Algunas personas que misericordiosamente leen mis artículos me han planteado algunas dudas conceptuales, así como su desasosiego por lo que entienden ha sido una insuficiente labor de negociación por parte del Psoe. No es que yo sea maestro de nada, sino más bien aprendiz de todo, pero en esta figura de pensador no ilustrado que me he atribuido a mí mismo voy a intentar explicar algunas cosas para tranquilizar, o tal vez, agitar aún más los ánimos.

Hay quien piensa que el Psoe no ha intentado con suficiente ahínco conseguir un pacto con Unidas Podemos. Un pacto de izquierdas para “salvar a España” (eso “de izquierdas” lo abordaremos luego…). El Psoe es el único partido que “se lo ha currado” en estos meses por más que lo nieguen, y denigren su imagen negociadora, los “librepensadores” tertulianos de la caverna cuyo único objetivo, bien pagado, es hacer todo el daño que puedan ante la perspectiva de un gobierno progresista. No os creáis nada, compañeras y compañeros. El Psoe se ha dirigido al PP pidiéndole abstención. Una abstención bastante más sana que la que el Psoe tuvo que ofrecerle anteriormente a sabiendas de que era un partido corrupto; por eso Pedro Sánchez prefirió dimitir antes que apoyar con abstención a un partido organizado para saquear España. ¿O es que es lo mismo abstenerse para propiciar la investidura de un Partido Podrido y ladrón que la de un partido sano y honrado? Los cavernarios pretenden que sí, y dicen que “cómo es posible que Pedro Sánchez pida una abstención que él mismo no concedió…” Porque él es un hombre honrado, mientras que el Partido Patriotero es una cueva de ladrones (la siguiente que va a ir al trullo es Esperanza Aguirre). No obstante, por educación y cortesía parlamentaria, el presidente les ha dado la oportunidad de redimirse un poco y ayudar a la gobernabilidad de España. Ellos han dicho “no” porque NO les interesa que España sea gobernada, y, sobre todo, bien gobernada, ya que ellos por comparación quedarían a la altura del betún.

Pero es que el presidente también le ha ofrecido a Ciudadanos un pacto de gobernabilidad, o, al menos, que se abstengan, pero he aquí que el egregio Albert Rivera, cuyo único gran proyecto personal es ser presidente del gobierno, y corroído por la envidia que la persona de Pedro Sánchez le produce, ha dicho también, “no”. El tercero en discordia ha sido Unidas Podemos, que ha rechazado lo increíble: la posibilidad de entrar en el gobierno siendo el cuarto partido en representación parlamentaria; es decir, ha rechazado la posibilidad de “asaltar los cielos” de mano del Psoe. Después de semejante desprecio, que además ellos han aderezado con adjetivos como “la caseta del perro”, “propuesta insultante”, “humillante”, y otras perlas por el estilo, Unidas Podemos ha demostrado que está a años luz de estar preparados para que les confíen responsabilidades de gobierno, y aquí viene la explicación a una de las cuestiones que tanto preocupan a muchas compañeras y compañeros, y también a la ciudadanía: por qué no sirve ahora la oferta que el Psoe hizo en julio; en julio aún había una esperanza de que hubiera un atisbo de sensatez y sentido común en Unidas Podemos. El Psoe esperaba que este partido se tirara “como un loco” a aceptar la oferta más generosa que pudieran imaginar, pero un ensoberbecido Pablocristo Superstar dijo, “no”. Fue entonces cuando quedó patente que la oferta había sido excesivamente generosa y que Unidas Podemos no está preparado para gobernar. Por no hablar de la tremenda ruptura de confianza que se produjo. En el ínterin hasta hoy, solo han sabido insultar. La última fue ayer: un gobierno de coalición “temporal” para ser roto a conveniencia. ¿Es esto serio? Me recuerda a cuando un novio le dice a la novia, “venga, si es solo la puntita…”, y luego pasa lo que pasa. ¿Para esto vinieron?

El asunto de “un pacto de izquierdas”. Vamos a ver si ahora tengo más éxito y me explico mejor. Ser de “izquierdas” o de “derechas” tiene que ver con cuestiones psicológicas, simbólicas, culturales y educacionales. Como que le gusten a uno los Beatles. Jamás con cuestiones morales según las cuales los de “izquierdas” son buenos, y los de “derechas”, malos (además, los que se dicen “de derechas” piensan que es justo al contrario…) Tampoco tiene que ver con cuestiones políticas, pues vemos que los gobiernos al final no se diferencian tanto en las decisiones que toman (por eso los que nunca han gobernado dicen que somos iguales, que no se fían de nosotros, y que hay que vigilarnos). Dividir a la población en dos grandes grupos políticos, “de izquierdas” y “de derechas” implica obligar al Psoe a compartir un “espacio común” con formaciones políticas con las que no tenemos nada que ver. Así es que, cuando la militancia pide un gobierno “de izquierdas” con Unidas Podemos, en realidad le está haciendo un flaco favor al Psoe. Y cuando “empuja” a Pedro Sánchez a un acuerdo con Pablo Iglesias (recordemos el “con Rivera no…”), le obliga un infame acuerdo imposible. Yo tengo estima por nuestro secretario general, y le apoyo, por eso nunca se me ocurrirá plantearle cuestiones que le supongan una soga al cuello. Al contrario, como militante tengo la obligación de ayudarle en lo que yo pueda, y en lo que él me pida.

Olvidemos las influencias emocionales de la infancia. Pensemos con la cabeza. El Psoe es un partido PROGRESISTA, MODERADO, y SOCIALDEMÓCRATA. Unidas Podemos es un partido CONSERVADOR, RADICAL, y REVOLUCIONARIO. Que alguien me explique qué tenemos que ver con este partido nosotros y nosotras. Sin embargo, Ciudadanos es un partido PROGRESISTA, MODERADO, y LIBERAL. Como puede verse, con este partido sí tenemos cosas en común. Sin embargo, como todo el mundo se ha empeñado en hacer una división gilipollesca de “izquierdas” y “derechas”, y ha metido al Psoe y a Ciudadanos en categorías distintas, nosotros mismos nos hemos saboteado haciendo “imposible” un PACTO NATURAL y NECESARIO. Si yo tengo un vecino infumable, ¿me tengo que llevar bien con él porque a los dos nos gusten los Beatles? ¿Me tengo que llevar bien con él porque los dos vivamos en el mismo vecindario? No, tendré que entenderme con él puntualmente para resolver problemas concretos, pero a la hora de buscar mis amistades y establecer mis proyectos de vida lo haré con las personas con las que tenga afinidad, aunque desgraciadamente les gusten los Rolling Stones, en vez los Beatles. Si Albert Rivera es capaz de superar sus problemas psicológicos con Pedro Sánchez, y ya está dando muestras de ello (pensad en el último debate y sesión de control al gobierno: Albert Rivera estuvo mucho más tierno y respetuoso con Pedro Sánchez), lo normal es que después de las elecciones tengamos un posible gobierno del Psoe en solitario con la abstención de Ciudadanos, o incluso en coalición con Ciudadanos. Compañeras, compañeros, no volvamos a decirle a nuestro secretario general, “con Rivera, no”. Ayudémosle un poco y dejémosle trabajar, que, para joderle, ya están “otras”. Y algún otro también.

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2 Comentarios

  1. Lo intente, juro que lo intente, pero me fue imposible aguantar y eche la pota poco más o menos que llegados a su lectura sobre Unidos Podemos…

  2. Mire usted,el psoe es un partido tan corrupto como el PP (mírese Andalucía) y tan hipotecado con los que mandan de verdad ( los que no se presentan a las elecciones) que me está usted contando el cuento de Blancanieves. UP no ha sabido,de acuerdo,pero es la única mosca cojonera que puede empujar al psoe a hacer algo por la gente,ya me entiende. Lo ha demostrado en los nueve meses que duró el gobierno post censura. Sobre la ideología de derecha o izquierda,es simple. O estás con el capital o estás con la gente. O hay más.Saludos

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