Hace unos días se presentaban en la Asamblea de Extremadura los Presupuestos para el ejercicio 2021 de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes. Al margen del baile de números o cifras, de proyectos y de ejecuciones, de aspiraciones o frustraciones, se pusieron encima de la mesa una serie de eslóganes que, sin duda, deben permitirnos recordar en el tiempo los objetivos que en tan delicada situación nos vamos a plantear.

Así, la Cultura se afirma que puede ser y es segura. La prueba está en la serie de acontecimientos, espectáculos, actuaciones… que paulatinamente se están llevando a cabo. Y lo hacemos juntos: administración, trabajadores y empresarios.

Sobre el área de Turismo hay que empezar señalando que es la solidaridad con el sector la que debe guiar nuestros pasos. Tenemos que ser corresponsables con las inmensas dificultades por las que están atravesando. Y, por esa razón, el Gobierno  tiene que ser muy sensible en su política de ayudas para la revitalización y la pronta recuperación de la actividad.

Finalmente con el Deporte la definición escogida es que se sea responsable. Que si se hacen eventos en la naturaleza se recoja todo lo que allí se utilice. Que dejemos nuestra marca pero borremos nuestra huella. O que, si por ejemplo, eres ciclista, te pongas el casco.

Cultura segura, solidaridad con el sector del Turismo y Deporte responsable son una serie de conceptos que deben servirnos para guiar  nuestros pasos en los próximos meses.

Está claro que mientras sigamos estos preceptos, avanzamos. Está claro que cuando cumplimos hay continuidad. Está claro, sobre todo que, como cantaba Dani Martí, “ ya nada volverá a ser como antes”.

Esfuerzo y resultado. Aviso a navegantes, pronto va a dejar de estar mal visto desconsiderar a aquellos, que poniéndose encima de los demás, siguen entendiendo que con ellos no van las normas. Que a ellos no les afecta. Que esto es algo así como una conspiración para que el Estado se haga expansivo en nuestras vidas apoderándose de nuestros derechos ( pero sin hacer ninguna alusión a nuestras obligaciones).

Si queremos continuar acudiendo al cine, al teatro o visitar monumentos. Aplaudir en los espectáculos deportivos, animar a nuestros referentes. Disfrutar de un paseo en una localidad lejana o próxima a nuestras casas, dormir en una casa rural o comer en un hotel o restaurante del que siempre nos hablaron. Ver a familiares y allegados y compartir con ellos sus aficiones… tendremos que hacer realidad y consolidar los eslóganes que hemos estado citando.

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