Los juzgados son su lugar de trabajo habitual, un microcosmos peculiar lleno de vida que a Javier Isern Coto (Sevilla, 1959) le sirve para extraer tanto lo peor como lo mejor de la contradictoria y sobrepasada sociedad actual. Al dejar en casa el maletín con los autos judiciales que debe gestionar como procurador de los tribunales es cuando realmente se siente casi como niño con zapatos nuevos. La literatura es para este escritor sevillano una afición, una pasión, un divertimento en suma que lo complementa con el deporte. Tenis y teatro son sus otras grandes válvulas de escape.

“Claramente, el escritor debe estar con el débil, sea mujer u hombre”

Tras su primera novela publicada hace cuatro años, Mañana será ella, vuelve con Aratani (‘piedra preciosa’ en japonés), con magníficas ilustraciones de Fernando Ahumada Barth. En esta obra no es difícil sentirse identificado con unos personajes llenos de vida, cercanos y sumamente reales y verídicos. Más que la autoficción actualmente en boga, Isern Coto pone en práctica una suerte de neorrealismo a la sevillana, su ámbito geográfico personal y de inspiración novelística. Por tanto, qué duda cabe que el humor y la fina ironía están muy presentes en sus historias más allá de la temática abordada, aunque sea como en este caso el lacerante asunto de los malos tratos, entre otros.

 

Aratani es su segunda novela en cuatro años tras debutar con Mañana será ella. ¿Le ha cogido el gusto a la literatura un procurador de los tribunales de profesión?

Mucho gusto a la literatura si hablamos de leer no, suelo leer dos libros al año. Pero el premio Nobel Bob Dylan creo que ni eso. Me gusta escribir porque me divierte, deformando la realidad de personajes reales. O quizás su deformación sea la que se ve normalmente, cuando hacen su vida cotidiana.

 

La justicia sin duda infunde mucho respeto y usted, en su día a día, es plenamente consciente de ello. ¿Y la literatura? ¿Se le tiene menos miedo cuando se aborda como aficionado sin ínfulas de ningún tipo?

La justicia da miedo cuando se sienta uno en el banquillo y sabe que tiene la razón. La justicia, desgraciadamente, es imprevisible. Escribir compromete, y normalmente también inquieta a aquellos que cuando leen mis novelas se sienten aludidos. Es curioso, suelen confundir las cosas. Algunos me han llegado a preguntar, respecto a mi anterior novela, Mañana será ella, si era verdad que había cogido ocho millones de euros, refiriéndose a un relato de la misma.

 

De entrada llama la atención el título de su novela, Aratani. ¿Puede explicar la procedencia de su significado y el sentido en esta novela?

Aratani significa en japonés “piedra preciosa”. Por supuesto que desconocía el significado. Pero el nombre surge a raíz de toda esa parafernalia de los masajes tántricos, el zen, etc. La protagonista se transforma en lo que el masajista le propone, esa dependencia hacia ese mundo, el de los veganos y otros.

“Rinconete y Cortadillo son dos monjes capuchinos al lado de los pícaros de ahora. Eran de low cost

 

Aborda el tema del maltrato psicológico, la manipulación y el chantaje, todo en uno. ¿Se considera políticamente incorrecto a la hora de plantear estos temas de plena vigencia y actualidad?

En parte sí es incorrecto, ya que la gente sí está muy sensibilizada con el maltrato físico y brutal de muchos hombres hacia las mujeres. Pero también existen los micromaltratos que la gente sufre y no los considera en cualquier relación entre personas, e incluso en los trabajos, cuando hay personas que se posicionan sobre otros.

 

¿Qué compromiso y perspectiva debe adquirir cualquier escritor que aborde el siempre espinoso asunto de los malos tratos hacia la mujer?

Claramente el escritor debe estar con el débil, sea mujer u hombre.

 

Si la aplicación de la perspectiva de género es más que dudosa en el sistema judicial español actual, ¿cree que se aborda correctamente en la actualidad por los escritores españoles?

Pienso que hay una gran sensibilidad en los medios de comunicación, radio, televisión y prensa. Escribir sobre la violencia de género es dificilísimo. La realidad supera a todo.

 

Los protagonistas centrales de esta novela coral son el matrimonio compuesto por Asunción e Isabelo, con décadas de convivencia sin muchos sobresaltos y una relación placentera sin disonancias. ¿Puede perfilar a grandes rasgos cómo es esta pareja y en qué ha cimentado el éxito de su relación?

El falso éxito de la relación de la pareja consistía en la ignorancia de ella, en la convicción de que todo lo que le ocurría era casi como un regalo y lo mejor para ella. Vivía una cómoda rutina, que además se ve ayudada por sus horarios de trabajo, puesto que prácticamente la pareja no se ve en todo el día.

 

Esta pareja lleva capeando el temporal de las siempre difíciles relaciones de pareja durante décadas de convivencia. ¿Cómo lo consiguen?

Quizás lo consigan porque convivían prácticamente, y porque él ejercía sobre ella una dependencia psicológica, labrada pacíficamente, probablemente sin maldad algunas veces, y durante mucho tiempo.

 

Aratani es un fresco sumamente realista y en clave de humor de una clase media alta de la sociedad urbana actual. Y para ello no deja títere con cabeza ni se casa con nadie. ¿Deben sentirse señaladas algunas personas de carne y hueso con algunos de sus personajes literarios de esta novela, o son simplemente producto de su imaginación?

Por supuesto que los personajes de la novela pueden ser trasladados a nuestra sociedad. Y el que haya leído Aratani se verá reflejado en muchos de estos.

 

Aratani también adeuda bastante, a grandes rasgos, a la picaresca cervantina. ¿De qué forma sigue vigente esta peculiar forma de vida en la sociedad española en pleno siglo veintiuno?

Rinconete y Cortadillo son dos monjes capuchinos al lado de los pícaros de ahora. Eran de low cost. Esos pícaros robaban para comer un trozo de queso o pan, la picaresca de ahora se ha refinado, y cuando actúa parece que no es delictiva ni nada parecido, ha llegado a la perfección. Eso de que quien hace la ley hace la trampa.

 

Asunción, la protagonista de su nueva novela, tiene una única afición: pintar monstruos inspirados en Godzilla. ¿Qué ha querido simbolizar con este original detalle?

Simplemente resaltar lo único de valiente que tuvo Aratani desde su infancia: la libertad y el placer de pintar esos monstruos tan fuera de sitio.

 

Tras esta segunda experiencia literaria, ¿tiene en mente algún nuevo proyecto?

Todos los días estoy tramando una novela… La calle es única.

 

Aratani

Javier Isern Coto

Diseño Sur

20 €

 

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1 Comentario

  1. Bob Dylan ha leído más de lo que usted se cree, porque sólo lo cree y lo dice para desprestigiar. Si no sabe Nada de Bob Dylan no lo demuestre.

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