España es el cuarto país del mundo, en porcentaje de población, con más muertos por coronavirus. Tan sólo le superan en el mundo Bélgica, Perú e Italia.

Sin embargo, Estados Unidos, India y Brasil son los tres países con más fallecidos en términos absolutos, mientras que Bélgica es el que presenta una tasa de mortalidad más elevada, con 152,07 decesos por cada 100.000 habitantes. 

España está en cuarta posición con una tasa de 99,68 fallecidos tras subir Italia, que con 100,3 muertos por 100.000 habitantes se sitúa detrás de Perú (113,39).

Más de 46.000 personas han muerto por Covid-19 desde el inicio de la pandemia en España. Un dato que podría ser incluso más elevado, ya que, como en otros países de nuestros entorno, el Ministerio de Sanidad incluye en su recuento solo a aquellas personas fallecidas que se ha confirmado que tenían coronavirus y el Gobierno publicó una orden para que todas las comunidades registren de la misma forma tanto el número de casos, como el de fallecidos y test realizados. 

Otro dato elevador, en este sentido, se encuentra en el Instituto Nacional de Estadística (INE), que calcula que entre el 15 de marzo y el 11 de mayo de este año  se habrían disparado hasta un 74 % respecto a las contabilizadas el año pasado, con casi 47.000 fallecimientos más por todas las causas.

Aunque no todo el exceso de muertes -que también se refleja en el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo)- pueda ser atribuible al SARS-CoV-2, las cifras apuntan a que el virus habría provocado muchas más víctimas de las recogidas en el balance oficial.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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