El poeta Raúl Quinto participará en el Encuentro de las Artes y de las Letras del Mediterráneo, en su octava edición, en Almería. Proyecto que, en esta octava edición, ha sido enmarcado como actividad paralela “Abiertos en Sur”, “TQ+SUR. Fotógrafos Andaluces”, de PHothoESPAÑA 2019, en MECA Mediterráneo Centro Artístico, como sede oficial en Almería.

Raúl Quinto, Cartagena, (Murcia), 1978. Es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Actualmente reside en Almería, donde ejerce como profesor. Es uno de los coordinadores de la Facultad de Poesía José Ángel Valente y colabora como crítico en diversas publicaciones, destacando sus trabajos en la revista especializada «Quimera». Es autor de los libros de poemas «Grietas», Dauro, 2002; reeditado junto a Poemas del Cabo de Gata, La Garúa, 2007; «La piel del vigilante», DVD, 2005; «La flor de la tortura», Renacimiento, 2008; «Ruido blanco», La Bella Varsovia, 2012; y «La lengua rota», La Bella Varsovia, 2019. También ha publicado los libros de prosa híbrida «Idioteca», El Gaviero, 2010; «Yosotros», Caballo de Troya, 2015; e «Hijo», La Bella Varsovia, 2017. Le ha sido concedido el Premio Andalucía Joven de Poesía y el Premio Internacional de Poesía Francisco Villaespesa.

 

  1. ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo literario?

Durante mucho tiempo escribía en soledad, apenas mostrando mi trabajo a unos pocos amigos. Pero al irme a estudiar a Granada acabé coincidiendo con un grupo de protopoetas que se reunían en el mítico bar La Tertulia, gente con una interesante trayectoria desde entonces como Rubén Martín o Nieves Chillón, y allí empezamos a contaminarnos unos a otros, a descubrirnos autores, a hablar hasta las mil de la madrugada de la poesía y sus límites, hicimos una revista, montamos recitales… Nunca he aprendido y disfrutado tanto como en aquellos años. En Granada escribí mis dos primeros libros, el primero lo publiqué en un sello pequeño y provinciano sin apenas repercusión, y el segundo recibió el premio Andalucía Joven y fue publicado por la editorial DVD, que por entonces era muy puntera a nivel nacional. Y así poco a poco fueron llegando más cosas.

 

  1. ¿Qué persona supuso ser la más importante en tu trayectoria?

El profesor al que me refería antes se llama Sergio Véliz, el amigo de la guitarra y los litros de cerveza Gabriel Morano (con el que retomado el impulso creativo musical en un grupo donde llevamos el spoken Word y la poesía a sitios muy sugerentes), el amigo al que le enseñaba mis poemas cuando nadie más los leía Israel Leví Aragón, un encuentro casual con Daniel Rodríguez Moya en la calle me llevó a La Tertulia y eso cambió mi vida, la presencia de Rubén Martín ha sido un apoyo y un estímulo constante, no puedo olvidar a Ana Santos de El Gaviero, y, sin duda, mi ángel de la guarda durante muchos años ha sido la poeta y actual editora de mi poesía Elena Medel.

 

  1. ¿Por qué escribes poesía? ¿Qué buscas? ¿Qué has encontrado en ella?

Escribo poesía porque lo considero el género donde el lenguaje alcanza mayor precisión y al mismo tiempo provoca más indeterminación, más incertidumbre. Precisamente esa paradoja es lo que me atrae de este género y de todo lo que impregna, como en mis proyectos en prosa. Encontrar la palabra o la combinación de palabras que dicen algo de una manera tan precisa como imprevista y que al mismo tiempo ahonden en la herida que separa a las palabras del mundo que nombran, que podamos, como lectores, perdernos en ese misterio y empezar a mirar la vida y el mundo de otra manera, a ser conscientes de que no es ni unívoco ni sólido, sino flexible y lleno de grietas, habitar esas grietas, aunque sólo sea un instante.

 

  1. Recientemente has publicado, “La lengua rota, Editorial La Bella Varsovia, 2019. ¿Podríamos definir este último libro de poemas, como el poemario más reivindicativo y más comprometido que has publicado?

Entiendo que todo es político, en tanto que todo acto humano repercute en la sociedad y apuntala o subvierte una visión de la realidad o unos valores. En ese sentido cualquier obra de arte es política, sea más o menos implícita o voluntaria esa pulsión. Todos mis libros, por esa lógica, lo son. Este sólo lo es de una manera más explícita.

 

  1. ¿Qué espera de él?

Espero provocar emociones y pensamientos, que hagan al lector interrogarse sobre cómo se construye la realidad y quién decide qué se puede decir o qué se puede recordar. Y estoy encontrando un feedback estupendo. Por ejemplo, a través de Instagram una chica de Barcelona me hizo partícipe de la historia de su abuela recientemente fallecida, que de niña había sido una de las protagonistas de La carretera invisible (el asesinato de unas siete mil personas desarmadas en la carretera que va de Málaga a Almería en febrero de 1937) que da nombre a una sección del libro y cuyos poemas dan cuenta de uno de los episodios más terribles de la historia de España y que durante demasiado tiempo ha estado arrinconado por un pacto de amnesia y vergüenza. Esa chica me daba las gracias emocionada, y yo lloré al leer los testimonios de su abuela. Cosas así dan sentido a la escritura.

 

  1. En tu poemario haces recaer la fuerza del discurso en el lenguaje. ¿Crees que la palabra ha sufrido en estos últimos años una perversión? ¿Crees que de alguna forma u otra nos pertenece o, por el contrario, forma parte de algo que no somos capaces de definir y que estamos condicionados por ello?

Entiendo que la mayor parte de las palabras que usamos para definir el mundo, y que por tanto son nuestro baremo para la realidad, no nos pertenecen. Han sido puestas en nuestra boca por alguien o algo para que se beneficia de que el mundo sea así dicho. Las palabras siempre están en disputa. El poder, el que sea, quiere controlar lo que decimos y el significado de lo que decimos, y siempre que sigamos sus reglas todo irá relativamente bien. En nuestro país se ha llevado a la Audiencia Nacional, que es la que juzga a los terroristas, a personas por hacer chistes por las redes sociales o por rapear. Hay formas sutiles de censura y control y otras más drásticas como las que sufren las personas que dan nombre a doce poemas del libro y que fueron asesinadas impunemente por atreverse a decir lo que el poder no quería que se dijera.

 

  1. La memoria como base de la humanidad. La memoria como piedra angular del ser humano. La memoria, siempre la memoria. ¿Crees que uno de los únicos legados que nos puede permitir la palabra es la memoria? ¿Por qué esa necesidad, si la hubiera?

La memoria es la que hace que seamos quien somos, como individuos y como comunidad, somos en tanto que recordamos, por eso es tan terrible la enfermedad de Alzheimer, porque supone un vaciamiento de la identidad. Y cuando hablamos de las identidades colectivas, de cómo nos pensamos como comunidad o como país o de aquello a lo que podemos aspirar como tal, la memoria es fundamental, y su control por parte del poder un instrumento para su supervivencia. De ahí, por ejemplo, la tan manida manipulación de la historia para apuntalar intereses políticos o económicos. Durante décadas el poder no quería que recordásemos la Desbandá o que a Javier Verdejo lo mataron por pintar en un muro y nadie pagó nunca por ese crimen, o que hubo durante lo que el poder llamó Transición modélica y pacífica cerca de doscientos asesinatos por parte de la extrema derecha y los cuerpos policiales del Estado. Por poner dos ejemplos relacionados con Almería que aparecen en el libro. Frente a eso se impone el imperativo de recordar, por la dignidad de los que fueron y por la indignidad de los responsables de todo aquello, para señalar su impunidad.

 

  1. Tus versos militan entre la memoria y la historia, entre la palabra y el ser, entre el recuerdo de aquellos que no están y su lucha. Se me viene nombres a la memoria como Ana Orantes, Darren Seals, Salwa Bugaighis, Aury Sará Marrugo, José Couso. Marisela Escobedo, David Kato, Iqbal Masih, Carlos Palomino y Berta Cáceres. ¿Crees que es necesario la existencia de héroes en nuestra sociedad o, como oposición, la ciudadanía no necesita a los héroes, pero si recordar sus gestas?

Toda esa gente si son héroes lo son a pesar de sí mismos, la tragedia de sus asesinatos los coloca en un lugar romántico, pero son, ante todo, pasto de la impunidad y del olvido. Escojo esos nombres como podría haber escogido cientos de otros en circunstancias parecidas pero que apenas ocupan un minuto de telediario y se olvidan, o ni siquiera eso. Nuestro mundo está cimentado con los cadáveres de millones de nadies que se opusieron al poder y pagaron un precio. Algunos simplemente deciden huir de la pobreza y la destrucción que les hemos programado en su tierra y se encuentran con el mar que se los traga y ni siquiera sabremos jamás cómo se llamaban, e incluso nos dirán que les tengamos miedo, que son el enemigo. Cuando el enemigo está mucho más cerca, incluso, a veces, dentro de nosotros.

 

  1. ¿Crees que el ser humano se aferra a lo absoluto, a lo matérico, y olvidamos lo esencial del ser?

Mi pensamiento es fundamentalmente materialista, creo que las ideas, las emociones o las representaciones abstractas que nos hacemos del mundo y de nosotros mismos están estrechamente vinculadas con nuestras condiciones materiales. No creo en el alma ni en un ser humano despojado del mundo y puro, estamos manchados hasta el tuétano del mundo y de sus impurezas. Somos contradicciones de carne y hueso. La solución y la condena del planeta. El peor enemigo y la única esperanza para los demás. Si hay una esencia es esa: heces y oro, solidaridad y egoísmo asesino.

 

  1. ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

Para el año que viene verá luz un nuevo libro en prosa, en esa prosa híbrida y extraña de libros como Idioteca, Yosotros o Hijo, algo de lo que ya habrá tiempo de hablar; y ahora ando escribiendo unos poemas para un proyecto junto al editor y artista plástico Gabriel Viñals a partir de un viejo cuento fantástico de finales del siglo XIX, veremos cómo acaba el asunto. Pero sí, la poesía no deja de perseguirme y yo soy una presa fácil.

Apúntate a nuestra newsletter

Artículo anteriorEscudella constitucionalista
Artículo siguiente#LEYSOBREELCAMBIOCLIMATICOYA
Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre