La semana pasada, Santander hizo públicos los datos de los trabajadores despedidos durante el periodo de adhesión «voluntaria» al Expediente de Regulación de Empleo (ERE). En total son 3.069 empleados y empleadas que ya están en la calle.

En muchos casos la voluntariedad no ha sido tal, sino que, como han confirmado los propios trabajadores a Diario16, personas que el banco quería que salieran fueron empujadas a firmar dicha adhesión «voluntaria» cuando, en realidad, no tenían intención de dejar sus puestos de trabajo. Así se lo expresó un trabajador a la propia Ana Patricia Botín en un correo electrónico al que ha tenido acceso Diario16:

«Buenos días, Sra. Ana. Lamentablemente en este proceso de reestructuración de la plantilla, donde tenemos en ejecución un ERE firmado y aprobado hace unos meses con los sindicatos, nos vemos gran parte de la plantilla forzados bajo presión de la pérdida económica de la voluntariedad a salir forzados de la entidad. Hoy me comunicaron que no cuento para la entidad por lo que me invitan a salir “voluntariamente”. Es penoso que, teniendo cientos de solicitudes de compañeros que quieren salir de forma voluntaria, se invite a otros a salir».

Hay que tener en cuenta que, tal y como expone este ex trabajador en su correo electrónico, se presentaron voluntarios al ERE más de 11.000 empleados que estaban deseando salir del Santander. ¿Por qué será? ¿Qué tiene el banco «sencillo, personal y justo» para que las personas que trabajan en él se adhieran de manera masiva a algo tan traumático como es un Expediente de Regulación de Empleo? Los mismos ex trabajadores nos lo cuentan: «De nada me ha servido mi absoluta dedicación ni mi ejemplar expediente en la empresa. Es indignante ver cómo Banco Santander nos manda a conciliar a nuestras casas presumiendo públicamente de todo lo contrario».

Lo ético, en este sentido, hubiera sido respetar la decisión de los trabajadores que se apuntaron voluntariamente a salir de la entidad y no el señalamiento de ciertos colectivos, como el de las madres con hijos y reducción de jornada, como prioritarios para ser despedidos.

Otra irregularidad ética, que roza la presunta ilegalidad, es el modo en que se comunicó a estas personas que iban a salir del Santander. Una ex trabajadora nos lo explica: «Acabo de firmar mi salida en el ERE después de la invitación formal de la empresa a través de reunión “informativa” con recursos humanos donde se me informa de la indemnización si firmo voluntaria y de la cantidad inferior si finalmente se produjera la salida forzosa. Esto me ha pasado después de 14 años en la empresa (procedo de Popular), desde 2011 como directora de oficina, y tras haber solicitado en abril del presente año reducción de jornada al incorporarme de baja de maternidad de mi segundo hijo ante la imposibilidad de conciliar sin esta medida».

Ese concepto de «reunión informativa» no es más que un eufemismo para evitar que el empleado o la empleada requirieran la presencia de un representante legal de los trabajadores a esa reunión para asesorar ante lo que el departamento de Recursos Humanos pudiera ofrecer. Esto es algo que un representante sindical de una de las formaciones que firmó el ERE ha confirmado a Diario16: «No permitieron la presencia de miembros de los comités de empresa en las reuniones que se mantuvieron con los trabajadores y trabajadoras porque se trataba de “reuniones informativas”». Esto es algo que ya fue denunciado por los sindicatos en el ERE de los Servicios Centrales tras la adquisición del Popular por un euro.

En aquel ERE la versión que dio el Santander a los representantes legales de los trabajadores fue que su pretensión era «informar, que no coaccionar» al trabajador sobre los beneficios que tendría si decidía salir del banco de manera «voluntaria». Sin embargo, esa aparente buena voluntad quedaba nublada por la actitud que del Santander a la hora de esas entrevistas en las que «informaban» de esas prebendas que obtendrían los empleados si cambiaban su decisión de continuar en la entidad y no acogerse al ERE.

Los sindicatos denunciaron que el Santander se negó sistemáticamente a celebrar dichos encuentros si el empleado del Popular iba acompañado por un representante del Comité de Empresa porque, según la versión de la entidad presidida por Ana Patricia Botín, esas entrevistas se conciertan de «manera voluntaria» por parte del trabajador y que tienen un carácter meramente informativo, algo que, según fuentes de los empleados del Popular consultadas por Diario16, era absolutamente falso. Es decir, que han utilizado en este ERE los mismos mecanismos en que en el anterior.

Por otro lado, otra irregularidad ética, es lo referido a las mujeres. En el actual Expediente de Regulación de Empleo (ERE) se han aplicado políticas de elección de las mujeres a las que despedir que, en ocasiones, rozan la crueldad. Una ex empleada que ha sido despedida en los últimos días afirmaba a Diario16 lo siguiente: «He sufrido también la invitación para irme voluntariamente del banco. Soy madre de dos niños pequeños y, desde que tengo a estos dos pequeños enanos, lo mejor que me ha pasado en mi vida, todo cambio en el banco». Esta mujer, antes de quedarse embarazada, tuvo dos abortos naturales por un problema con la coagulación de la sangre. Sin embargo, gracias a la medicina pudo controlar ese problema y quedarse embarazada de sus dos pequeños.

Sin embargo, después del segundo aborto «el responsable de recursos humanos me indicó que “NO es momento de ser madre”. Esta fue una de las muchas cosas que he tenido que sufrir», afirma a Diario16 esta trabajadora del banco presidido por una mujer que se autodefine como feminista o que habla del empoderamiento de las mujeres.

Por desgracia, este testimonio no es el único. Otro caso lo tuvimos con otra ex empleada, joven, madre de dos hijos que afirmó a Diario16 que «a mí también me «invitaron» a acogerme al ERE».

Esta mujer llevaba trabajando 14 años en el sector bancario. Cuando tuvo al primero de sus hijos ya indico en su banco cuál era su situación: no podía quedarse por las tardes a trabajar para poder cuidarlo. Esta trabajadora empezó en el Banco Pastor y luego, tras la absorción, continuó con su trabajo en el Popular como interventora de una sucursal.

Cuando la sexta entidad financiera de España fue comprada por un euro por el Santander «apareció en escena una nueva jefa de zona que, desde el primer día, sin conocerme de nada, me crucificó por el hecho de no quedarme por las tardes. Le expliqué mi situación: me era imposible quedarme porque no tenía con quien dejar a los niños. Sin embargo, le comuniqué que cada mañana empezaba a las siete para poder sacar la carga de trabajo que había y todas las incidencias generadas a través de la integración tecnológica de banco popular a banco Santander. Su respuesta fue: “está bien, pero no sirve de nada”», afirma la ex trabajadora.

En el mes de septiembre de este año, cuando regresó de vacaciones, esta madre trabajadora fue convocada a una reunión con el Departamento de Recursos Humanos en la que le dijeron «o firmas voluntariamente o después será forzoso sin la correspondiente indemnización».

Esta es una muestra de las irregularidades éticas más importantes de este ERE. Próximamente informaremos de otro tipo de comportamientos que tendrán que seguir viviendo los empleados y empleadas que no han sido despedidos.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

4 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con el engaño del Banco Santander, recuerdo cuando esta entidad, lo pongo con minúscula por que eso es lo que corresponde, decía «Nada humano no es ajeno» donde ha quedado esas palabras tan bonitas. Han presionado a los empleado a irse, con la amenaza «si no te adhieres al Ere el día 16 estas despedido», donde esta la voluntariedad a que hace referencia, se pavonearan una y mil veces de sus beneficios económicos, y los humamos ?

  2. – Cómo empleado lo que he visto hacer a mis compañeros es indignante, lamentable asimilable a movimientos sectáreos. Le han tenido más de dos meses forzando a firmar una baja voluntaria comprada con dinero que es lo único que tienen,,,Engañan a personas mayores con seguros que no saben que firman ya que les ponen fecha tres meses posteriores…Tenéis las horas contadas….Sois crueles con personas que llevan más de 15 años trabajando honradamente superando con creces las dificultades que nos han venido en éstos últimos años…Es indigno que nadie haya parado ésta forma de abaratar los despidos con coacciones , amenazas y originando serios problemas de salud a todos nuestros ex-compañeros voluntarios forzosos…

  3. https://drive.google.com/file/d/1IVhQrs1FVwWPL4_GEIfpb-jNlTIqkBpb/view

    Sois unos sinvergüenzas. Vosotros firmasteis un acuerdo, con una semana de antelación donde no había que ser un genio para ver que era la empresa la que tenia todo el poder.
    Me jode que ahora vengáis con lloriqueos cuando durante el periodo voluntario se estaban cometiendo abusos con todos los que no nos queríamos ir y no aparecisteis haciendo ruido para que parasen y garantizar la buena fe
    Los que negociasteis el ERE os habéis lucido. Menuda mierda. Yo me he tenido que ir a «huevos» con 54 años y 10 meses, tengo dos hijos menores y mi mujer gana 600 eur.
    La perdida de nivel de vida que sufro es enorme y con un anticipo que todavía tengo que pagar.
    Ya ingrese dos veced por ansiedad en Urgencias y digo lo mismo: No se que le debéis a la banca, en concreto al B. Santander, pero yo pienso que si la empresa no cede hay medios para que lo haga como atacar la imagen de empresa.maravillosa que parece que tiene con protestas, ….. hasta atarse a la puerta de la sede si hace falta
    Negociar sabiendo que no te pueden tocar hace que te acomodes…..
    Lo dicho, yo no le hecho la culpa al banco. Si hizo lo que hizo fue porque vosotros y CCOO no negociasteis pensando en los compañeros/as
    No me dirijo a los delegados si no a los que negocian y a la cupula; Sois unos impresentables.
    Ramon Noya

  4. Es inadmisible la actuación de este banco tanto con clientes como con empleados. He trabajado durante 14 años, mañana y tardes, con dedicación plena, sin incidencias, con reconocimiento en algunos momentos por la labor realizada y desde septiembre he vivido dos meses de auténtica presión y mobbing laboral hasta llegar a mi situación de tratamiento psicológico, para conseguir lo que ellos querían, mi adhesión «voluntaria»al ERE. Lo digo bien alto y claro NO HA SIDO VOLUNTARIO HA SIDO TOTALMENTE FORZADO POR PRESIONES. El banco está en su posición gracias a los empleados y ahora nos paga de esta forma. Que ético hubiera sido aceptar a quienes querían abandonar y dejar continuar desarrollando su trabajo a los que queríamos continuar, pero ha quedado bien claro, ESTE BANCO NO SABE DE ETICA. Deberíamos unirnos todos los afectados, crear una plataforma, luchar por nuestros derechos y no permitir que la señora botina se salga con la suya.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

5 × 3 =