La crisis económica de la pandemia, debido a la grave situación que sufre el sector del Turismo, podría ser mucho mayor de lo esperado hace apenas unos días.

El jaque mate ha venido por parte del Reino Unido, tras conocerse este fin de semana que someterá a una cuarentena de catorce días a todos los viajeros que lleguen al país procedentes de España ante la evolución de la pandemia.

El mayor turoperador europeo, el grupo anglo-alemán TUI, ha cancelado sus rutas a la Península hasta el 9 de agosto, si bien seguirá volando desde hoy a Canarias y Baleares. Compañías como EasyJet, Vueling o British Airways mantenían ayer los vuelos programados.

 Es en las islas donde el Gobierno español concentra ahora sus esfuerzos diplomáticos, intentando a toda costa que el Reino Unido las excluya de la cuarentena obligatoria. La titular de Exteriores, Arancha González Laya, defendió ayer “la especificidad” de Canarias y Baleares, “territorios insulares, muy controlados” y donde los datos epidemiológicos “están muy por debajo de los datos epidemiológicos en el Reino Unido”.

Discusiones

“Las discusiones continúan con las autoridades británicas; lo estamos haciendo en concierto con los gobiernos autonómicos de Canarias y Baleares y esperamos que todos estos contactos den sus frutos en breve”, señaló González Laya minutos antes de tomar un vuelo rumbo a Turquía y Grecia, en un viaje previsto con anterioridad.

El turismo supone el 12,3% del PIB y emplea a 2,6 millones de españoles. El Gobierno trata de alcanzar un acuerdo con Gran Bretaña y otros países para salvar el turismo, al menos en Canarias y Baleares.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorEl PSOE reprocha que el PP reivindique ahora el «mando único» cuando hace unos días lo rechazaba
Artículo siguienteLa Justicia tiene un problema con Pujol
Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre