El ex presidente del Gobierno, Felipe González, califica de “republiqueta como las que algunos pretenden con derecho de autodeterminación”, el tipo de estado que, a su juicio, defiende el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.

Sus declaraciones a través de videoconferencia tienen lugar en su intervención por el 75 aniversario del periódico argentino Clarín. En este contexto, ha asegurado que “mientras tenga fuerzas, con la edad que tenga y el futuro, lo cambatiré”.

Así, González vuelve a defender el papel del Rey y la monarquía constitucional que hay en nuestro país. “Lo prefiero a la republiqueta que quieren algunos”, dice.

Tampoco le gusta al ex presidente que el Gobierno negocie las cuentas públicas con los independentistas. Aunque nada dice sobre los apoyos que nunca dudó en tener de Cataluña cuando era presidente Jordi Puyol ni sobre las presuntas mordidas del Rey Emérito.

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4 Comentarios

  1. Este individuo es parte del estiércol humano esparcido por su borbonia. Como nos engañó, el muy canalla. Chaqueta de pana y corazón de buitre. De entrada OTAN no. De salida sí. Seguramente ya ha perdido toda sensación de vergüenza humana. Este detritus forma parte del peor virus de borbónia.

  2. Vamos a ver, pensaba que este diario era serio y no tenían cabida «fantasmas» que presumen de lo que no son. Felipe Cal Viva es la X de los GAL, organización terrorista creada desde el Estado bajo sus directrices. Según documentos descalificados del Congreso americano, agente de la CIA; recomiendo leer: «La CIA en España» de Grimaldos. Por favor, no den espacio a gentuza como ese individuo.

  3. Los líderes de la transición recogieron un país atrasado y dividido por cuarenta años de dictadura. Acordaron un Pacto por la paz, y la convivencia en libertad; la Constitución de 1978. Y en 20 años lo convirtieron en una «democracia plena» y en la octava potencia económica del mundo. (ahora ya somos la 14)

    Además mantuvieron una ejemplar actitud de contención durante la «época de plomo» cuando el terrorismo nacionalista vasco asesinaba a un policía, militar, político, o niño, por semana.

    Todavía me pregunto cómo la democracia puedo aguantar tantos muertos, y cómo lograron contener al ejercito, a la policía y a todos los que clamaban por tomar medidas drásticas.

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