El miércoles 9 de febrero a las 21 horas se estrenará en TV2 Escala Humana, una serie de televisión sobre arquitectura española de 13 capítulos de media hora.

He tenido el honor y el privilegio de colaborar en ella desde el inicio del proyecto hace casi un lustro. Hemos desarrollado a la vez el formato y los contenidos, y hemos procurado, como es la esencia de los buenos productos audiovisuales, fusionar el fondo t la forma hasta que no se puedan separar. El formato: tomamos un concepto (bueno, trece), un tema, y lo desarrollamos a base de las historias que están detrás de las arquitecturas que mostramos. Un entrevistado central desarrolla algún aspecto concreto del tema, que llama, además, arquitectos y edificios relevantes de nuestra arquitectura. Par hacerlo hemos querido contar con alguien que personalice esta visión y la haga más cercana: la arquitecta, investigadora y música Nuria Moliner, que se ha implicado en el proyecto transmitiendo pasión y ganas, colaborando en los contenidos, revisando guiones y, básicamente, haciendo lo que haga falta. Porque esto ha sido un trabajo de equipo, uno de los trabajos de equipo de los que me pueda sentir más orgulloso en toda mi vida profesional. La televisión es coral, y nuestro proceso de trabajo ha sido consubstancial a ello. Los dos arquitectos, Nuria y yo, o algún otro(1), proponíamos un tema, o un contenido, o una historia. Después no parábamos hasta que todos lo hubiésemos entendido.

Todo esto por dos razones:

Una, Escala Humana es un programa dedicado a cualquiera que pueda estar interesado en arquitectura. No se necesita ningún tipo de formación especial para mirarlo ni se orienta a un público especializado.

Dos, mantener un nivel básico de explicación es ser radical en el sentido que proponía el maestro Gaudí. La radicalidad consiste en volver al origen. El programa, por tanto, se replantea cómo se enseña la arquitectura y propone una explicación tan completa como hemos sido capaces de producir, perfectible y acumulativa. Y esto lo hemos hecho con los siguientes criterios:

La narración. Contar historias. Conseguir que un fenómeno tan complejo como es la arquitectura sea cercano y comprensible.

Los habitantes. La arquitectura no tiene sentido si no sirve a alguien. Es un fenómeno humano que hemos querido que nos cuenten sus protagonistas. No queríamos edificios vacíos, ni espacios perfectos en su deshumanización. Queríamos el después, la capa del uso. La entropía. La imperfección. La vida.

Los referentes. La arquitectura no son sólo singularidades. También, y más importante, es aquello que nos rodea y que hace nuestro día a día. Queríamos (queremos) dar las claves para entender aquello que conforma nuestro hábitat. Que puedas salir a la calle y encontrar aquello que explicamos al lado de tu casa.

La apuesta. Escala Humana se moja. Jerarquiza. Muestra unas arquitecturas que son, han sido y serán relevantes para nuestra sociedad. Explica unas técnicas, unos materiales, unos procedimientos, un patrimonio, una manera de entender los edificios que tiene algo de político. Nos gusta mojarnos. Hemos debatido muchas horas al respecto sobre qué poner, qué no, dónde están los límites de la sostenibilidad, los límites del compromiso con lo pragmático, el juego de equilibrios imprescindible para que un edificio se despegue del papel y pase a ser construido. La forma, la emoción, el potencial.

… y seguro que nos hemos dejado cosas. Es inevitable. Sed indulgentes: lo hemos hecho tan bien como hemos sabido. Y si conseguimos desarrollar una segunda temporada que se sume a la primera lo haremos todavía mejor. Seguro.

Mientras, el miércoles podéis empezar a disfrutar del resultado.

 

(Mi agradecimiento infinito a Marc Longaron, que me metió en el proyecto)

(1) Escala Humana es una producción de Costa Est Audiovisuals. El director del programa es Jaume Clèries. El núcleo duro. Los productores Àngel Carreras e Isabel Bassas. Los guionistas Núria Bonet y Camilo Villaverde. La realizadora Sònia Pons, que también ha hecho de cámara junto con Matilda Vidal de Llobatera, y, a veces, con Lluís Bullón, que también ha hecho tareas de postproducción junto con Pere Arcas y Àngels Tous. Todos ellos tienen en común el haber ido muchísimo más allá de sus tareas nominales, aportando contenidos, haciendo críticas útiles, ligando guiones y argumentos e historias, Sin cualquiera de ellos el programa sería diferente. Y espero no haberme dejado a nadie relevante.

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Arquitecto. Construyó hasta que la crisis le forzó a diversificarse. Actualmente escribe, edita, enseña, conferencia, colabora en proyectos, comisario exposiciones y fotografío en diversos medios nacionales e internacionales. Publica artículos de investigación y difusión de arquitectura en www.jaumeprat.com. Diseñó el Pabellón de Cataluña de la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2016 asociado con la arquitecta Jelena Prokopjevic y el director de cine Isaki Lacuesta. Le gusta ocuparse de los límites de la arquitectura y su relación con las otras artes, con sus usuarios y con la ciudad.

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