Para la escritora, perito de criminología y psicología forense Concha Calleja la prematura muerte de Michael Jackson está plagada de multitud de falsedades e incongruencias. El resultado de su minuciosa investigación permite concluir que la versión oficial sobre la muerte del artista más importante de los últimos cincuenta años, no cuadra.

En Objetivo Michael Jackson  (Editorial Arcopress)  Concha Calleja analiza con meticulosidad el caso, planteando todas las incógnitas que -diez años después de su muerte- continúan sin respuesta: los testimonios forenses, las investigaciones federales, policiales, judiciales, las cifras económicas, las imágenes, los gráficos y los documentos inéditos de su archivo, entre otros.

Dos años de investigación en el que Calleja pone a disposición del lector todos los datos para que sea este quien de su veredicto. Aunque ya les adelantamos que la escritora cree no fue un homicidio involuntario. Para ella, el cantante «fue asesinado».


-El caso de Michael Jackson fue “tan famoso que no lo conoce nadie”… ¿Estamos ante otra de las grandes teorías conspiranoicas de la historia que nunca podremos llegar a descifrar del todo?

Se sabe lo que cuentan las versiones oficiales; el juicio dejó asentada la verdad judicial, pero la realidad es bien distinta. ¿Acercarnos a saber la verdad? por supuesto que sí. En el libro muestro los documentos más relevantes de la investigación para que el lector tenga a su disposición, además de los argumentos, los datos, para sacar sus propias conclusiones. El caso sigue los patrones habituales de una conspiración: primero es el desprestigio, segundo las amenazas, y tercero la eliminación del problema. Podemos añadir un cuarto paso que sería buscar a un culpable. En el caso de Jackson está claro que fue el médico.

 

-Uno de los personajes más destacados es el médico Conrad Murray, el doctor convicto por el homicidio involuntario de Michael Jackson. ¿Qué es lo que ha averiguado sobre él que le haya sorprendido?

El médico podía ser muchas cosas, pero de ninguna manera fue el asesino de Jackson. Sin duda, fue otra víctima.

Conrad Murray era un mujeriego y un desastre para las finanzas, pero era un buen médico (cardiólogo). Esto queda más que demostrado en el juicio del 2011 donde es condenado por homicidio involuntario, y todos y cada uno de sus ex pacientes hablan de su relación profesional, poniendo en él todo tipo de virtudes médicas.

El médico, Conrad Murray, podía ser muchas cosas, pero de ninguna manera fue el asesino de Jackson. Sin duda, fue otra víctima

También resulta relevante que fuese quien recomendase a la familia que le practicaran una segunda autopsia al cuerpo de Jackson o que se negara a firmar el parte de defunción hasta que estuvieran claras las causas de la muerte, añadiendo que para él las causas del fallecimiento eran desconocidas. Obviamente, esto hace que pensar. De saberse culpable, hubiese tenido prisa por cerrar todo el episodio.

 

-Tesis que confirma su hermana Latoya. Ella creyó en todo momento que fue asesinado y que el médico fue solo un «chivo expiatorio». ¿Cree usted que el cantante fue realmente asesinado?

En mi opinión lo asesinaron. Juzgue usted.

Por un lado están los propios miedos de Jackson, terriblemente expresados la misma noche de su muerte. Por otro lado, una serie de circunstancias que ponen en evidencia las sospechas. En primer lugar la autopsia revela, entre otras muchas cosas, ciertas sustancias que se encuentran en el estómago de Jackson, y que alguien, no él, las introdujo con algún fin. En segundo lugar, me desconcierta la tardanza de más de dos horas en llamar a los servicios de emergencia. En tercer lugar, que no se extrajeran huellas dactilares en la escena del crimen. En cuarto lugar, las incongruencias que existen en los diferentes informes oficiales, en quinto lugar, que nadie del equipo médico de Jackson, diera su versión médica de la muerte. En quinto lugar, que una de las jeringuillas utilizadas la noche de la muerte no apareciera… sexto, séptimo…

 

-La policía no precinta la casa y allí entra todo el que quiere sin ningún tipo control rompiendo la cadena de custodia… Escenario de película, robo incluido. Sin embargo, en el juicio no dan importancia a este hecho. Y todo acaba con la condena a cuatro años de Murray.

No se acordonó la escena de la muerte, por tanto, la mayoría de pruebas que condenaron al médico resultaron de dudosa procedencia. Desde que los servicios de emergencia se llevan a Jackson de la casa, hasta que llega la policía al escenario, pasan ocho horas. Durante ese tiempo, en el lugar de la tragedia se encuentra el personal de seguridad contratado por Jackson, el personal de servicio, jardineros… Y algunos miembros de su familia que deciden pasarse por la mansión y llevarse ciertas cosas. Lo que se traduce, voluntaria o involuntariamente, en manipulación de la escena. Por si esto no es suficiente, cuando llega la policía tampoco precinta el escenario. Ahí es donde digo que se rompe la cadena de custodia, y veo clarísimo que hay una contaminación en las pruebas.

 

-Neverland (el país de Nunca Jamás) fue el rancho de la polémica. Un parque temático hecho para un niño que jamás quiso crecer, el lugar donde supuestamente sucedieron los abusos sexuales de los que se le acusó. ¿Qué ha descubierto en esta investigación en torno a este siniestro lugar?

Neverland fue el lugar que más feliz, y más infeliz hizo a Jackson. Allí montó prácticamente un hospital para que niños con pocas posibilidades económicas pudieran ser atendidos con todos los avances médicos, y fueran acompañados por sus familias.

No se acordonó la escena de la muerte, por tanto, la mayoría de pruebas que condenaron al médico resultaron de dudosa procedencia

Fletaba autobuses para que los niños y sus acompañantes pudieran disfrutar durante un día del parque de atracciones y él se hacía cargo de todos los gastos… Pero Neverland también fue el origen del mal. Allí empezó su calvario y la persecución por parte de la fiscalía que lo llevó a ser detenido, esposado, vejado y acusado por diez cargos entre los que se encontraban el abuso de menores, el secuestro, y el suministro de sustancias alcohólicas a menores. De los diez cargos resultó «no culpable» en un juicio sin precedentes, y en el que la mayor parte de los medios de comunicación ya habían decidido condenarlo. Acabó odiando Neverland.

 

-La sombra de los abusos a menores siempre planeará sobre la figura del rey de pop aunque fuera absuelto del juicio. ¿Interesa más seguir considerándole un monstruo?

Jackson ha sido -y sigue siendo- una fábrica de dinero. Depende de cómo se mire a algunas personas puede salirle rentable que se le considere un monstruo. Sin embargo, cuando se le acusó, se le sometió a una exhaustiva investigación. En Neverland se incautó todo tipo de material gráfico, vídeos, ordenadores… No se encontró ninguna evidencia. Y el veredicto del juicio fue de «no culpable».

 

– Michael nunca quiso cambiar el color de su piel, sufría vitíligo. ¿Por qué esa información no se hizo viral?, ¿y qué papel jugaron los medios de comunicación en toda esta historia?

Se manipuló mucha información sobre todas las cosas que hacía o tenía Jackson. El vitíligo es una de ellas, como también podríamos añadir el Lupus, que es una enfermedad autoinmune, para la que los médicos desaconsejan la luz solar, de ahí las mascarillas, los paraguas… En cambio, lo que trascendió es que ocultaba su rostro, que se le caía la nariz… en fin. Si no fue viral es, posiblemente, porque no convenía que se supiera la verdad.

Se manipuló mucha información sobre todas las cosas que hacía o tenía Jackson. El vitíligo es una de ellas, como también podríamos añadir el lupus, que es una enfermedad autoinmune, para la que los médicos desaconsejan la luz solar, de ahí las mascarillas, los paraguas…

 

– En su libro describe a un Michael Jackson con problemas para dormir, para comer, para orinar, para respirar. Y así llegó lo que iba a ser su gran gira, la que iba a solucionar todo: This is it, pero la gira nunca llegó… ¿Cómo fueron los últimos días de Michael Jackson? 

Efectivamente, esos datos están confirmados por su autopsia. Así estaba el rey del pop mientras pretendían que se enfrentara a una gira de cincuenta conciertos. Es más, después de los ensayos, su cuerpo decía: «basta»; tenían que ponerle oxígeno e hidratación venosa. Es evidente que con ese estado de salud, Jackson no estaba en condiciones de enfrentar la gira This is it. ¿Lo sabían los que estaban junto a él?

 

-Días antes de su muerte, su hijo Prince le escuchó decir: «Me van a matar, me van a matar». Terrorífico, ¿no? Encuentro similitud con caso de la figura Diana de la que usted es experta por sus diferentes trabajos de investigación que quedaron plasmados en su último bestseller: Diana, réquiem por una mentira 

Curiosamente, tengo una foto de ambos juntos. Me enternece mirarla. Los dos fueron víctimas, aunque por causas muy diferentes, y con ciertas cosas en común: la infelicidad en sus infancias, la necesidad de amor, la soledad de quién siempre está acompañado. Ambos fueron perseguidos, amenazados, cuestionados y, sospechosamente, muertos.

 

-A pesar de su soledad tuvo grandes amigos como Elisabeth Taylor o Diana Ross. ¿Por qué no acudió a ellos cuando se vio tan mal? ¿O es que tampoco tuvo amigos?

En el libro relato un episodio en el que el propio Jackson dice lo solo que se sentía, y que a veces se iba a un parque y le decía a una persona desconocida si quería ser su amiga. Hablo del Michael Jackson adulto, claro. Es triste.

También cuento su amistad con Diana Ross, Elisabeth Taylor, Katherine Hepburn, incluso, Jacqueline Onassis… Sin duda, hubo mucho cariño con ellas. Pero durante los últimos años, Jackson fue alejado de todos sus amigos. Tal vez no convenía. Una pena.

 

-Michael se casó dos veces. La primera, con Lisa Marie Presley, hija de Elvis Presley, de quien se divorció veinte meses después; y, la segunda, con Debbie Rowe, la enfermera de su dermatólogo, Arnold Klein de la que se separó tres años después. ¿Estuvo enamorado alguna vez?

Enamorado como lo puede estar un niño. No hay que olvidar que Michael Jackson fue un niño grande.

 

-Tuvo dos hijos con Debbie Rowe y se quedó con su custodia. Y en 2002 nació su tercer y último hijo, Prince Michael Jackson II, mediante inseminación artificial con su esperma y un vientre de alquiler. Sus tres hijos, sus tres ángeles, como él los llamaba. ¿Fue Michael Jackson un buen padre?

Fue un padre genial. Desde que tuvo a sus hijos, vivió preocupado por el bienestar de ellos. Los llamaba “mis ángeles”. Temía que alguien les hiciera daño por hacerle daño a él. Los protegió hasta en el testamento. Fue un buen padre.

 

-Se dice que murió con deudas: una mansión abandonada, juicios, etc..  Sin embargo, usted comenta que el rey del pop ingresa 380.000 euros cada noche. ¿Quién es rico, hoy, gracias a un Jackson muerto?

Cuando Jackson muere se dijo que estaba arruinado. No es cierto. Jackson tenía deudas, muchas deudas. Poco efectivo, pero mucho activo. El rey del pop llevaba muchos años ingresando poco dinero, pero con más de 100 personas a su cargo. La situación lo llevó a pedir algunos créditos, y tenía impagados. Cuando Jackson murió, las ventas se dispararon, las descargas de su música fueron masivas. Se hizo un documental This is it, con los ensayos de lo que iba a ser la gira, se vendió más merchandasing que nunca. Se gestaron espectáculos, y todo tipo de inventiva con su nombre. Michael Jackson es hoy día el artista muerto que más dinero ingresa, y muchos años, también ingresa más que algunos grandes artistas vivos. Está claro, que vivo tenía deudas, y que muerto se ha convertido en un gran negocio.

 

-En su libro ha intentado colocar a Michael frente al espejo. «Deja a una lado la imagen programada del artista Jackson para poner al descubierto simplemente a Michael». Para terminar, cuéntenos, ¿quién era realmente Michael Jackson?

Fuera del espejo el público veía a dos Michael distintos. Unos se fijaban en el artista excéntrico que llevaba mascarillas y paraguas de sol. El hombre de dudosa reputación que había sido acusado, ni más ni menos, que de abusar de menores. Otros veían al fabuloso Jackson, al que fue niño prodigio, bailarín como ninguno, a la estrella capaz de brillar con luz propia.

Ese es el Jackson fuera del espejo: admirado por muchos, y criticado por otros.

Frente al espejo es más difícil de describir en pocas palabras, y aquí el espacio es limitado. Porque el Jackson que se encuentra frente al espejo forma parte de las circunstancias que lo llevaron a ello. No fue fácil ser Michael Jackson.

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