Las monarquías en el siglo XXI parecen estar avanzando hacia una paulatina desaparición. Y es normal. Conforme pasan los años, emergen las nuevas generaciones cada vez mejor formadas, con más información a su alcance y por tanto con mayor capacidad de razonamiento, que ven claramente en el papel de los reyes y de sus familiares a una pandilla de vividores que no hacen nada interesante para nadie. Excepto para aquellos que se alimentan del mundo del hush hush.

En España sin ir más lejos tenemos a una familia real un tanto peculiar. No vamos a entrar a valorar el patrimonio que esta familia viene heredando a lo largo de los años, (tierras, palacios, arte…) ya que es tarea imposible designar una cantidad que haga justicia a semejantes bienes. Pero sí podemos centrarnos en lo que es evidente a la vista. Por un lado, tenemos a un señor que fue designado rey por un dictador.

Cuando el dictador murió y se tuvo que implantar una democracia, el aparato de Adolfo Suarez mintió para hacer creer a Europa que se había llevado a cabo una votación en la que se ponía sobre la mesa Monarquía vs República, y que había ganado la primera. La cosa empezó sobre ruedas para nuestro encantador protagonista.

Lo cierto es que este simpático bonachón ha tenido el camino muy llano. Los rumores sobre fiestas, putas, drogas y mordidas de todo tipo, son conocimiento público ya. También lo es su gran amistad con el expresidente de Cataluña, Jordi Pujol.

Aunque con los años, también nos ha traído cosas buenas, como cuando aprendimos sobre arrepentimiento profundo después de costearle un viaje a África durante el que decidió que sería muy divertido apretar el gatillo para matar cobarde y cruelmente a uno de los animales más bonitos que existen en nuestro planeta, como tantas veces antes había hecho.

Aún así, a día de hoy y mientras algunos niños españoles siguen durmiendo en la calle y estudiando en barracones, la casa real tiene asignados prácticamente 8.000.000 euros. Y como no sólo de pan vive el hombre, para terminar de facilitar unas vidas tan duras, también hay grandes empresas privadas dispuestas a ayudar (ya sea económicamente o base de mano de obra barata) a la monarquía y sus discípulos.

No es necesario explicar pues, por qué van a parar nuestros impuestos a las diversas operaciones de cirugía estética o a los recatados bolsos y vestidos de nuestra querida Doña Leticia. Ni por qué Urdangarín tiene unas condiciones en prisión y fuera de ella que nada tienen que ver con las de un convicto medio. Tampoco desarrollaremos los motivos por los que la infanta Cristina no está presa (como lo estuvo la Pantoja) por hacer ver que no sabía sumar mientras trabajaba en lo más alto de un banco. Todo eso es agua pasada.

Lo que no está de más comentar, es que, si todavía podemos observar a esta feliz familia por televisión es porque los gobiernos lo permiten. ¿En qué momento se nos ha preguntado si queríamos tener un rey?

Parece ser que en pleno siglo XXI nuestro queridísimo Felipe Uve Palito, hijo del monarca original no tiene ninguna intención de ser económicamente independiente, o de dejar de chupar del erario público. Este personaje, ha sido educado en los más rigurosos protocolos militares y señoriales. Está educado en las mejores escuelas del mundo, con nuestro dinero, sólo para ser la cara del país. Un chollo de trabajo al que por lo menos se debería poder opositar. Cierto es que si no hiciera lo que hace, probablemente no serviría para nada, pues no me lo imagino vendiendo seguros. Pero si demostrase un poco de amor propio, si permitiera entrever un poco de humildad, estoy seguro de que la mayoría de la población aceptaría el dejarle una buena propina para terminar sus días de retiro espiritual. Sea como sea, si decidiera abdicar mañana no le iba a faltar el trabajo, pues todavía tiene muchos amiguitos importantes.

Estamos a Enero del 2020 y con la aparición de un supuesto gobierno progre, todos los partidos que profesan su apoyo a la monarquía se han puesto las manos en la cabeza. En teoría, éste es uno que viene a defender al pueblo y a ponérselo difícil al capital, así como a las instituciones rancias. Ya veremos si eso se cumplirá. Lo cierto es que este país es una supuesta democracia. Y por tanto, viene siendo hora de que entre tod@s podamos votar si queremos o no seguir destinando nuestros impuestos a la existencia y mantenimiento de esta familia tan pintoresca.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. Excelente artículo.
    Habría que preguntarle a este marido de la divorciada, vendedora de cartones de tabaco en México, si termino al completo las carretas de militar en las tres academias. -mar, tierra y aire- o dejó a deber 4,5 años sin terminar entre las tres.
    Más largo que un día sin pan, con esa altura de ciprés, y aún no sabe otear bien el horizonte que nos espera.
    Para reyes con cojones, los Austrias.
    Para reyes impotentes, cornudos y puteros los desde Felipe V, descendientes de Luis XIV de Francia. los Borbones.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

13 + dos =