Aquí la metáfora se convierte en realidad. Cuando a la gélida sensación térmica invernal, se le suma el temblor que produce la dureza del presente y la incerteza para con el futuro, el “frío” adquiere una connotación muy difícil de sobrellevar.

Sirva pues esta afirmación para denunciar ante las conciencias de la gente de bien, la falta de sensibilidad de numerosos medios de comunicación en el tratamiento de tan dura situación. Es indignante observar cómo, un día sí y otro también, las imágenes que acompañan las noticias relacionadas con el paro, no son otras que las mismas personas sometidas a esta circunstancia, totalmente identificables en interminables colas callejeras e intentando preservar la dignidad ante tamaña exposición pública.

El hacer uso de estos recursos gráficos o visuales para acompañar la información, es absolutamente innecesario y, sobre todo, denota una falta de sensibilidad casi enfermiza por parte de los responsables mediáticos. De todas formas, me parece igual de preocupante el llegar a la conclusión de que esto es posible porque detrás de todo ello, hemos conformado una sociedad que lo acepta, permite o lo que es peor, ni siquiera se lo cuestiona. Vergüenza me doy.

Esos mismos medios que, como debe ser y además regulado por ley, tapan la cara de los menores ante cualquier exposición pública, eso sí, de los cercanos, “los nuestros”, pero que sin embargo muestran con total impunidad los rostros y los cuerpos de los niños muertos en el fracaso de conquistar la libertad subidos a una patera por el mediterráneo. Ellos son “los nadies”. Perdón por abrir este paréntesis.

En definitiva, es muy curioso constatar como nunca y nunca es nunca, las noticias sobre el paro se acompañan de imágenes de empresarios que han protagonizado regulaciones injustificables, mala gestión, explotación laboral,… O imágenes de políticos que han sido responsables de etapas negras para los trabajadores, o líderes sindicales que con cierta frecuencia se olvidan de su razón de ser para mostrarse encantados en fotos con gobernantes o banqueros que ejecutan deudas sin la menor impunidad.

Debería existir un simulador en el que todos estuviéramos obligados a percibir ese “frío” de la cola del paro, que nos colocara virtualmente y por un rato, en esa situación física y psicológica, en el desamparo de la prestación agotada y nulas expectativas laborales. Mucho me temo que la sensación que dejaría ese pasar por la máquina, nos definiría como personas. Quizá muchos se toparían con un nuevo “frío” totalmente desconocido.

¿Alguien se cree que los que autorizan esas vergonzosas imágenes las harían públicas si en ellas apareciera su hija/o?. A que no. Creo que definiendo esta actitud como hipócrita, me quedo corto.

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Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Santiago de Compostela, su trayectoria laboral ha estado relacionada con el mundo de la comunicación audiovisual y la gestión cultural. Ha sido profesor asociado de la Universidad de Vigo, Director del Consorcio Audiovisual de Galicia y Presidente de EAVF. Es patrono de la Fundción Araguaney-Puente de Culturas, desde la que dirige iniciativas como el Premio Revbela de Comunicación, los Foros Revbela de debate o el ciclo itinerante de cine euroárabe "Amal en Ruta".

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