No cabe duda que el azar ha llamado a las puertas de España a costa del infortunio del país hermano chileno.

En un tiempo auténticamente de récord, previo al próximo diciembre, tendrá que hacer frente a distintos desafíos, entre los cuales, quizás uno de los de menor carga, sea la infraestructura logística y organizativa, donde nuestro País goza de reconocida experiencia en organizar eventos de similares características.

A título meramente referencial, recuérdese nuestra brillante organización de LA CONFERENCIA DE PAZ, finales de 1991, donde salimos airosos ante la comunidad internacional la cual se encontraba inmersa en complicados equilibrios en difícil proceso de paz entre: Israel; O.L.P.; Siria; Líbano; Jordania…..

En esta ocasión la responsabilidad sí se encuentra auspiciada por NACIONES UNIDAS, con mayor proyección que la anterior, cuyos responsables fueron E.E.U.U. y RUSIA, por lo que estimamos asegurado su éxito funcional, al disponer España, de suficientes infraestructuras junto a capacidad organizativa, aunque nuestras maltrechas arcas económicas al final acaben acusándolo.

Se habla de unos 200 millones de euros, coste similar a la de París, cantidad pagadera a “escote” entre Naciones Unidas y España, y en mucho menor medida por terceros países, con una presencia estimada de delegados de 150 estados y una concurrencia de 20.000 personas.

Pero existen otros desafíos mayores en esta Cumbre, que ocurren “intramuros” transnacionales, los cuales, no podemos ignorar, y en la mayoría de las ocasiones, de difícil abordaje, al menos para España; pero, en fin, no es en nuestro país donde se libran las grandes batallas económicas del mundo climático, pero sí, la creciente desertización y aumento de fenómenos atmosféricos (ciclogénesis) cada vez más abundantes y de mayor intensidad.

Nos gusta el Libro de JEROME C. GLENN, referido a la existencia de 15 desafíos globales para las próximas décadas, titulado: “HAY FUTURO. VISIONES PARA UN MUNDO MEJOR” (Proyecto Millennium), vislumbrando los signos alarmistas, preferibles a los catastrofistas.

Según dicho Autor, aunque el panorama sea o pueda parecer pesimista, la humanidad está avanzando, (más bien a impulsos epilépticos – nota del firmante), encontrándonos de acuerdo a la adopción de medidas globales adoptadas en conjunto por Gobiernos, Instituciones; ONGs. Empresas e Individuos creativos. ¡Harto difícil¡, poner a tanto interesado “gradual” de acuerdo.

Nos queda pues, “el triple salto mortal sin red”, respecto a comprobar las formas en que los Estados presentarán sus nuevas contribuciones económicas y de acción climática, probablemente sujetas a las racanerías circunstanciales actuales y, a medio plazo de cada cual.

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