En enero de 2010, el finado expresidente de la república, Hugo Chávez, firmó el decreto de por medio del cual se creó el Fondo Bicentenario Productivo Socialista, que inició actividades con USD 1.000 millones, teniendo por objetivo apoyar las empresas de propiedad social, cooperativas, pequeñas y medianas industrias, entre otras, con el propósito de incrementar la producción nacional. Al menos ese fue el enunciado del mismo, por cuanto como tantos otros mecanismos de financiamiento constituidos por el finado mandatario y su sucesor, Nicolás Maduro, a la fecha se desconoce el destino de esos dineros y el resultado de los proyectos supuestamente financiados por el mismo.

Y es que durante su administración, Chávez procedió a la creación de un conjunto de fondos a través de los cuales costeaba los gastos sus planes y proyectos, una práctica que tiende a dificultar la función contralora por cuanto se diversifican sobremanera las vías de financiamiento extrapresupuestarias.

Así tenemos el mayor de estos fondos, a saber el Fondo Nacional de Desarrollo (Fonden), así como también el Fondo de Eficiencia Socialista (alimentado con dividendos de las empresas nacionalizadas); fondos con Libia, Siria y Bielorrusia; Fondo Conjunto Chino Venezolano (mecanismo binacional para el financiamiento de proyectos en Venezuela formado por aportes del Banco de Desarrollo Chino y del Fonden); Fondo de Gran Volumen y de Largo Plazo con China; Fondo Independencia (conformado con ingresos adicionales de PDVSA producto del ajuste cambiario); Fondo Miranda (formado con excedentes tributarios del impuesto sobre la renta). Igualmente, otros fondos se han creado con recursos de Petróleos de Venezuela S.A.

Otros fondos parafiscales serían el Fondo Social Che, Fondo Petrobono, Fondo especial para el Poder Popular, Fondo Simón Bolívar para la Reconstrucción, Fondo Social para las Empresas de Producción Socialista, Fondo Siembra y Fondo de Obras Públicas.

Asimismo tenemos el Fondo Bicentenario Productivo Socialista en cuestión en esta entrega, el cual se alimenta igualmente con recursos provenientes de PDVSA, destinado al otorgamiento de créditos manufactureros a pequeñas y medianas industrias. El objetivo, como veremos adelante, era supuestamente disminuir la dependencia que Venezuela tiene de las importaciones, pues el país importa al menos el 70 por ciento de lo que consume. Es de hacer notar que a la fecha, no se han presentado estados financieros o avance de obras financiadas con este fondo.

A través de un documento que damos a conocer a nuestros amables lectores, mostramos objetivos, definiciones y mecanismos de implementación de dicho fondo.

El proyecto

Un documento fechado el 20 de enero de 2010 informaba que este fondo estaba destinado a financiar proyectos para la sustitución selectiva de importaciones y la reactivación de las exportaciones no petroleras.

Supuestamente se destinaba el fondo especialmente a la producción de alimentos, a la agroindustria, a la manufactura, a la corriente aguas abajo de materias primas, recursos básicos, fuentes alternativas de energía y maquinarias a lo largo de la cadena productiva.

El Fondo Bicentenario financiaría el 60 por ciento de las empresas consolidadas con capacidad de respuesta de inversión rápida (reactivación y adecuación) y el 40 por ciento a empres a de innovación y proyectos nuevos.

El plan contemplaba iniciar un proceso de encuentros productivos de trabajo con los distintos sectores económicos del país, los cuales servirían para recibir y registrar los proyectos que serían evaluados para el financiamiento respectivo por el Fondo, esperándose sustituir progresivamente las importaciones e incrementar las exportaciones. Los primeros encuentros tendrían lugar los días 25 y 26 de enero de 2010.

Los objetivos de este fondo de financiamiento eran, principalmente, ampliar y fortalecer la capacidad productiva nacional a objeto de obtener resultados a mediados del año 2010; generar efectos multiplicadores a lo largo de las cadenas productivas, los cuales permitirán la utilización de insumos procedentes de otras actividades para la obtención de productos intermedios y terminados; aprovechar y desarrollar la capacidad de ingeniería nacional para el diseño y fabricación en el país de piezas, maquinarias, herramientas y repuestos actualmente importados , as í como el estímulo a las industrias del conocimiento como tecnología de informática, salud, educación, entre otros; incrementar el empleo productivo directo e indirecto; contribuir al establecimiento de redes de distribución articuladas con las cadenas productivas para facilitar y democratizar el acceso a bienes y servicios; priorizar las exportaciones no petroleras hacia los países del Alba, Mercosur, países aliados como Irán, Bielorrusia, Siria, entre otros , con los cuales se tengan acuerdos estratégicos de complementariedad.

¿Qué proyectos se financiarían?

El plan establecía que, de acuerdo con la disponibilidad de recursos, los proyectos prioritarios a financiar con el fondo serían aquellos que estuvieran orientados a la modernización de la capacidad instalada y a la reactivación de empresas para el aprovechamiento de materia prima e insumos de origen nacional, así como aquellos orientados a la fabricación de bienes destinados al consumo nacional que para el momento eran importados.

Igualmente, se atenderían los proyectos que procuraran la instalación de nuevas fábricas que hicieran uso responsable de los recursos naturales y del talento humano del país para la producción de bienes importados.

También tendrían preferencia los proyectos dirigidos a la instalación y puesta en marcha de iniciativas productivas innovadoras que contribuyeran a la sustitución de importaciones.

Los proyectos que contemplaran capital de trabajo para unidades productivas con proyectos de sustitución selectiva de importaciones y, finalmente, aquellos que garantizaran el funcionamiento de la cadena productiva.

¿Qué partidas serían financiables?

— Las dirigidas a la adquisición y/o repotenciación de activos fijos.

— Las de construcción y mejoras de infraestructuras industriales.

— Las que contemplaran la instalación y montaje de equipos y maquinaria.

— Las de transporte de carga.

— Las de capital de trabajo (materia prima e insumos), entre otras.

Los encuentros productivos

Tal como se mencionó líneas arriba, en todo el país se llevarían a cabo una serie de “encuentros productivos” los días 25 y 26 de enero de 2010, bajo la coordinación de la Vicepresidencia de la Economía Productiva.

El siguiente cuadro muestra el calendario, región y responsables de estas reuniones:

Se estableció un cronograma que previó el registro de los proyectos a través de los números telefónico 900-EXPORTA y 800-Produce, así como personalmente.

El 16 de enero de 2010 tendría lugar la recepción de propuestas, los días 25 y 26 de enero del citado lugar se realizarían los encuentros empresariales que luego serían evaluados para, finalmente, entregar los créditos el 27 de febrero de 2010.

¿Qué debían contemplar los proyectos a considerar?

Los proyectos que se considerarían para su fuinanciamiento por el Fondo Bicentenario Productivo Socialista debían contemplar la iidentificación del proponente, así como los datos de la empresa (tamaño, antigüedad y sector) e identificación de la propuesta y los otros sistemas productivos a los que tocara transversalmente, su efecto multiplicador y su enlace con otros lace con proyectos estratégicos

La escala de prioridad de los proyectos a considerar estaría dada en la medida en que apuntaran a la sustitución de importaciones y la promoción de exportaciones.

Los proyectos debían establecer el tipo de la inversión ampliación, reconversión, reindustrialización, así como los antecedentes y situación de la empresa o cooperativa solicitante.

Deberían incluir un resumen ejecutivo del proyecto, un estudio del mercado que determinara si existía o no una demanda insatisfecha que justificara la inversión a realizar en dicho proyecto.

Los proponentes debían establecer el impacto social del proyecto, un estudio técnico del mismo, un estudio de ingeniería (esto en caso de que el proyecto contemplara ampliaciones, mejoras o construcción).

Asimismo, los proyectos debían prever el impacto ambiental que pudieran tener, así como las inversiones y el financiamiento solicitado.

Los proyectos serían evaluados de acuerdo al siguiente esquema en el que se mostraban los distintos entes que intervendrían de acuerdo a su área de acción.

El documento revelaba que al momento de su elaboración a través de las líneas 0800 Exporta y 0800 Produce se había llevado a cabo una selección de fichas que arrojó la existencia de 3.154 casos, de los cuales 2.889 eran de sustitución de importaciones (925 de alimentos, 766 de textil y calzado y 1.198 otras áreas) y 460 de exportaciones (159 de alimentos, 88 textil y calzado, y 213 otras áreas).

Las fichas se clasificaron en dos grupos, las que estaban acompañadas con soporte digital y las que no lo estaban.

Los emprendedores seleccionados se convocarían para los días 22, 23 y 24 de enero.

Para el 20 de enero, se enviaría a las gobernaciones y las corporaciones la base de datos levantada por PDVSA, a los entes responsables por los ministerios de la Vicepresidencia de Economía Productiva, donde una vez recibida dicha data, serían los responsables de evaluar las propuestas de proyectos.

El Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología se encargaría de diseñar la metodología, el instrumento de evaluación y el registro de los proyectos. Esta metodología sería aprobada por los ministros que conforman la Vicepresidencia Productiva el 21 de enero y sería enviada a las regiones una vez aprobada.

¿Qué criterios se tomarían en cuenta en la evaluación de los proyectos?

Al momento de evaluar se tomarían en cuenta los aspectos cualitativos, técnicos y financieros de acuerdo a lo establecido en el siguiente cuadro:

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

13 + trece =