Momentos de crisis como el que vivimos son los exponen a una sociedad frente a sí misma y donde tiene que demostrar, y demostrarse, si está a la altura de las circunstancia.

La crisis que vivimos por la circulación del coronavirus requiere de los ciudadanos y sus dirigentes el mayor de los compromisos, puesto que nos enfrentamos a un enemigo desconocido y ante quien no sabemos cómo actuar, por lo que lo que emprendamos es a ensayo y error, y entonces el primer paso es contar con verdaderos líderes que indiquen qué hacer y cómo hacerlo.

Ha habido errores que no se reconocieron como tal. Hubo quienes minimizaron la situación perdiendo tiempo precioso. El tiempo ubicará a cada uno en su lugar.

Debemos cambiar la forma de actuar.

No sirven diálogos periodísticos en los que, por ejemplo, el presidente de la República anuncie la evaluación de ciertas medidas. Las medidas no se evalúan en los medios ni se comunican situaciones a medias que hacen que la población se sienta desprotegida y a la deriva, las medidas se adoptan y se comunican de manera clara, concisa y concreta.

Alberto Fernández tiene la posibilidad de convertirse en un verdadero líder, título que por ahora le queda grande.

Pero no podemos ni debemos dejar todo en manos de los gobernantes, acá los principales responsables somos todos nosotros, los ciudadanos, quienes debemos actuar de manera responsable en las cuestiones cotidianas, dejando bromas de lado y siguiendo lo que las autoridades recomiendan. Es el imperativo del momento.

Si creemos que podemos estar en condiciones de transmitir el virus, aunque no tengamos casos cercanos, debemos auto aislarnos. Si no tenemos necesidad de trasladarnos, debemos auto aislarnos. No es necesario ir a pasear a lugares públicos estos días, lo imprescindible en estos momentos es cuidarnos. Nada es más importante que la vida de cada uno de nosotros, nada vale más que la vida de cada uno de nosotros.

Por eso es que nos enfrentamos a nuestro propio espejo, porque en estas circunstancias se ven los gestos más nobles y las actitudes más ruines.

Porque quienes creen en el libre comercio y el accionar de la mano invisible del mercado se enojan porque esta mano esconde el alcohol medicinal en todas sus presentaciones y cuando aparece vale fortuna.

Porque quienes creen en el internacionalismo y la Patria Grande cierran fronteras de acuerdo al origen del documento de identidad, y entonces no es una cuestión de salud pública lo que prima sino nacionalismo barato.

Es momento de sacar lo mejor de nosotros mismo, es momento de demostrar en la cancha que somos buenos pingos.

Siendo solidarios, cuidando, cuidándonos.

No alcanza con respetar protocolos, que evidentemente van por detrás de la realidad. Sin sembrar el miedo y la histeria, es necesario que asumamos la responsabilidad de hacer lo que se debe hacer.

Se vienen momentos difíciles y es importante que los enfrentemos juntos, codo a codo al decir de Jorge Drexler.

No sabemos qué es lo que se viene, pero sí sabemos que si queremos superar la situación tenemos que hacerlo juntos.

Sé que sabremos estar a la altura de las circunstancias y que saldremos adelante.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre