El despertador acaba de sonar en uno de los pocos minutos en los que Mari Carmen es feliz. Los sueños casi nunca son placenteros con tantos problemas de una vida de perros en la que el trabajo no te da para poder vivir, tu marido es un inútil que apenas ha trabajado en los últimos diez años y tus dos hijos, que pasan de la veintena, siguen su mismo camino. Cuando suena el despertador, Mari Carmen iba cogida de la mano de Chris Hemsworth paseando a la luz de un atardecer de un rojo intenso en una playa de arenas blancas, rodeada de palmeras, con fondo de un mar turquesa de aguas cristalinas.

El marido de Mari Carmen, Jose Antonio, es un hombre de fachada pulcra y de interiores de averno. Un tipo bien aseado, de pelo cortado a navaja, barba rala y bien cuidada, nariz aguileña y rostro simétrico. Un individuo que encandila con su labia a sus vecinas que añoran con suspiros la suerte de Mari Carmen. Un amable vecino con muy mala suerte para los residentes en el barrio de las Rejas, que no entienden como una persona así, tan encantadora y responsable, no encuentre trabajo.

En casa, Jose Antonio es el mismo demonio. Un malhumorado esposo que, además de no dar ni palo al agua en las tareas del hogar, dice que busca trabajo, pero ni siquiera acude a las citas que Mari Carmen le prepara con alguno de sus clientes y conocidos, porque lo que ofrecen “no es de lo suyo”. En realidad, lo suyo no es nada porque desde que acabó la carrera no ha vuelto a tocar un libro de derecho y los pocos años que estuvo trabajando, antes de que su actividad se fuera por el sumidero de lo que llamaron crisis, su profesión nada tenía que ver con la abogacía porque era comercial de Osborne, vendiendo puerta a puerta, bar a bar licores y bebidas espirituosas.

Jose Antonio, está siempre malhumorado porque Mari Carmen apenas si trae dinero a casa. Su empresa, una del sector metalúrgico en la que trabaja como contable, lleva más de tres años en una situación crítica, con dos ERES de por medio, una rebaja salarial del 20% y la tardanza en el pago de salarios de entre tres y seis meses. Jose Antonio le echa la culpa a su mujer de que la empresa no pague. Le dice que no se impone y que si no la pagan, lo mejor que puede hacer es dejar el trabajo y dedicarse a las tareas de casa, que es lo suyo. Cuando Mari Carmen le responde que de que coño van a comer entonces, siempre acaba agredida, en el mejor de los casos con un puño reprimido y en el peor con un bofetón en la cara o un puñetazo en el hígado, porque ya se cuida mucho de no dejarle marcas externas.

En esas discusiones acaloradas, Miguel Angel siempre le echa la culpa de su infortunio a los extranjeros (“moros”, “panchitos” y “rumanos” como el les llama) que según él vienen a España a delinquir y a quitarle el pan a los españoles. Cuando su mujer, en un acto de valentía, porque sabe lo que vendrá después, le replica que ya le han ofrecido hasta tres trabajos que él ha rechazado y que acabaron ofreciendo después a un argentino, a un marroquí y a una boliviana que los acogieron con agrado, él echando espuma por la boca y con la yugular dilatada, antes del puñetazo en el costado, le replica que por culpa de los rojos como ella, este país se está yendo al garete.

Mari Carmen es tan roja que va a misa todos los días a tener media hora de paz (esa es la excusa, porque en realidad lo que le pide a dios es que le libere de un marido maltratador). No se separa de su marido porque su confesor, el padre Aurelio le ha dicho ya muchas veces que la misión de una esposa es someterse al criterio del marido y que si este es un bestia, alguna misión tendrá dios en ello, porque los caminos del señor son inescrutables.

Mari Carmen es una mujer llena de inseguridades y de ansiedad. Toma dos pastillas de Lexatín de 3 mg, una con el desayuno y otra a media tarde, y necesita Dormidina de 25 mg para poder conciliar el sueño. Que el matrimonio y sus dos hijos se hayan tenido que trasladar a casa de su suegra porque les quitaron el piso por no poder pagar la hipoteca, ayuda económicamente a que la familia salga adelante pero ha convertido la vida de Mari Carmen en un infierno. A un marido machista, intolerante, misógino, bebedor y vago, se le une el martillo pilón de una suegra que machaca el cerebro de Mari Carmen como una gota de agua horada la caliza en una cueva. Que sus dos hijos de 26 y 22 años estén todo el día encerrados en su habitación jugando o apostando online en Bet365 con la tarjeta de la abuela, mientras su padre se ríe por la innecesaria preocupación de la madre y la suegra, para no llevar la contraria a su hijo, le quite importancia, está llevando a Mari Carmen a una situación límite.

Hoy Mari Carmen ha mandado a freír espárragos a su confesor Don Aurelio, después de que este le dijese por nonagésima novena vez que debe aguantar los designios del señor, y sin ni siquiera hacer la maleta, se ha presentado en la otra punta de la ciudad en la Fundación Ana Bella, dónde después de contar su caso y mostrar los cardenales del costado, le han acompañado a presentar denuncia en el juzgado y le han dado un hogar durante el tiempo que dure la situación, para que desaparezca, ante las numerosas amenazas de Jose Antonio de acabar con ella si algún día se la ocurría denunciarle.

Cuanto Jose Antonio se ha enterado de la fuga de su mujer, lo único que ha dicho es que ella es la culpable de que su familia se haya ido al garete y que lo pagará caro.


 

Fulleros

 

Mientras escribo esto, en el Congreso de los Diputados, los que se llenan la boca de autoproclamarse demócratas constitucionalistas están ofreciendo un espectáculo asnal, con interrupciones, pataletas, abucheos, vivas al rey e incluso ofreciendo la espalda mientras la diputada de EHBildu, Mertxe Aizpurua que representa nada más y nada menos que a 276.519 ciudadanos del estado español, explica la postura de su grupo ante la candidatura de Sanchez Castejón.

Cuando yo era niño, en cualquiera de los innumerables juegos que inventábamos en la calle para pasar la tarde, siempre estaba el tramposo (¡siempre era el mismo y aún sigue haciendo trampas!) que cambiaba las reglas del juego a medida que iba transcurriendo con el único fin de poder ganar. Lo peor no era dejarle ganar, sino que encima tenía la poca vergüenza de restregarte durante el resto de la tarde que había ganado. Que fuera con trampas a él le daba igual, porque su felicidad consistía no en ganar sino en mostrar que lo había hecho.

En este país que hace aguas por todos sus costados, en el que ya por no haber no hay ni siquiera seguridad jurídica, dónde un órgano administrativo, es capaz, retorciendo el artículo 6. apartado 2 de la LOREG (ley 5/1985), de inhabilitar al diputado del Parlamento Europeo Oriol Junqueras (que según la sentencia del Tribunal Supremo de 14 de octubre de 2019, no era diputado al no haber tomado posesión, es decir que un órgano administrativo de rango inferior contradice a todo un Tribunal Supremo) o de inhabilitar para la condición de parlamentario catalán al Presidente de la Generalitat Torra, a posteriori y fuera del proceso electoral (es como si en su pueblo o ciudad, querido lector, el alguacil o un municipal le quisiera quitar el acta de concejal a uno de ellos, porque hace dos años pagó con retraso el recibo del IBI, y en la nueva legislatura se ha aprobado en pleno del ayuntamiento que aquel que tenga deudas con el ayuntamiento no podrá ser elegido concejal). La propia Constitución en su artículo 9.3 prohibe expresamente la retroactividad de las leyes y el Tribunal Constitucional en sentencias SSTC 45/2018, de 26 abril y 51/2018, de 10 de mayo, garantiza la irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos individuales. En cristiano que como Torra no estaba inhabilitado cuando fue elegido, ahora no se le puede inhabilitar para que sea elegido en las elecciones que ya se celebraron hace dos años. Se le podrá inhabilitar para ser elegido en las siguientes. Además de que el Art. 6 punto 2, de la LOREG es para Diputados al Congreso y no para parlamentarios regionales. Para ellos, debe seguirse la normativa autonómica y esta dictamina tanto en el art. 67.7 del Estatut de Catalunya, como en el art. 7 la Ley de Presidencia de la Generalitat, que para el cese como Presidente de Torra, se necesita una sentencia firme de inhabilitación. Y además es para el momento en que se presenta a la investidura y no para después de haber sido elegido.

Este es un país en el que la indiferencia y sobre todo la estulticia e incultura política y social de sus ciudadanos permite que unos pocos puedan hacer, (¡no creer, hacer!), que el país es suyo y que si no se actúa como ellos quieren las reglas no valen y se cambian, retorciendo la ley o directamente saltándosela a la torera, con la connivencia de quiénes debieran tomar cartas en la imparcialidad de la justicia que, habiendo sido elegidos entre los adeptos a aquellos, miran para otro lado cuando no, son el brazo ejecutor de los desmanes.

Así, un eurodiputado hijo de un nazi alemán refugiado en la España franquista, es capaz de llamar al golpismo (actuación, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes) para evitar que lo que los españoles han elegido según las normas actuales con las mismas carencias o trampas para todos, sean elegidos como gobierno en el Congreso de los Diputados, sin que pase absolutamente nada. Sin embargo, se pretende destituir a un presidente de un gobierno autonómico por no instar a quitar unos putos lazos amarillos. Es más, aun habiendo sentencias que dicen que hay un partido que ha usado la corrupción en su beneficio, que incluso ha ido “dopado” económicamente a multitud de elecciones contraviniendo la ley, si yo aquí hiciera referencia a las siglas de ese partido llamándoles golpistas o ladrones, generalizando como hacen ellos en cualquiera de sus dirigentes, seguramente acabaría en el juzgado con una denuncia por injurias y por descrédito al honor de esas personas.

Los que dicen defender a España y su unidad son los mismos que practican el boicot a los productos catalanes cuando son condenados a la irrelevancia a través de los no votos en el Parlamento Catalán. Los mismos que llaman a no consumir productos de Teruel cuando unos señores se presentan a las elecciones, sacan diputado y este no hace lo que los suyos siempre han hecho que es llevar a irrelevancia y al desconocimiento general de la provincia a la que dicen representar. Los que, a pesar de ser mayoría en Galicia, son tan estúpidos de abogar por el boicot a los productos gallegos porque el BNG no vota como ellos quieren. Los que dicen defender la unidad de España, en realidad solo defienden sus intereses para seguir viviendo magníficamente bien y con privilegios de los españoles. Su discurso xenófobo y homófobo es sencillo y directo además de pura basura intelectual pero se aferra al cerebro de los desfavorecidos como una lapa al casco de un barco. El discurso aludiendo a los que se levantan a las 7 de la mañana, hace mella en los que se levantan temprano y echan más horas que el palo de la bandera para obtener unos escasos recursos que les impiden llegar a fin de mes. Es un discurso severo y fiel si no fuera porque quién discursea sobre ello, no ha trabajado en su puta vida, y ha vivido siempre de las mamandurrias y los trapicheos de los salvapatrias. Un indolente redomado que desde que tenía 23 años ha vivido chupando de la política, desde concejal a diputado pasando por la libre designación de la rana madre.

Quienes madrugan y se creen sus mentiras no son conscientes de que su penosa situación laboral y social es consecuencia de las actuaciones de estos salvapatrias sin escrúpulos, cuya ideología y actuación política nos ha llevado a que la jornada laboral se haya desatemporizado, convirtiendo todos los días del año en laborables (sábados, domingos, festivos, Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Reyes, …), que los salarios hayan pasado a convertirse no en la contraprestación por un servicio, sino en una forma más de competencia en el que quién lo hace más barato lo tiene y quién exige derechos se queda en el paro. Estos salvapatrias no abogan por la unidad de España, sino por la salvación de sus intereses. Porque si ellos fueran mayoría en Cataluña, les traería al pairo que esta se independizara. Ahora aplauden con convicción que León se separe de la Comunidad Autónoma de Castilla y León porque allí son mayoría y creen que así podrán sacar más rédito a sus intereses. Su interés por no dar ni una micra de autodeterminación a Euskadi y Catalunya es porque allí no rascan bola y con una posible independencia de ambas comunidades, se iría el 60% de los impuestos de los que viven, gestionan en su propio beneficio (colegios concertados, becas por estudiar en colegios privados, concierto sanitario con empresas de la sanidad privada de cuyos Consejos forman parte, obras faraónicas de AVE y autopistas innecesarias, etc). Además está la segunda parte de eso. Si a Cataluña y Euskadi les va bien fuera del Estado español, ¿qué les impedirá a las demás seguir el ejemplo?

Uno puede tener la ideología que quiera. Pero el ser humano se distingue por pensar (o al menos eso nos creemos). Las mujeres no son un peligro. El peligro es la educación que reciben los hombres que creen que se pueden comportar como verracos salvajes que pueden usar el pene a conveniencia. El socialismo no es un peligro. El peligro es que quién te está robando a manos llenas te convenza a través de tu ignorancia de que tu vecino el marroquí, el peruano o el boliviano te va a quitar un trabajo que tú no estás dispuesto a ejercer. El peligro está en que tu soberbia te impide hacer uso de los servicios sociales, como hacen ellos, porque para ti es más importante la apariencia que dar de comer a tu familia. La educación en la competitividad es el fracaso de la solidaridad futura y el germen del racismo, del odio al distinto y del fascismo. Las banderas no se comen, las fronteras son líneas imaginarias creadas por el hombre y los países, creaciones de unos pocos para salvaguardar sus intereses. Si piensas un poco, te darás cuenta que los chavales que se van a Alemania o al Reino Unido para poder trabajar decentemente de lo que han estudiado, es lo mismo que hacen los subsaharianos, marroquíes, sudamericanos, búlgaros o rumanos. Vienen a España en busca de una vida mejor, no a quitarle nada a nadie. El odio solo crea violencia y nadie va a quererte por obligación y aún menos si le maltratas.

Pensar, oír y observar. Para la sordera hay aparatos, pero cuando esta es mental, solo hay una solución cultural. Para la ceguera de espíritu, ni siquiera. El peligro no es el lobo, sino haberle quitado su territorio e intentar acabar con él.

Salud, feminismo, república y más escuelas públicas y laicas.

Compartir
Artículo anteriorEl jardín de Epicuro
Artículo siguienteIglesias recupera al militar Julio Rodríguez como jefe de su Gabinete
Pasé tarde por la universidad. De niño, soñaba con ser escritor o periodista. Ahora, tal y como está la profesión periodística prefiero ser un cuentista y un alma libre. En mi juventud jugué a ser comunista en un partido encorsetado que me hizo huir demasiado pronto. Militante comprometido durante veinticinco años en CC.OO, acabé aborreciendo el servilismo, la incoherencia y los caprichos de los fondos de formación. Siempre he sido un militante de lo social, sin formación. Tengo el defecto de no casarme con nadie y de decir las cosas tal y como las siento. Y como nunca he tenido la tentación de creerme infalible, nunca doy información. Sólo opinión. Si me equivoco rectifico. Soy un autodidacta de la vida y un eterno aprendiz de casi todo.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here