Carla Navarro/ Twitter

Semanas han pasado hasta que he podido de nuevo ponerme a escribir para expresar lo que siento después del brutal asesinato de un pequeño llamado Gabriel.

De nuevo, las noticias nos abrían en canal al escuchar que, después de días desaparecido, aparecía el pequeño.

Una mujer. No, un monstruo decidía acabar con la vida de él.

Pero si grave ya es ver a alguien capaz de asesinar a un niño, no menos graves eran las reacciones.

Gabriel era asesinado y, para colmo, la asesina es dominicana.

Y alguien dirá: ¿Qué tiene que ver eso?

Pues sí tiene que ver. En este país parece ser que, dependiendo de la procedencia de los asesinos o asesinas, se complica según su nacionalidad.

No es fácil estar semanas intentando digerir noticias de este calibre.

Medios de comunicación que se alimentan a costa de las desgracias de los demás. Algo habitual desde hace años.

No voy a profundizar en lo sucedido porque ya se han encargado de metérnoslo por los ojos y por los oídos.

La gravedad del tema es ver como se desplegaron pancartas pidiendo la pena de muerte para ella, pero además con menores en esas manifestaciones.

¿En serio, creemos que despertar la ira y el odio a nuestros hijos e hijas va a mejorar el mundo o va a resucitar al pequeño?

Mi sensación es que de nuevo las caretas han sido arrancadas y nos muestran lo que hay detrás del ser humano.

Me tiembla hasta el pulso escribiendo desde el dolor y la pena. Porque yo no siento odio. Si me dejase llevar por el odio ya estaría perdida de por vida.

Y sí, soy madre, y no me imagino cual sería mi reacción. Ojalá fuese la misma que la de la madre de Gabriel.

Desgraciadamente, en el mundo mueren a diario niñas y niños que han sido asesinados por salvajes que no tienen escrúpulos ante nada ni nadie. Y en este país, esta semana un padre asesinaba a sus dos hijos en Madrid, prendiendo fuego a la habitación donde los había encerrado bajo llave. Curiosamente el alcance de la noticia no ha tenido ni la mitad de repercusión social.

Que puedo interpretar, ¿qué hasta los asesinatos tienen clase de primera, segunda o tercera?

Reflexionemos y no dejemos que el odio y la ira nos ganen la batalla, porque ese día estará todo perdido. Y dejemos de poner a nuestros pequeños como escudos.

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2 Comentarios

  1. TOTALMENTE DE ACUERDO. UNOS CASOS SON MÁS MEDIÁTICOS QUE OTROS. ¿POR QUÉ? LO DESCONOZCO.
    Han sido días de muchas emociones encontradas. Pero lo mejor no es pedir pena de muerda, cadena perpetua, menos con menores por delante. Un poco de cordura, por favor.

  2. transhumanismo illuminati neoliberal
    reduccion de todo a su funcion y beneficio

    PP y PP$-e… con el apoyo de C$ y PPNv-uPPN,,,,,
    lo de la baja natalidad es adrede :
    no dan dede hace decadas ayudas a la natalidad para quien quiera
    y encima encarecen pañales y el registro de bebes
    no permiten fecundacion in vitro en la sanidad publica para homos
    ni facilitan la adopcion
    controlan el mercado laboral con pprecariedad
    y el inmobiliario
    …son la PPUtaMafia
    todo para pprivatizar y robotizar…
    PPrivatizar = peor servicio, mas caro, tajo expplotado ppeligroso y pprecario
    Y ASI TIENEN MAS ppuertas giratorias para ppoliticos corruPPtos

    se vive bien sin hijos debido al mundo
    que han creado los neoliberales
    destruyendo todo y deshumanizandonos y asi
    reduciendonos a nuestras funciones
    siempre perdiendo el culo por las prisas,
    envenenados por comida basura y contaminacion
    siempre quemados, cabreados y angustiados
    …aunque es cosa de ellos solo mayormente

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