Foto: Casa Real

Nada nuevo en el discurso navideño del Jefe del Estado. Grandes palabras, grandes expresiones y una elusión intolerable a las víctimas de la violencia machista. Al principio de su discurso ha afirmado que se iba a referir a los principales problemas de los ciudadanos pero se ha vuelto a olvidar de todas las mujeres que han sufrido, que están sufriendo y que sufrirán situaciones de maltrato grave y que, por desgracia, en algunos casos terminará en un asesinato. Este año el terrorismo machista a asesinado a 54 personas y Felipe VI no ha tenido ni una sola palabra sobre ellas. Un ejemplo del compromiso de la Casa Real con uno de los mayores problemas de este país.

Por supuesto, no se ha olvidado de Cataluña y lo ha mencionado directamente como uno de los problemas. Ha apelado de manera muy fuerte a la fortaleza de la sociedad española y, sobre todo, ha dedicado una parte muy importante a enfatizar que la unidad, el consenso y el respeto a Constitución son aspectos fundamentales para superar los problemas actuales.

Felipe VI ha dejado mensajes y lanzado indirectas. En primer lugar, ha dejado claro que la responsabilidad del bloqueo y de la investidura corresponde en exclusiva al Congreso, algo que está recogido en la Constitución, pero que, en palabras del Jefe del Estado, ha sonado a pretender quitarse la responsabilidad del bloqueo político actual.

El mayor tiempo lo ha dedicado a hablar de la unidad de los españoles como elemento con el que poder avanzar ante los retos de la sociedad global actual. Esto es una clara referencia a Cataluña ya que, como no podía ser de otro modo, toda esta parte del discurso iba orientada hacia la posición del independentismo catalán. Para ello ha resaltado la voluntad de entendimiento y de integrar las diferencias dentro del respeto a la Constitución que reconoce la diversidad territorial.

El Jefe del Estado ha pasado por encima de los temas que realmente preocupan al pueblo: la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, la precariedad, la pobreza y, a diferencia del año pasado, apenas se ha parado en la situación de los jóvenes. Tampoco se ha detenido en el, quizá, mayor reto del mundo actual: la lucha contra el cambio climático.

No hay que olvidar una mención que ha hecho a los extremismos. Esto se puede interpretar como un mensaje velado a Unidas Podemos, puesto que es conocido que inquita mucho en Zarzuela la presencia de la formación de Pablo Iglesias en el gobierno, un partido que defiende la República. Tampoco se ha olvidado de Vox cuando se ha referido a que no es bueno mirar al pasado.

Por tanto, Felipe VI se ha olvidado de los temas que preocupan a la ciudadanía y sí ha enfatizado los elementos que, en realidad, preocupan a la Monarquía, los temas de la «macropolítica» y se ha olvidado de las necesidades reales del pueblo. Una cosa es ser neutral, como indica la Constitución, y otra que el Jefe del Estado se aleje de su pueblo.

Sin embargo, después de 12 minutos de discurso, 54 víctimas de la violencia machista han caído en el olvido del Jefe del Estado.

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