¿Cuáles son los principales ejes fundacionales de la Fundación Naturgy?

A lo largo de sus más de 25 años de vida, nuestra fundación ha pasado por diferentes etapas, pero siempre ha perseguido principalmente un objetivo de difusión, formación, información y sensibilización de la sociedad en temas de energía y medio ambiente. Hemos intentado siempre adaptarnos a la evolución de estas temáticas en las dos últimas décadas, y hemos pretendido siempre trabajar pensando en todos los ciudadanos. En este sentido, y ante la problemática de la pobreza energética, desde hace dos años desarrollamos programas de acción social, incidiendo especialmente en actuaciones destinadas a paliar la vulnerabilidad energética.

 

¿De qué logros prácticos están más orgullosos desde la creación de su fundación?

Una de las iniciativas de las que estamos más orgullosos es el Plan de Vulnerabilidad que desarrollamos conjuntamente con la compañía, y gracias al cual en 2017 logramos proteger a más de 30.000 familias. Es en el marco de este plan donde hemos desarrollado el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética que acabamos de lanzar.

También es motivo de orgullo nuestra exposición itinerante, el Energytruck. Desde su puesta en marcha en 2016 ha recibido la visita de más de 124.400 personas. Sólo el año pasado, este camión que contiene una exposición en una superficie de 70 metros cuadrados, recorrió más de 14.000 kilómetros en España y visitó 107 localidades. Es una forma original que acerca nuestros conocimientos de energía y la historia de nuestra compañía y de nuestro sector a muchas personas, especialmente a colectivos escolares y gente joven, que de otra forma no podrían alcanzar.

Y por último, los libros que editamos son también una herramienta muy valorada. En ellos tratamos temas de actualidad vinculados a la energía. Precisamente de uno de estos estudios, sobre rehabilitación exprés en materia de eficiencia energética, fue de donde arrancó la idea de crear un fondo solidario.

 

Desde su creación en 1992, la Fundación Naturgy ha conocido muchas y diferentes etapas. ¿Hasta qué punto ha constatado la sensibilización de la población durante todo este tiempo?

Tanto las actividades formativas como las de sensibilización ambiental tienen una muy buena acogida. En los seminarios que realizamos en colaboración con administraciones de toda España y también a nivel internacional, tenemos una asistencia anual de alrededor de 2.300 personas cada año.

 

Uno de sus programas estrella es el fondo solidario de rehabilitación energética que acaban de poner en marcha. ¿En qué consiste concretamente?

El origen de esta iniciativa surge como continuación de un estudio que publicamos el año pasado titulado “Re-habilitación exprés en hogares vulnerables. Soluciones de bajo coste (2017)”, que recoge hasta 76 soluciones distintas de bajo coste para hacer los hogares más eficientes en materia de energía. Una vez tuvimos las conclusiones de este estudio, vimos que teníamos que dar un paso más para promover que estas medidas se pudieran realmente implementar. De ahí surgió la idea de crear un fondo solidario, para poner en práctica estas soluciones con ayudas a familias vulnerables que les permitieran hacer frente a rehabilitaciones sencillas, pero de gran impacto, en materia de eficiencia energética. Según el estudio, una reforma exprés de siete medidas aumenta un 22% los días de bienestar al año sin consumo de energía y las medidas adoptadas pueden suponer un ahorro de hasta 650 euros anuales, lo que es monto muy relevante para las familias vulnerables.

 

¿Quién puede acceder a estos programas?

Los beneficiarios de este fondo solidario son aquellas personas en situación de vulnerabilidad que sean propietarios o inquilinos de las viviendas que se rehabilitan, y está dirigido a viviendas atendidas por entidades del Tercer Sector con las que hemos firmado acuerdos de colaboración a tal efecto, como Cáritas, Cruz Roja, Fundación Constructora Benéfica, Fundació Foment de l’Habitatge Social, Habitat3 o Fundació Roure, que son los que tienen la relación diario con las familias vulnerables. El fondo está también dirigido a las viviendas sociales que son propiedad o que gestionan las entidades del tercer sector o las administraciones. Somos unos grandes defensores del trabajo en red de las entidades sociales, las administraciones y las empresas, porque juntos podemos avanzar mucho para hacer frente a la pobreza energética, y la experiencia de nuestra fundación en este sentido es un claro ejemplo.

 

¿Es consciente la sociedad en general de la importancia que debemos darle al buen uso de la energía en nuestro día a día?

Los ciudadanos cada vez estamos más concienciados de la necesidad de hacer un uso racional de la energía, y de la importancia de la eficiencia energética para ello. Pero es verdad que entre el colectivo de familias más vulnerables no son tan conscientes de que con pequeñas modificaciones de sus hábitos de consumo o con pequeñas intervenciones en sus viviendas, pueden hacer un uso más racional de la energía que también repercute en su factura energética.

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