Sin sorpresas, porque la sorpresa hubiera sido que, por una vez, Felipe VI hubiera dado el discurso de Nochebuena que la ciudadanía esperaba. El actual Jefe del Estado ha indultado a Juan Carlos I y ha dejado fuera a millones de españoles y españolas que están sufriendo por causas que nada tienen que ver con la pandemia. Una nueva decepción de la Monarquía. Y ya van…

Una importante mayoría de españoles y españolas esperaba una condena directa a los escándalos de Juan Carlos I. Sin embargo, Felipe VI se ha quedado en conceptos vagos y frases vacías: «junto a nuestros principios democráticos y el cumplimiento de las leyes necesitamos también preservar los valores éticos que están en las raíces de nuestra sociedad.  Ya en 2014, en mi Proclamación ante las Cortes Generales, me referí a los principios morales y éticos que los ciudadanos reclaman de nuestras conductas. Unos principios que nos obligan a todos sin excepciones; y que están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares. Así lo he entendido siempre, en coherencia con mis convicciones, con la forma de entender mis responsabilidades como Jefe del Estado y con el espíritu renovador que inspira mi Reinado desde el primer día». Eso ha sido todo. Insuficiente.

En esto se ha quedado la condena a la presunta corrupción de Juan Carlos I, es decir, nada. Es muy grave que quien ha ocupado la Jefatura del Estado durante casi 40 años haya utilizado su posición para, supuestamente, aumentar su patrimonio a través del presunto cobro de comisiones o de recibir regalos millonarios de regímenes condenados por vulnerar los derechos humanos.

El resto del discurso puede ser calificado de burocrático y enmarcado en la exaltación del espíritu patrio. «Siempre he pensado que España es un país extraordinario, de una enorme riqueza y diversidad cultural, construido a lo largo de los siglos gracias al esfuerzo en muchas generaciones de españoles, y con una gran historia que ha sido, durante una época, la historia misma de nuestro mundo. No somos un pueblo que se rinda o que se resigne en los malos tiempos. No va a ser nada fácil superar esta situación, y en cada casa lo sabéis bien. Pero yo estoy seguro de que vamos a salir adelante. Con esfuerzo, unión y solidaridad, España saldrá adelante. Con todos y para todos. Y, como Rey, yo estaré con todos y para todos, no solo porque es mi deber y mi convicción, sino también porque es mi compromiso con todos vosotros, con España», ha dicho Felipe VI.

El Jefe del Estado ha pasado también muy por encima de la situación política y de la desafección que se está pretendiendo imponer desde algunos sectores que, casualmente, son los que más defienden a la Monarquía. Sin embargo, sí que ha hecho una defensa del pacto constitucional sin entrar en las reformas que el país necesita: «contamos sobre todo con nuestro sistema de convivencia democrática. En un tiempo en el que la pandemia y sus consecuencias económicas y sociales provocan tanta incertidumbre, nuestra Constitución nos garantiza nuestro modo de entender la vida, nuestra visión de la sociedad y del ser humano; de su dignidad, de sus derechos y libertades. Una Constitución que todos tenemos el deber de respetar; y que en nuestros días, es el fundamento de nuestra convivencia social y política; y que representa, en nuestra historia, un éxito de y para la democracia y la libertad. No olvidemos que los avances y el progreso conseguidos en democracia son el resultado del reencuentro y el pacto entre los españoles después de un largo período de enfrentamientos y divisiones. Son el resultado de querer mirar juntos hacia el futuro, unidos en los valores democráticos; unidos en un espíritu siempre integrador, en el respeto a la pluralidad y a las diferencias, y en la capacidad de dialogar y alcanzar acuerdos. Son principios que no pierden nunca vigencia por el paso de los años».

Desde un punto de vista social, Felipe VI, por primera vez, sí que ha hecho mención directa de la situación que están viviendo millones de ciudadanos y ciudadanas por las consecuencias de la crisis económica: «El otro gran problema y reto es la crisis económica y evitar, sobre todo, que derive en una crisis social. Cada persona importa y mucho. Por tanto, las personas y las familias deben ser nuestra preocupación fundamental. Especialmente nuestros jóvenes; su nivel de desempleo es altísimo, y no pueden ser los perdedores de esta situación. Nuestra juventud merece tener la formación más adecuada, crecer personal y profesionalmente, y poder llevar a cabo sus proyectos. España no puede permitirse una generación perdida.  Proteger a los más vulnerables y luchar contra las desigualdades que la pandemia ha creado o ha agravado es una cuestión de dignidad entre quienes formamos una misma comunidad política. Pero también será fundamental recuperar nuestra economía».

Sin embargo, Felipe VI se ha vuelto a olvidar de las víctimas de la violencia de género y no ha hecho mención alguna a los miles de mujeres que viven el infierno de convivir o haber convivido con un maltratador o de aquellas que han sido asesinadas.  

No podían faltar las menciones a la pandemia y a sus consecuencias. Las palabras de Felipe VI no se han salido de lo que tenía que decir en este aspecto: agradecimiento a los sanitarios, a los trabajadores y trabajadoras de los servicios esenciales y el recuerdo a las víctimas.

Otro de los aspectos que no ha sido mencionado es la amenaza contra la democracia que suponen los movimientos de los militares golpistas. Tal vez no fuera el momento y está esperando al día de la Pascua Militar, pero hoy se necesitaban referencias más directas e, incluso, una orden de quien es el Capitán General de los tres Ejércitos.

7 Comentarios

  1. Yo creo que ustedes el Discurso que han visto ha sido el de Puigdemont desde el exilio, por que si no no se entiende la interpretación que hacen del discurso ….. “hay Monarquia para rato …. bastante más que legislatura”, a pesar de algunas opiniones minoritarias en el conjunto de los 47 millones de españoles ….

  2. Todo dentro del guión esperado, Moncloa calla y tapa las grietas, achica agua de un naufragio cada vez más evidente . Casado, Abascal y Arrimadas, satisfechos y a la espera. Los qué confiábamos en el milagro del dichoso guión de la alocución de una Monarquía moderna y adaptada a los nuevos tiempos, desencantados, apagamos la Televisión y, ahora sí, militaremos en la Republica, ayer nos»fusilaron «.
    La vida sigue, continuaremos en la lucha, para evitar ser domesticados. Una vez aprobados los Presupuestos generales del estado, es necesario romper con SÁNCHEZ y, marcharse a la oposición (lo digo por Podemos).
    Salud y República, Feliz Navidad.

  3. No sean tan inocentes por favor , mientras Jc no esté juzgado no se va a decir nada en el discurso. Eso no lo hace solo la monarquia sino cualquier político e incluso a cualquiera que le pillen en la cama con otro/a , mientras no este demostrado siempre no va a ser lo que parece. Eso si , que quiten a estos parásitos de en medio cuanto antes

  4. ¿Que pasa que solo publicáis los comentarios y opiniones “afines a vuestra ideología republicana” ? Mi comentario anterior “mutis por el foro”, censura virtual y telemática es lo que practicáis. De todas formas, tenemos Rey y Monarquia para rato, que no os confundan con “cantos efímeros de sirenas moradas” ……. en vuestra actitud ya lleváis vuestra penitencia….

  5. La monarquia no aporta mas que corrupción y desvergüenza. Si alguien se pregunta porqué PP y PSOE defienden a esta institución podrida, es muy facil de entender. si ellos tambien roban, como le van a pedir al Rey que no lo haga. Son todos iguales. Nuestro pais no tiene remedio. Y el PSOE mientras, declarandose un partido republicano. Es que no hay por donde cogerlo.

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