El Gobierno ha iniciado el proceso de ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre acoso y violencia en el trabajo, ha anunciado la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en el transcurso del debate abierto en el que ha participado junto al director general de la OIT, Guy Ryder, y que ha sido moderado por la periodista Pepa Bueno.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, han mantenido después en el Palacio de La Moncloa un encuentro de trabajo con el director general de la OIT, Guy Ryder.

A juicio de la titular de Trabajo y Economía Social este convenio, de carácter transversal, va a tener un gran impacto porquese va a entender la violencia y el acoso no sólo en el lugar de trabajo, sino en los tránsitos del trabajador de casa al lugar donde desarrolla su labor profesional”. Además, este convenio reconocerá esta situación sin tener en cuenta el tipo de contrato al que se acoja el trabajador, incluyendo por ejemplo a los becarios y becarias.

El convenio que ratificará España no sólo regulará la ‘calidad’ de los espacios físicos de trabajo, oficinas, empresas, sino que se extenderá al resto de comunicaciones profesionales, como es el caso de mensajes, correos electrónicos o redes sociales.

Yolanda Díaz ha recordado que las políticas “llevadas a cabo por los gobiernos del PP han sido erróneas y han alargado la salida de la crisis económica”, añadiendo que “ese mantra ideológico de la elección entre paro y precariedad no es real”. La ministra de Trabajo ha señalado que “cuando se tienen mejores condiciones de trabajo, el paro desciende y hemos de trabajar colectivamente en la defensa del trabajo decente”.

En relación con la situación de la mujer en el mercado laboral, la ministra de Trabajo y Economía Social ha insistido en que hay que intentar cambiar la infravaloración que sufren y los distintos sueldos que reciben realizando la misma labor que los hombres. “Desde el ministerio lo que vamos a hacer es regular la presencia de la mujer en el mercado laboral para reducir la brecha salarial y, más tarde, en las pensiones”, ha aseverado Yolanda Díaz.

“Zona de penumbra” de los falsos autónomos

Yolanda Díaz ha hecho especial hincapié en el gran reto que está suponiendo en este siglo el cambio en el proceso productivo, a lo que ha apuntado la urgencia en legislar sobre la situación laboral de los trabajadores “falsos autónomos” que están en “una zona de penumbra”.

La siniestralidad laboral ha sido otro de los asuntos tratados en el debate en el que ha participado la ministra Yolanda Díaz, de la que ha afirmado que “la cadena de precariedad laboral incide negativamente”. “Tenemos que seguir reforzando la Inspección de Trabajo con una formación específica diferente, con una mirada de género”, ha recordado la ministra, quién además ha matizado que hay que poner especial énfasis “no solo en los siniestros, sino en la actualización de las enfermedades profesionales”.

La ministra de Trabajo y Economía Social ha valorado el Diálogo Social que “ya está siendo posible”, del que ha dicho que “legítima y da un plus a la robustez democrática de nuestras decisiones”. “Soy consciente de que a veces el diálogo social no llevará a lo que queremos, pero es básico hacer pedagogía y habría que trasladarlo a unidades didácticas en los colegios, para que los niños y las niñas trabajen sobre su importancia”.

Un paso fundamental para acabar con el acoso y la violencia en el trabajo

UGT valora que el Gobierno ratifique hoy, tal y como ha reconocido la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, el convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre acoso y violencia en el trabajo, que entrará en vigor una vez se apruebe en el Congreso de los Diputados.

Un convenio aprobado en la 8 Conferencia de la OIT, en junio del año pasado, y que obedece a una demanda que UGT ha reclamado durante años:  la necesidad de crear un instrumento para proteger a las víctimas de estas situaciones, en el ámbito laboral.

Este convenio tiene una trascendencia fundamental para los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Más de 800 millones de mujeres, han sido víctimas de algún tipo de violencia y hostigamiento, desde agresiones físicas hasta abusos verbales, intimidación e intimidación en el trabajo.

El convenio define la situación de víctimas de acoso y violencia, incluido el acoso por razón de género y el acoso sexual, sea cual sea la relación contractual, se incluye a los despedidos y los que buscan empleo, así como, a los becarios, voluntarios y pasantes. Además, incorpora la protección frente a terceros, algo que han exigido un importante número de países, cuyas legislaciones no ofrecen ningún tipo de garantías a las víctimas del acoso sexual. Es el caso, entre otros muchos sectores, de las trabajadoras del servicio doméstico, sector fuertemente feminizado, donde las situaciones de abusos sexuales, las perpetran familiares de las personas que contrataron los servicios, no necesariamente el empleador.

Esta acción protectora se extiende a cualquier lugar donde se produzca estas situaciones de acoso y violencia, en los desplazamientos, viajes y eventos relacionados con el trabajo, el alojamiento proporcionado por el empresario y los trayectos entre el domicilio y el lugar de trabajo, así como las comunicaciones relacionadas con el trabajo, incluidas las realizadas por medio de tecnologías de la información.

Este convenio deberá aplicarse en todos los ámbitos públicos y privados. Así el Gobierno deberá adoptar políticas integrales para prevenir y eliminar la violencia y el acoso, y se tendrá en cuenta también el que se produzca por razón de género.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre