La condena a un hombre por explotar a un trabajador a 13 horas al día de trabajo, sin vacaciones ni descansos semanales, y al que sólo pagaba 250 euros al mes se salda por la Justicia con seis meses de prisión que, por supuesto, no cumplirá. Otro caso que demuestra la necesidad de cambios en el Código Penal.

El trabajador no tenía derecho al descanso ni a vacaciones

La Audiencia Provincial de Ávila ha condenado a seis meses de cárcel a un hombre por explotar a otro al que empleaba como vaquero en un finca de la localidad de Candeleda bajo condiciones abusivas, sin dar de alta en la Seguridad Social, con jornadas de 13 horas por un sueldo de 250 euros mensuales y sin respetar el derecho al descanso y a las vacaciones retribuidas. Y lo hacía vulnerando “de manera grave” derechos reconocidos en las disposiciones legales y en los convenios colectivos y aprovechándose de la situación de necesidad del trabajador: era ciudadano extranjero, desconocía los derechos laborales en España y necesitaba satisfacer sus necesidades básicas de la vida diaria “hasta el extremo de que podía comer setas o productos que recogía ese día en el campo o lo que pescaba”.

El patrón

Según recoge la sentencia, el patrón “al menos un año antes al mes de febrero del año 2016, aprovechándose de la situación de necesidad del afectado, lo contrató por cuenta ajena para que básicamente hiciese el trabajo de vaquero en la parte de la finca de la cual era arrendatario denominada Monte Rincón, sita en el término municipal de Candeleda (Ávila)”.

Lo hizo, señala la resolución, “bajo unas condiciones laborales que consistían en un trabajo diario de hasta trece horas, sin días de descanso entre semana ni vacaciones anuales y sin estar dado de alta en el sistema público de la seguridad social, y a cambio de un salario de 250 euros mensuales y de dejarle vivir en una vivienda sita en la propia finca”.

La Sala condena además al empleador a pagar una mula de 1.080 euros y a indemnizar al trabajador con 14.868 considera que los hechos son constitutivos de un delito contra los derechos de los trabajadores, que castiga a quienes “mediante engaño o abuso de situación de necesidad, impongan a los trabajadores a su servicio condiciones laborales o de seguridad social que perjudiquen, supriman o restrinjan los derechos que tengan reconocidos por disposiciones legales, convenios colectivos o contrato individual”.

Durante el juicio, el trabajador explicó que vivía en una de las casas de la finca sin pagar absolutamente nada por ello de renta o de alquiler, pero aclaró que no lo hacía “por ningún tipo de altruismo” por parte del empleador, sino “porque trabajaba laboralmente para él con las funciones propias de cualquier vaquero: cuidaba del ganado, le echaba de comer, ayudaba en los partos, le vigilaba todos los días, mantenía el estado del vallado, buscaba el ganado que se había salido de la finca y lo volvía a traer”.

Sin respetar los derechos laborales

Los magistrados de la Audiencia Provincial de Ávila concluyen que “ha quedado también acreditado con total certeza que las condiciones laborales y de seguridad social del afectado no respetaban los derechos reconocidos en las disposiciones legales y en los convenios colectivos y además no lo hacían de manera grave no ya solamente por el hecho de que no estaba siquiera dado de alta en el sistema de seguridad social y por tanto sin derecho a sanidad, sin derecho a prestaciones por desempleo o sin derecho a prestaciones por cualquier accidente laboral o enfermedad profesional sino por el hecho de que no se respetaba su derecho a descanso dentro de la semana, su derecho a una jornada laboral semanal o su derecho a vacaciones anuales retribuidas”.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

5 Comentarios

  1. Siento decir que es más común de lo que parece
    En los años de 1986 l 1990 yo trabajé en una residencia de curas desde las 8 de la mañana a las 7 de la tarde los 365 días de los 4 años por un salario de 50,000 pesetas mensuales
    Si eso no es explotación que venga Dios y lo vea ,y se supone que los curas son caritativos

  2. Supongo que el empleador pagara la seguridad social desde el primer día que trabajó para él? Pero debería conocer la cárcel por inhumano. ¿También es de suponer que el empleado cobrará lo que falta por los días trabajados, de un jornal justo? Sí? O …
    M iciar: Tranquilo te habrán pagado tu sitio en el cielo. Ellos por si acaso ja se lo han cobrado en la tierra.

  3. A este hijo de la gran puta yo le quitaria todos sun vienes y se los daría el trabajador explotado eso si que seria JUSTICIA

  4. La Sala condena además al empleador a pagar una mula de 1.080 euros y a indemnizar al trabajador con 14.868.
    En vez de mula será multa?

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