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FERNANDO ALONSO contra la mala SUERTE

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análisis

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No es ningún secreto para quien haya seguido la trayectoria del extraordinario piloto español la importancia que le da a la suerte.

Contaba su relator, Antonio Lobato, quien tanto ha contribuido a la leyenda del piloto asturiano, que Fernando se preocupaba por todo de coincidencias y pequeños detalles y si un año había ganado una carrera estando alojado en un número concreto de habitación en un hotel el año siguiente buscaba el mismo número, por poner un ejemplo cualquiera.

Le hemos oído decir a Lobato que incluso había pedido en alguna ocasión a su madre que no fuera a una carrera para no traerle mala suerte.

En suma, que Fernando Alonso es supersticioso. La mayoría de las personas en una u otra medida lo somos: a poca gente le es indiferente el número 13 o el gato negro, aunque la lógica diga que es una chorrada absoluta.

En esta primera parte de la temporada 2022 Fernando Alonso está teniendo mala suerte casi todo el tiempo. La última vez antes de salir a la carrera Sprint en el Red Bull Ring. Lleva menos puntos que su compañero de equipo, Esteban Ocon, aunque está conduciendo infinitamente mejor y brillando muchísimo más.

Dice Alonso que ya se romperá la racha, que detrás de una mala viene una buena, pero eso tampoco es una verdad incontestable. Lo que sí es incontestable es como está reaccionando él, lo entero que está en cada momento, lo seguro de sí mismo.

Dice estar pilotando mejor que ningún momento de su vida, y pensamos que es verdad: está absolutamente magnífico.

Y al afirmar lo anterior también nos está contando a todas las personas que le seguimos que esa sensación personal de satisfacción consigo mismo, de saber que está rindiendo al máximo y que si tuviera un coche ganador y fiable estaría por supuesto luchando por el campeonato, es suficiente para él.

Y SU SATISFACCIÓN CONSIGO MISMO, ese orgullo porque está dando lo mejor en cada momento y es más grande que nunca, A ÉL LE VALE.

Y pienso que es una lección. Yo estoy tan orgulloso de él como pueda estarlo él mismo. Y su actitud me recuerda que así debo juzgar también mi propia vida y mis propios actos. Si doy lo mejor, si siento que lo estoy haciendo magnífico, el resultado es lo de menos.

Al cabo, como dice mi colega el Padrecito Puebla: lo más importante es NUESTRA RELACIÓN CON NOSOTROS MISMOS.

Bravo Alonso.

Siempre contigo.

Tigre Tigre

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