Ahora que la acupuntura está más de moda que nunca (la OMS la reconoce válida para 43 casos y ya existen más de 3.000 médicos acupuntores en España con titulación certificada) surgen dudas sobre su verdadera eficacia. Tras realizar múltiples revisiones de estudios científicos, la prestigiosa ONG internacional por la promoción de la salud Cochrane Collaboration ha afirmado que “no hay evidencias científicas suficientes” sobre los efectos reales de esta técnica en el tratamiento de diferentes dolencias.

Recordemos que la acupuntura es una técnica originaria de China consistente en producir, mediante estimulación periférica, una respuesta de los sistemas nervioso central, inmunológico y endocrino, a través de agujas insertadas en determinados puntos del cuerpo. Sin embargo, y según afirma el director del Departamento de Cultura Científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y profesor e investigador en la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio López, sus beneficios no pasan del efecto placebo, ya que “algunos estudios han demostrado que tiene más efecto si quien pone las agujas es asiático en lugar de caucásico, incluso cuando ambos tienen la misma formación”.

Uno de esos casos es el de los tratamientos de fertilidad. Después de revisar 20 estudios hechos con muestras aleatorias y grupos de control, Cochrane ha llegado a la conclusión de que “no hay evidencia científica que respalde [que la acupuntura favorece] un aumento en la tasa de embarazo; tampoco se ha probado su influencia en posibles abortos u otros efectos secundarios”. Y asegura que es aquí donde más funciona el efecto placebo, pues como indica López, “este tipo de molestias y el malestar general pueden tener un componente psicosomático. Y esas pacientes son propicias para acabar en estas consultas precisamente porque el efecto placebo es que el funciona”.

También existe un importante poder de sugestión de la acupuntura sobre la migraña. Así lo asegura Cochrane tras revisar 22 estudios. De hecho, la doctora Patricia Pozo Rosich, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, alega que “la acupuntura es uno de los tratamientos alternativos más estudiados desde el punto de vista científico. Y la conclusión es que el beneficio que se obtiene es el placebo”. Su recomendación para combatirla es un cambio de hábitos junto con un buen tratamiento médico.

Algo parecido sucede con la artritis reumatoide. La ONG asevera que ”existen pocos datos y los que hay no respaldan que la acupuntura sirva para mejorar esta enfermedad”. En todo caso recomienda la “acupuntura médica occidental”, que es un tratamiento más seguro y eficaz realizado a través de técnicas no invasivas como la aplicación de estímulos eléctricos, con los que se logra un adormecimiento de la zona afectada.

Y más contundente si cabe se muestra Cristina Mae Wood, doctora en Psicología y especialista en ansiedad, estrés y depresión en Área Humana, con la relación acupuntura-depresión. Un tema muy serio. “La acupuntura no puede curar la depresión porque es necesario que haya un cambio en el modo de pensar del paciente”, y añade que “el tratamiento cognitivo-conductual es el único basado en la evidencia científica capaz de acabar con la depresión a corto y largo plazo”.

Con respecto al insomnio, Conrache no las tiene todas consigo y afirma que aún son necesarios más ensayos de calidad para poder confirmar la validez de la acupuntura en los tratamientos del sueño. Aunque según el doctor Jesús Pujol, miembro de la clínica del sueño Estivill, en muchos estudios puede observarse “un efecto beneficioso de la acupuntura en comparación con no hacer nada para tratar el problema” y que “cuando se ha asociado al uso de medicamentos se ha observado un mejor efecto que al tratar solo con medicamentos”.

Finalmente, la ONG piensa que faltan pruebas científicas suficientes que avalen la efectividad de la acupuntura en la curación del tabaquismo o el dolor de hombros. Dolencia esta última tratada frecuentemente con agujas en el ámbito de la fisioterapia para aliviar molestias musculares y contracturas, y que hasta podría resultar dañina.

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