A un año de su publicación en Argentina, La separación, la nueva novela de la multifacética creadora, ha sido publicada en España, traducida al inglés, al árabe, al checo y al macedonio. Diario16 conversa con la narradora sobre las claves de su obra, el arte como expresión integral, la soledad de la sociedad actual y las etiquetas extra literarias. En España La separación ha sido publicada por el sello madrileño Huso.

 

¿Qué cuenta en La separación?

La separación es un libro que narra el fin de un vínculo amoroso a través de la voz de una mujer. Lucía cuenta el doloroso proceso de su separación y la extrañeza que le produce ver cómo el hombre que formó parte de su vida, casi de su cuerpo, comienza a convertirse en un extraño. Es también la historia de una mujer que revisa su niñez, su historia familiar y la forma en que ésta gravita sobre su presente. Me interesaba, sobre todo, escribir un texto para pensar en el abismo que produce la ausencia de un ser querido. Una palabra casi imposible de entender desde nuestra experiencia humana. Una palabra tan cercana a la muerte. Ya la protagonista de la novela se pregunta, en las primeras páginas, “¿Cómo atravesar una pérdida? ¿Cómo llegar siquiera a comprender la palabra “ausencia”?

 

La literatura argentina siempre es recibida con expectativas por los lectores en España. ¿Qué clase de literatura se encontrarán los lectores españoles en la obra de Silvia Arazi?

Podría decir que La separación es un libro intimista, en tono menor. Puedo imaginar la voz de Lucía, la narradora, contando su historia a un amigo, a solas, por la noche. Busqué que su tristeza, sus recuerdos y su nostalgia, estuvieran atravesados por situaciones hilarantes. Quise reflejar en su historia, como ocurre en la vida, que incluso en los momentos más dolorosos aparece la risa como un inesperado resplandor.

“Incluso en los momentos más dolorosos aparece la risa como un inesperado resplandor”

 

Su libro, recientemente publicado, ha sido traducido ya a varias lenguas. ¿Qué opina de ello?

Difícil explicar mi emoción. A solo un año de su publicación en Argentina, la novela ha sido publicada en España, traducida al inglés, al árabe, al checo y al macedonio. La sorpresa inicial que me produjo la idea de ser leída en esas tierras, me hizo pensar que los seres humanos estamos hermanados, más allá de nuestras aparentes diferencias. En cuando a ser publicada en España, un país con grandes escritores que leo y admiro, siento una enorme alegría, más aún al ser publicada por Huso, con una edición bellísima. Espero visitarlos muy pronto.

 

A la hora de escribir, ¿siempre necesita de la realidad o la imaginación puede ser un recurso en sí mismo?

Desconfío de la palabra realidad. En todo caso la realidad es múltiple, incierta, evanescente. Depende de nuestra mirada y del modo en que interpretamos los hechos. Los mundos reales y los de la imaginación son para mí una misma cosa. Me gusta beber de ese mundo, que solo aparenta ser dual, pero cuya sede está siempre en mi mente.

 

En estos tiempos se habla mucho de literatura feminista, ¿ubica usted su obra en esa denominación?

Deseo un mundo donde la mujer goce de iguales derechos y libertades que el varón, cosa que todavía estamos lejos de conseguir, y haré lo posible para que así sea. Sin embargo, no pienso en eso cuando escribo. Puede que mi postura esté presente en alguno de mis libros, ya que las palabras de un autor son transparentes aunque él no lo sepa. Detrás de ellas asoma su propio rostro, sus miedos, sus sueños y sus pensamientos.

 

Usted ha sido cantante, actriz, poeta y narradora. ¿Asume el arte como un todo, un medio de expresión integral?

Pienso el arte como un medio de expresión integral, sí, solo que cada obra, cada idea, necesita de una nave diferente para expresar su esencia. Fui una niña muy tímida y silenciosa. La escritura, la poesía y la música me salvaron, y todavía lo hacen, del hermetismo y de la soledad. Fueron mi manera de comunicarme con el mundo. En cuanto al artista, no lo veo como un elegido, encerrado en su torre de cristal. Prefiero pensarlo como un buey. Van Gogh, en sus Cartas a Théo dice: “Hay una frase de Gustave Doré que yo he encontrado siempre muy bella: Tengo la paciencia de un buey. Yo veo dentro de ella a la vez algo bueno, una cierta honestidad resuelta. En fin, esta frase contiene muchas cosas: es la frase de un verdadero artista”. Me adhiero a esa idea. Me gusta pensar en el artista con la fuerza y la paciencia de un buey.

 

Recibió el Premio Julio Cortázar de Narrativa Breve en España, ¿qué significa Cortázar como influencia?

No creo tener influencia de Cortázar en mis textos, si bien fue uno de los escritores que más he leído y amado en mi primera juventud. Cortázar fue un enorme escritor y un ser humano de gran sensibilidad. Lo admiro por ambas cosas. Por otra parte, pienso que todos los libros que leímos forman parte de nuestro ADN.

 

En un mundo donde la realidad padece de muchos absurdos, ¿qué debe esperar la sociedad de la literatura?

La literatura es un manantial. Amplía nuestro pensamiento nuestra mirada, nuestra comprensión del mundo. Algunos libros nos hacen arder de dolor o de belleza, otros nos hacen viajar a lugares remotos o vivir sueños ajenos. Erri de Luca, uno de los autores contemporáneos que más admiro, dice que le gusta pensar que sus libros puedan ser una compañía para alguien. Ese propósito tan humilde, tan chejoviano, me conmueve. En el mundo contemporáneo, un mundo de solitarios, encontrar compañía en un libro, me parece un destino muy humano.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

9 − cinco =