El instituto Think Tank Cato, fundación de estudios públicos, con sede en Washington, ubica a España en el puesto 25 de los países en materia de libertad personal, civil y económica. De hecho, nuestro país pierde cuatro puntos con respecto a hace diez años. Justicia es el punto más débil de cuanto se han analizado en un total de 165 países del mundo.

El análisis sobre España (que se puede consultar en las páginas 320-321 del informe) valora la libertad personal con 8.76 puntos sobre 10; la libertad humana con 8.16 y concede el menor puntaje a la libertad económica con 7.56 puntos. Los peores resultados en la libertad personal corresponden a los asuntos relacionados con la Justicia (penal, civil y procesal). La libertad económica obtiene sus peores calificaciones en lo referente a temas gubernamentales, otorgándose la menor a los subsidios y los impuestos, según informa La Celosía.

Países Bajos y Dinamarca (empatados en el sexto lugar), Irlanda y el Reino Unido (empatados en el octavo lugar) así como Finlandia y Noruega son los países europeos mejor valorados.

Los Estados Unidos se ubican en el puesto 17. En general, el informe encuentra que la libertad global ha disminuido levemente desde 2008. “El Estado de derecho sigue siendo un punto débil para los Estados Unidos, que tiene calificaciones relativamente bajas cuando se trata de áreas tales como la protección de los derechos de propiedad o la aplicación de la ley, los contratos y la justicia penal”, afirma el coautor Ian Vásquez.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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