En estos días está apareciendo en el mercado literario el primer libro de la escritora Lourdes Berger, su título CASI VIVA-COMO SOBREVIVÍ A LA MALDICIÓN DE MI GATO, un libro con enorme fuerza narrativa que nos describe las andanzas, aventuras y desventuras de Sarah. Ella es una mujer valiente, tenaz, de exquisita educación, con una fuerza de voluntad salvaje igual que caballos al galope, está ingresada en una residencia, vamos, en un geriátrico. En su octogenaria etapa, más deslenguada que nunca, Sarah acompaña a una amiga a Madrid para ayudarla a sobrellevar el duelo de una pérdida, pero debe dejar a su amado gato en Estepona. Es entonces cuando comienza a sufrir una serie de catastróficas desdichas, que no deseo desvelar.

Una historia fresca, descarada y disparatada, que no dejará a nadie indiferente

donde la protagonista vive aventuras surrealistas, porque se niega a vivir en un restrictivo, aburrido y deshumanizado asilo-residencia, en la que no están preparados para nada y les falta de todo.

LAS RESIDENCIAS, fueron construidas para ser un hogar para los ancianos pero se convirtieron en cárceles

Sarah nos dibuja con una ácida sonrisa, una radiografía social incómoda, donde el tinglado de los “viejos”, como ella lo llama, es un fraude total, más aún en tiempos de coronavirus. No hace más que exigir su derecho a vivir viviendo, pero dada su edad biológica no parece tarea sencilla. Ve morir gente a su alrededor por falta de recursos sanitarios y malos cuidados. Directamente se mueren solos como perros, sin haber pasado previamente por el hospital, algunos incluso permanecen días en sus habitaciones, hasta que se los llevan los de la funeraria.

¿Lourdes, autora de CASI VIVA háblanos de ti?

Nací en 1.980 en Palma de Mallorca. Ser la menor de cinco hermanos y la ausencia tan temprana como repentina de su madre marcó mi vida de manera introspectiva y estimuló mi imaginación. De niña cuando me pedían hacer una redacción, me entretenía pero sobre todo me gustaba. He desempolvado relatos muy curiosos de mi época escolar, pero tuve que esperar a los diecinueve cuando me di cuenta que podría convertir eso en un oficio, además ser actriz e interpretar papeles.

Dicho y hecho estudie interpretación, escritura, marketing y creatividad en diferentes ciudades. Compagine profesionalmente, escribir, actuar, crear contenidos y trazar estrategias para vivir durante más de trece años en Madrid. De regreso a mi paraíso mediterráneo, con tres vueltas de campana dadas y a punto de concluir mis estudios de antropología, por fin publico esta primera novela, después de cuatro arduos años de elaboración, coincidiendo además con la pandemia mundial que ha generado una gran crisis sanitaria.

Mi experiencia en TV comenzó en 2005 con el estreno de emisión de la cadena. Como actriz tuve la fortuna de actuar en el icónico Festival de IB3 Teatro Clásico de Mérida, un sueño para cualquier artista, y de participar en rodajes tan emblemáticos como en la serie “La que se avecina”. Por mi formación en marketing digital, tuve la oportunidad de desarrollar también mi carrera profesional en grandes compañías de nuestro País.

También tuve una separación afectiva que me trastocó bastante, pero salí reforzada con la idea de nuevos proyectos. Hoy ya no me acuerdo.

¿Cómo es realmente tu protagonista Sarah?

Es una persona entrañable, mordaz en muchos momentos y siempre con criterios propios, por eso entresaqué lo mejor y lo peor de ella misma, porque es directa y va al grano.

Sarah la protagonista de su libro, a través de la autora Lourdes Verger nos cuenta que no merece estar en un depósito de humanos

Siente que los perros y gatos abandonados en un refugio, están mejor tratados y viven más felices. Añade -nos sigue respondiendo Lourdes- que quienes trabajan en una protectora lo hacen por vocación, aman a los animales y estos albergan la esperanza de que alguien vendrá a rescatarlos de su soledad. Sarah dice que el mensaje en los asilos y residencias de los residentes es un mensaje de ilusión con esperanza para que alguien les saque de allí. Por ello agradecen de corazón y sin rencores, una caricia, una sonrisa o una pequeña conversación.

Se hace montañas de preguntas, pero muchas son recurrentes como, – se vive bien ahí fuera, libre, ¿Verdad? Las personas que habitan los asilos y residencias son las que nadie quiere -sigue diciendo- o ya no saben que hacer con ellas. Es triste porque no son centros sanitarios donde vayas a mejorar, son salas de espera hacia lo inevitable, cuya única salida es la muerte y para algunos el encuentro con Dios. Un Dios que no debe andar satisfecho por todo lo que está ocurriendo en los geriátricos. En estos lo bueno es nunca y lo malo es siempre. Además no huele muy bien.

Foto: Lourdes Verger como actriz en el Festival de Mérida.

Apunta que   pertenece a una generación que hemos cuidado de nuestros padres, nuestros hijos y nietos y sin embargo ahora nadie cuida de nosotros.Morimos a cientos en las residencias, lo que se ha convertido fatalmente en una normalidad en la sociedad y en los políticos que miran en otras direcciones. Todo esto es una mierda.

En la primera ola de la pandemia murieron 16.000 personas mayores en las residencias españolas

La autora de CASI VIVA ha mantenido largas entrevistas con Sarah en la residencia, ella nos explica que los huertos ecológicos proliferan, la maternidad subrogada, los automóviles eléctricos, todo es modernidad. En los asilos y residencias se externaliza el cariño, todo es puro tedio, donde nadie padece de gota y los corazones laten a medio gas

Sarah le ha comentado a Lourdes que tan solo quiere vivir en paz lo que le queda de vida, y cuando dice en paz, dice como le dé la gana, no en un clima de terror al constatar que diariamente hay personas que mueren sin haber visitado el hospital, por simple abandono.

También dice que los geriátricos poseen su propia intrahistoria, organización, leyes, jerga, cultura y galones entre el personal. Es como el Bronx. Lo más cómodo es pertenecer a una banda siempre liderada por un líder, donde se cuidan protegen, se desahogan de sus problemas y comparten los mismos hobbies, trapicheos y enfermedades. Afirma ser una “outsider” aunque en honor a la verdad con el tiempo montó su cuadrilla de outsiders. Sin darse casi ni cuenta portaba el invisible collar de plumas de un grupo de residentes con los que a veces veía películas por las noches, eran Gretchen, Dolores, Arturo, José Manuel (el boxeador), Maria Luisa y Bernarda.

Foto: Los ancianos necesitan amor más que nadie y son tratados en muchos casos como simples objetos.

La protagonista, cuenta en la novela que este periplo comenzó en Julio del 2014 cuando vivía con su gato Luis Felipe en la Costa del Sol, él era de madre siamesa, de ahí su incontinencia verbal, de padre callejero y rayado, de ahí sus modales.

Supo que se convertiría en su compañero nada más verlo, cuando tras oír unos débiles maullidos, se adentró en el jardín silvestre de una casa abandonada y medio derrumbada. Contaba que él podría haber sido el mimado gato de una condesa que fuma cigarrillos largos, el inseparable compañero de un poeta taciturno que solo escribe con tinta azul o el fiel protector de un bebé primogénito, pero eligió ser el amor de una vieja idealista impredecible llamada Sarah.

A lo largo del libro nos explica que en las residencias, geriátricos o asilos el domingo es un día diferente. Casi todo el mundo espera una visita, la gente se pone sus mejores ropas y perfumes

Nerviosos vigilan la puerta de entrada. “Espero que vengan hoy a verme, me acuerdo mucho de mis nietos, tal vez me saquen a comer”. Se lo contaban a todos sus amigos y amigas, pavoneándose por la visita que iban a recibir.

La pena era que muchos domingos se quedaban sin visita aun sabiendo que tenían mucha familia. “¿Es que nadie se acuerda de mí?”. Al mediodía entraban en el comedor cabizbajos, era la ley del geriátrico. Nadie se burlaba, no hay burla para la soledad.

Tengo veintiséis años, es la puta funda en la que vivo la que tiene ochenta y tres, dice Sarah.

Cita muchas peripecias en la magnífica novela de Lourdes Berger, como cuando coincidían por la noche en el bar con Olivia, un residente que había sido boxeador y Maria Luisa, otra asidua. Esta siempre llegaba a última hora, trabajaba en una famosa taberna en Malasaña, con su coleta baja de pelo negro que enmarcaba su pálida cara con ojeras. Vivaracha y jaranera. Contaba sus anécdotas de cocinera, algunos malos chistes y se tomaba su whisky con Coca Cola. Con una voz rasgada y con acento castizo, decía que estaba soltera por la mala voluntad de los hombres, contando muchas anécdotas de los clientes. Maria Luisa seguía con esperanzas a sus sesenta años en encontrar un hombre que le diera cariño y le alegrara más que el whisky. En la residencia todos conocían la vida de los ancianos.

¿Pero Lourdes, como conociste a Sarah?

Fue fruto de la pura casualidad. La conocí en la barra de un bar donde ambas éramos asiduas, intentaba evadirme un poco del día a día y ella buscaba un poco de cariño y que alguien la escuchara. Tras nuestro primer encuentro, su historia me pellizco, me propuse ayudarla, pero no sabía cómo. Al día siguiente cuando nos volvimos a ver le dije que escribiría una novela con su historia.

¿Qué has pretendido retratar realmente en tu novela?

Sin ánimo de ser excesivamente hiriente y sarcástica con el “establishment”,  aproximarme al retrato auténtico de la vejez, esta supone claramente un triunfo del cuerpo, mente y espíritu, frente a un mar de adversidades en la vida. No podemos meter a todos nuestros mayores en un saco etiquetado, como igualmente tampoco podemos hacerlo con nuestros jóvenes. También el abandono al que son expuestos un sector importante de nuestra sociedad que ha dado su vida por una sociedad mejor y más justa y por un país en el que se respeten los derechos de todos. Evidentemente cuando comencé a construir la novela, la pandemia mundial no había llegado, pero ha servido para saber que problemas muy graves como el deterioro social de nuestros mayores se ha agravado sin límites como consecuencia del abandono hacia ellos, haciendo visible un gran problema social.  Todo esto contado con buenas dosis de humor y mucho desenfado.

En mi novela escribo que las residencias y geriátricos son como los hoteles de cinco estrellas que siempre van a tener “overbooking”, pero nadie controla la calidad de servicios que dan y las estrellas que tienen. Los servicios sanitarios son malos y las estrellas que tienen no son para nada revisadas. Además muchas de ellas se han privatizado y lo único que les importa es la cuenta de resultados. Hay una deficiente inspección de lo que se cuece en su interior y muchas de las familias que llevan allí a sus ancianos no están preocupadas por esto. Hay residencias privadas “concertadas” que hacen y deshacen al margen de la administración y siguen jugando con dinero público.

¿En el fondo quien es Sarah?

Sarah es una persona que desea seguir disfrutando del show pero con la decepción de ver los trucos del mago. También intentar modestamente que esta novela despierte muchas mentes dormidas. Ella dice que se conformaría con despertar conciencias.

Si pudieran contarnos esas manos los momentos vividos …

¿Escribir esta historia te ha conmocionado?

Yo metí a mi padre en una residencia pues iba perdiendo la cabeza, cuando me lo pienso, con este libro creo que estoy haciendo un exorcismo. Cuando escribía cada párrafo se removía todo mi ser, he llorado sin consuelo por tanto dolor pensando en lo que mi padre pasó. También pensaba que podría haber hecho para que mi padre no estuviera allí. Esta novela me ha ayudado a sacar mis demonios y el dolor, me ha conmocionado muchísimo.

Solo deseo que lo que ha pasado, mejor, lo que está pasando Sarah no lo pase nadie, también que lo que pasó mi padre tampoco hubiera pasado, pero fatalmente pasó

La historia tiende a repetirse y yo no soy capaz de cambiar el estado de las cosas, pero si logramos crear un impacto social con CASI VIVA estaremos avanzando hacia un futuro mejor.

¿Es una novela única, y me atrevo a diagnosticar un rápido trasvase a las salas de cine, en cuanto llegue a los productores españoles?

Que duda cabe que Sarah es un personaje real, es ella misma, su mirada su cabecita, las gafas con las que percibe el mundo, sus formas de ver la vida, su alma reformista. Me satisfaría llevar esto a las salas de cine, sería un buen premio para Sarah y para una sociedad harta de tanta injusticia

Los asilos, los okupas, la esquilmación a las que nos someten con los impuestos, la gestión de la pandemia, también la otra que sufrimos con los suicidios numerosos, la obsesión de una sociedad por ser cada día más joven y más guapa y el castigo a la tercera edad, con pensiones tan bajas y que siguen teniendo un peso importante en nuestra sociedad manteniendo a hijos casados y en paro. He puesto el freno de mano en bastantes cosas, pero casi solo he pensado en nuestros mayores, tenía la necesidad de escribir esta historia, que si creo tiene mucho de única para cumplir con el dictado de mi conciencia.

La novela tiene un gran ritmo y fue fluyendo página a página, se lee con facilidad, por eso invito a parar un poquito en su lectura de vez en cuando y hacer un ejercicio de reflexión

No es una historia divertida, pero al menos creo se ha contado con una especie de autocrítica social, sin entrar impetuosamente en lo mórbido, Sarah ha sido una perfecta narradora, le he visto en momentos llorar y a continuación reir, para desenmascarar este drama de personas abandonadas, olvidadas, contado por una atrevida deslenguada con un gran corazón.

¿Creo que esta novela la has financiado tu misma?

He llamado a muchas puertas y he obtenido en la mayor parte de ellas dilaciones, excusas, le contestaremos antes de seis meses, etc… He recurrido al mercado de la autoedición, es decir la he pagado yo personalmente, es decir contacto con una empresa editorial que en este caso ha sido TALENTO.CALIGRAMA, quien me monta el libro, los diseños de portada y lo edita, tanto en su formato físico como digital y se ocupa de su distribución en el mercado.

Esta compañía fue creada por Penguin Random House Grupo Editorial. El 25 de Noviembre del 2020 se realizará la IV Edición de los Premios Caligrama. De esta manera Caligrama se ha convertido en el primer sello que tiende puentes entre la auto publicación  y  la editorial tradicional. Tiene tres premios, el TALENTO, BEST SELLER y el PROMESA. Es una oportunidad para jóvenes valores literarios.  Por eso mi proyecto ha ido con ellos.

Estoy seguro Lourdes, que este será un primer paso que te conducirá con seguridad a ver publicados tus trabajos en sellos literarios como Alfaguara o Suma de Letras por ejemplo. Te deseo mucha suerte. CASI VIVA es una novela con enormes posibilidades, también un regalo para el lector.

El libro ha sido presentado en Palma de Mallorca el 5 de Noviembre en la sede de Hard Rock, estuvieron presentes la propia editorial TALENTO-CALIGRAMA y Sarah la protagonista del libro. Está ya a la venta en varias plataformas digitales como Casa del Libro, Agapea, Google, Amazon, librerías Calamo, nolim, etc,  al precio de 15,15 euros en formato libro y  5,69 en formato eBook.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorEl Ministerio de Consumo confirma la relación entre la obesidad infantil y la pobreza
Artículo siguienteEl Supremo establece que cazar en tiempo de veda es delito al poner en peligro la biodiversidad
Félix Lareki Garmendia es donostiarra afincado en Bizkaia. Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Bilbao. Su carrera profesional fundamentalmente la ha desarrollado en Xerox España S.A.U. Posee una profunda experiencia en recursos humanos, formación y dirección de grupos de trabajo. Ha impartido múltiples seminarios orientados al desarrollo de habilidades relacionadas con la gestión y el conocimiento de personas así como de la comunicación. Ex profesor de la Escuela Superior Universitaria de Marketing en la Cámara de Comercio de Bilbao, del Master de Marketing y de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad del País Vasco UPV - EHU. Durante 8 años ha estado en política en el País Vasco. Miembro de federaciones deportivas y activo deportista, presidente de asociaciones cívicas, Vice presidente de la Asociación Internacional Aulamar para personas discapacitadas para el disfrute por las mismas de la navegación a vela, a través de una goleta bergantín adaptada específicamente para ellas. Tiene publicados varios libros con ESIC Editorial. Su lema es “pasión por el arte y las personas”, lector empedernido, escritor y analista social. Desde hace dos años colabora con Diario16 como articulista habitual, sobre temas sociales, políticos y de opinión.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre