Estamos atravesando una crisis económica que, paradójicamente, para muchas personas puede suponer también un punto de inflexión. Aunque es natural considerar que las crisis son algo negativo, lo cierto es que la historia está llena de ejemplos que demuestran que también son una gran oportunidad. Muchos países han aprovechado crisis profundas para reinventarse, y lo mismo puede decirse a nivel individual: una crisis que nos afecte personalmente, por ejemplo con la pérdida de empleo, puede ofrecer también la oportunidad de asumir retos aprovechando nuevas oportunidades que, sin duda, surgirán cuando la crisis se supere.

En este sentido, la crisis económica generada por la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus va a poner a prueba nuestra capacidad para reinventarnos. Muchas personas se atreverán a dar un paso y abrir un negocio. Hoy vamos a fijarnos en un tipo muy específico de negocio: las churrerías. ¿Por qué puede ser una oportunidad? ¿Qué debes saber antes de lanzarte? ¿Qué normas debes cumplir? ¿Qué maquinaria se necesita en una churrería?

¿Por qué una churrería es un negocio interesante?

Un negocio de churros es interesante para todos aquellos que inician una aventura empresarial. Los churros son un alimento muy popular en toda España. Hay pocos desayunos (y meriendas) más típicamente españoles que los churros, que nos acompañan desde hace más de un siglo.

Aunque ya había churreros en el siglo XVII, las churrerías empezaron a aparecer en el siglo XIX. Es el caso de la churrería madrileña San Ginés, que abrió en 1894, y que es una de las churrerías más conocidas del país, aunque, sin duda, cada ciudad tiene una churrería emblemática. Por todo esto, las churrerías son un negocio bastante seguro, ya que su aceptación por parte de la población es total. Además, es previsible que tras la pandemia, muchas personas estén deseando volver a disfrutar de actividades que eran cotidianas, como la de acudir a una churrería a tomarse unos churros con un chocolate caliente.  

Además, se trata de un negocio que no requiere mucha inversión y que es relativamente fácil de ejecutar. La preparación de los churros es muy sencilla y no necesita de conocimientos especiales: el churro es una masa hecha de harina, agua y sal. Una vez hecha la masa, se coloca en un aparato cilíndrico muy parecido a una manga pastelera. El churrero debe entonces empujar la masa del interior mediante un pistón, de modo que la masa sale por el otro extremo, generalmente en forma de estrella por la sección en la que está cortado el aparato. Finalmente, se fríen en aceite y se sirven calientes.

La maquinaria necesaria para una churrería

Evidentemente, sí necesitaremos una inversión inicial para hacernos con la maquinaria necesaria para hacer los churros. Para comprar la mejor máquina de churros que te haga destacar sobre la competencia te recomendamos que visites las webs tiendas especializadas, como Inblan. Esta maquinaria no es especialmente cara, ronda los cuatro mil euros y se compone generalmente del siguiente instrumental.

– Una amasadora para que la masa de harina, agua y sal sea homogénea.  

– Una cesta metálica en la que depositar la masa y una pala para manipularla y removerla.

– Una dosificadora.

– Un fogón o freidora de potencia suficiente.

– Bandejas para escurrir, que eviten que el churro quede aceitoso.

– Palillos para colgar los churros.

Ten en cuenta también que debes garantizar la evacuación de humo, generalmente a través de un dispositivo conectado a chimeneas, que a su vez deben estar dotadas de filtros adecuados que eviten olores y estar separadas al menos tres metros de las viviendas colindantes.

El resto de la inversión dependerá de tu idea de negocio. Puedes montar una churrería-cafetería, en cuyo caso necesitarás una buena máquina de café y mobiliario para los clientes, u optar por un negocio tipo kiosco en el que dispensar los churros. En todo caso, no podrás utilizar madera en las zonas en contacto con el alimento, siendo lo más recomendable optar por materiales de acero inoxidable.

Si optas por un kiosco o una churrería ambulante, necesitarás un vehículo o remolque de dimensiones suficientes para almacenar y transportar el producto, y para trabajar de forma cómoda y segura. Además, el vehículo deberá estar homologado y contar con ventilación, compartimentos y maquinaria adaptada.

La ubicación, un aspecto clave

Como cualquier negocio, dónde lo sitúes es muy importante y un aspecto clave de nuestro plan. Si te instalas en una zona ya saturada de churrerías, cafeterías o lugares para merendar, tendrás que distinguirte de la competencia, quizá incorporando novedades o afrontando una intensa campaña de marketing y publicad.

Por eso, es más recomendable localizar zonas y barrios donde ese sector no esté cubierto. Elegir la ubicación perfecta para tu negocio no es sencillo, pero resulta fundamental para el éxito de la empresa. Cuando estés buscando ubicación, intenta localizar una zona con ambiente agradable que encaje con el público que quieres para tu churrería. Una zona familiar, donde acudan familias al completo con niños (por ejemplo, cercana a un parque) puede ser una opción interesante.

Verifica la normativa

Antes de abrir cualquier negocio conviene cerciorarse de qué normas debes cumplir, preferiblemente con el asesoramiento de profesionales.

En el caso de las churrerías, debes contar al menos con un seguro de responsabilidad civil, que cubra posibles accidentes con la clientela.

Obviamente, debes darte de alta en el Impuesto de Actividades Económicas, y darte de alta como autónomo o constituir una sociedad que explote el negocio. Además, los empleados que contrates deben tener el certificado de manipulador de alimentos.

Por último, deberás obtener una licencia de actividad en el ayuntamiento.

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