Triste expresión de Gabriel Rufián mientras ayer abandonaba la manifestación en Barcelona.

Nada explica mejor lo que está ocurriendo en Cataluña que los duros momentos que tuvo que vivir ayer el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, al tener que abandonar al grito de “traidor” (en catalán) una manifestación en Barcelona contra la condena a los presos del procés.

En esos instantes contra Rufián, que mantuvo la serenidad y abandonó la manifestación sin decir una sola palabra contra nadie, ni siquiera a favor de sí mismo, se ha dado la mejor anatomía de un instante de lo que realmente está pasando en Cataluña.

Quienes el 1 de octubre de hace dos años apoyaron el paso adelante de ERC y Junts pel Si (hoy reconvertido en JxCat), con ayuda de la CUP, con Puigdemont y Junqueras muy distanciados pero firmes y unidos en esa declaración de independencia, probablemente nunca pensaron que su principal escollo no iba a ser la prisión, las condenas o el exilio. El punto débil del movimiento independentista será su división.

Gabriel Rufián, sin quererlo, ha protagonizado la foto de algo que, desde fuera, (siempre desde un paso atrás todo se ve más claro), se vio venir desde el minuto cero del paso adelante por la independencia de Cataluña: La división no sólo de los catalanes que son soberanistas de los que no lo son, sino de los propios independentistas.

Interés y regocijo de la prensa española

Parte de la prensa española ha resaltado, con interés y regocijo, ese instante contra Gabriel Rufián con interés político y cierta satisfacción. Pero los azotes del independentismo más radical contra Rufián comenzaron en el momento en que se mostró contrario a la violencia, especialmente cuando declaró: «No puede haber paliativos…Ninguna idea en política ni en la vida, justifica la violencia. Ni la unidad de España, ni la independencia de Cataluña justifican la violencia. Esos que se quedan después de las manifestaciones a regalar imágenes de violencia, no nos representan”.

El escarnio contra Rufián -el terror de la derecha y de la izquierda más conservadora en el Congreso de los Diputados- , el irreverente diputado independentista de ERC ha dado una lección de control, sentido común y serenidad. La no violencia bien vale esa dura anatomía de un instante.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorTáctica del terror en la marcha por la libertad catalana
Artículo siguienteLenguaje y sociedad
Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

2 Comentarios

  1. Torra y Puigdemont = Cobardes.
    Rufián y Junqueras = Valientes.
    Cada vez me gusta más Rufián, sus declaraciones en las diversas comisiones de investigación del congreso, su aplomo y defensa de sus ideas pese a como es insultado por políticos y escritores muy satisfechos de haberse conocido, por los ratos tan buenos que hace pasar a la monarquía y diversos corruptos del panorama español. En este país dónde siempre ha reinado la corrupción y el nepotismo de los grandes apellidos largos y solemnes, quizás alguien con el aplomo y dignidad de Rufián pueda dar ejemplo a la gente sobre como defender ideas y comportarse, con sus aciertos y equivocaciones, pero con serenidad, verdad y sin querer destripar al de enfrente.

  2. Todo lo que ha dicho en su comentario no tiene nada que ver con la realidad, claro, pero usted, dale que dale. Los que estaban reunidos alli eran los de la CUP. No de ERC. Y lo que no se puede hacer es como la palurda de Cayetana, o la impresentable de Arrimadas y satélites de la derecha, hacer discursitos y el paripé en una manifestación ciudadana. Simplemente. El resto es pura especulación suya.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diecisiete − 3 =