosas… y creía uno haber encontrado al fin a alguien sensato y sin prejuicios en la política española, motivo por el que todo el mundo de orden lo hizo objeto de su furia.

Después vino el encumbramiento público, la inmortalización del personaje más allá de sí mismo, los culebrones románticos a veces más de serie que las series que tanto gustan a estos estudiosos de la cosa pública… y como guinda la consumación del compromiso familiar…

Y ahí estaba don Pablo de baja maternal con sus hijos, buen ejemplo, buena casa, buena vida aparente, España es envidiosa, a mí me parece de puta madre que viva como quiera mientras no haga chanchullos. Pero tiene don Pablo una rara habilidad para pasarse de rosca ya que, antes de entrar en materia, le chamusca el día un poco don Íñigo Errejón y la caga: porque ¿la casualidad? ha querido que el matrimonio Montero-Iglesias sea al mismo tiempo la diarquía dirigente de PODEMOS, y ahora era ella la portavoz-lideresa tras su baja maternal y él hombre en casa con la pata quebrada de la paternidad voluntaria y va el tío, contra todo criterio de igualdad, contra todo criterio de transversalidad en el partido… y no puede evitar ser quien conteste desde su retiro legal, desautorizando a todo quisque, y por eso de confundir el partido con la familia: a su propia pareja, con un niña quítate y déjame a mí… Para dar ejemplo tendría que haber esperado a que la organización hablara, y después apuntalar u opinar desde su sillón privado, porque estaba de baja, estaba de baja y la madre de sus hijos de alta…

Muy feo eso, don Pablo, feísimo. Pero, y entrando ahora en materia, no sé si decir que no aprenden o que han aprendido demasiado rápido; ya juegan a ser partidos de toda la vida por no usar el rancio término “rancios”. Querido Iglesias: la polémica de la supuesta traición de Errejón no existe, salvo que usted hable de lo personal o de las siglas del Partido; entiendo que se sienta molesto por la amistad, las relaciones… pero eso debería ser privado, no entiendo que PODEMOS haya terminado siendo una organización a lo PPSOE o estalinizante, lo desconozco pero ¿tienen ya disciplina de voto?

No se me escapa que Errejón no tiene un pelo de tonto, que ha fraguado alguna venganza personal, que ha driblado la realidad de su organización con alguna intención aviesa y que, con Carmena, se trae algo entremanos. Pero le voy a dar la razón en algo: PODEMOS no funciona bien como partido y los hechos, llamados elecciones, así lo demuestran. Que les hace falta una organización, dirigentes, estrategias, pues claro, pero no deben perder el pulso de lo que les hizo nacer que fue el 15M, la calle y toda esa sección de la sociedad con tendencia a la mayoría que se siente agraviada y no representada y explotada por una minoría estructurante que lo controla todo y legisla para su beneficio; no deben perder esa referencia que los convertía en una izquierda nueva, no dogmática en lo teórico y sí pragmática en los fines: conseguir devolver el protagonismo y el contrapeso a esa mayoría pisoteada y reavivar la democracia como una ilusión compartida, generar la responsabilidad política y la implicación para asumir una ética que ahora mismo es moral avariciosa y poco más.

Le voy a dar la razón en que no se puede trasladar a la gente la imagen de un Juego de Castas fraguado, miserablemente, sobre la esperanza de quienes no necesitaban más élites gobernantes que la que ya había. La corrupción de lo mejor es lo peor, decía Aristocles de Atenas. La única opción de la izquierda de verdad de este país, y lo hago extensivo a la mundial, es dejar cuajar a dirigentes que, lejos de controlar el partido, transmitan la sensación de ser la punta de lanza de un magma social y callejero, que actúen de manera efectiva con ideas claras pero sin salir de lo que se conversa en las asambleas, porque PSOE o IU ya teníamos, el tándem González-Guerra ya existió… y parte del fracaso de nuestra democracia (todavía viva y operativa, claro) yo se lo atribuyo a esa izquierda que fue perdiendo el pulso de la calle para profesionalizarse y catar el caviar del Poder. La derecha no es política, es atavismo proteccionista de sus privilegios.

Carmena y Errejón pueden representar, aunque a mí me huela mal esa moderación exagerada de don Íñigo, más fielmentre lo que debería haber sido PODEMOS, los rigores dogmáticos politburotianos con esos interminables discursos de cine sovietizante de Montero, Iglesias o Echenique (que manera de tirarse mierda encima insinuando que Errejón no soltaría el escaño porque no tiene de qué vivir, que cortedad de miras: en su culo le explota, ha explicitado lo que todo el mundo piensa de todos ellos, incluido él), esa épica a lo Pasionaria no tiene futuro; ese hueco del sentimiento, que al final sólo es la pela, lo ha ocupado el defensor natural del populismo: el fascismo.

Oigan a la calle, hablen de política y soluciones y olvídense del manual de Historia en el que ya se ven, allí en los temas del final que nadie explica en los institutos. Hubo un momento en que Errejón parecía escorarse hacia el PSOE; puede ser, o quizá no lo entendimos. Mi compañera dice que será Presidente del Gobierno algún día, a mí no me ilusiona especialmente, pero ella tiene razón en algo: Errejón ha entendido cuál es el camino.

Menos medallas a vírgenes populares, menos trincheras y cañones imaginarios, si tienen problemas hagan duelos al amanecer enseñándose mutuamente sus respectivos gamborimbos, a ver quién los tiene más gordos, y a trabajar marcándose un límite de estancia en lo Público, que por ahí comienza el ejemplo y la limpia que necesita nuestra política.

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Francisco Silvera. Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016). -Libro de los silencios (2018) -Pintar el aire (2018, en colaboración con el pintor Miguel Díaz) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es. Libro de los silencios ha sido galardonado por el jurado del XXV PREMIO DE LA CRÍTICA ANDALUZA de 2019 en la modalidad de relatos.

1 Comentario

  1. Un partido como Podemos puesto siempre en el ojo del huracan por ls topos del PP$.e y sensacionalismos es la verdadera alternativa , precisamente por ser tan atacado y ademas no depende d ls bancos y por eso mismo tbn
    No se habla de lo que hacen sino de las milongas

    Errejon sin avisar
    ( y mintiendo ad+ que es la opcion d Podemos pa llevarse votos
    cuando lo ha hecho sin avisar precisamente ) =
    no es honesto ni transparente =
    votarle sabiendo como actua no es cabal , estais avisados.
    ¿ de verdad quieren un mentiroso traidor opaco ?
    .
    Antes de vistalegre II le he oido criticar a P.I argumentos
    que él hab repetido hasta la saciedad
    Es un trePPa
    Carmena tiene un programa parecido al PP$.e

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