Manuel Marchena sabe que, desde que se inició el juicio al ‘Procés’, cualquier desliz puede ser utilizado en un futuro recurso ante Estrasburgo y es precisamente esa tensión procesal la que va avanzando paulatinamente a medida que pasan las semanas y transcurren las sesiones de la vista oral.

Esta circunstancia ha obligado a todos los actores de este drama que es el ‘procés’ a sobre actuar los roles, lo que se ha notado incluso en el presidente del Tribunal quien ha decidido asumir el papel de la condescendencia en una actitud excesivamente paternalista, que sin embargo al final le puede resultar muy cara.

Es ya habitual que cuando Marchena empieza a perder la paciencia se vuelve absolutamente condescendiente, y es entonces el momento en el que el presidente de la Sala suelta a los abogados de la defensa su habitual «usted ya sabe que tengo razón», que ya se ha convertido en un clásico de las sesiones del juicio.

Sin embargo esa actitud excesivamente paternalista al final le puede resultar muy cara al presidente de la Sala, si se tiene en cuenta que los jueces tienen prohibida la manifestación de cualquier expresión, o juicio previo, que anticipe el resultado o la conclusión del juicio mismo.

Si quien tiene que juzgar evita cualquier protesta de las partes anticipando expresamente que él tiene la razón y no los demás, ya se está dejando sentado de antemano cuál va a ser el resultado del juicio y la suerte que vayan a correr las protestas que al final se le consigan plantear.

La cuestión guarda su importancia si se tiene en cuenta por ejemplo que, uno de los motivos del recurso de casación que se regula en la Ley de Enjuiciamiento Criminal es precisamente que «en la sentencia se consignen como hechos probados conceptos que, por su carácter jurídico, impliquen la predeterminación del fallo».

El  «usted ya sabe que tengo razón»  de Manuel Marchena desde luego anticipa y predetermina el fallo de la futura sentencia y por eso es absolutamente ilegal.

Si algo caracteriza a Manuel Marchena, el magistrado presidente del Tribunal que está juzgando el ‘Procés’ y que sin embargo proviene de la carrera fiscal, es precisamente su falta de experiencia en la carrera judicial.

Esta falta absoluta de experiencia en el «barro procesal» de la dirección de debates en los juicios penales es la causante de los continuos errores de bulto del presidente del Tribunal, que están a punto de colocar la causa contra los políticos catalanes al borde de la nulidad.

6 Comentarios

  1. A ver, corrijo para el redactor, así a la próxima lo pueda tener en cuenta.
    La manida muletilla de Marchena es a efectos de puro protocolo procesal,no referida al fondo de la cuestión en si hay o no actos delictivos, que eso sí sería anticipar el fallo. El juicio oral debe estrictamente ceñirse a lo que las defensas pidieron en fase de instrucción, por eso no pueden excederse preguntando sobre materias que no constan en diligencias ni pretender una interpretación ya bastante generosa que se les está aplicando del artículo 714 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Ahí es donde Marchena suelta esa frase, es a efectos de práctica procesal,no del fondo del asunto, que sabe que debe sólo pronunciarse en sentencia. Vea los vídeos, se lo ruego.
    Un saludo.

    • «LA VERDAD ¿QUE COSA ES LA VERDAD? PREGUNTO HERODES A JESUS MAS CONOCIDO COMO NAZARENO» la biblia hebrea. isabel , todos los debates penales se ofrecen a la busqueda de la verdad segun la misma ley que usted menciona y dicha ley permite los recursos de casacion de quebrantamiento de ley o de forma. lo que busca el señor marchena es que el proceso demore una eternidad porque el ya sabe que despues de este juicio se tiene que ir a buscar la vida a la calle.

  2. el señor marchena sabe mucho y no le importa lo que digan en estrasburgos ya que los recursos de casacion no tiene regulados termino de resolucion y de la misma forma que el proceso penal contra los acuasados se ventila en un «cuasi» proceso sumarisimo los recursos de casacion demorarian mas de 5 años incluso. las consecuencias de tal acto es perjudicial para la credibilidad de la justicia española pero nadie le puede poner fin a la misma ya que españa es una nacion soberana; no obstante , los procesos internacionales admiten a todo tipo de quejas,suplicas y demas en un plazo maximo de 6 meses contados a partir del ultimo pronunciamiento del tribunal supremo de cada nacion,en el caso español el constitucional; por tanto las defensas no deben de aceptar bajo ningun concepto el proceso de casacion sino acudir la nulidad directamente al constitucional y cuando este remita el proceso al tribunal de casacion entonces elevar de una sola vez el proceso a estrasburgos.

  3. Iba a escribir mi opinión, pero me he encontrado el comentario de Isabel Contreras que dice, mejor de lo que hubiera podido decirlo yo, una cuestión crucial que anula el torpedo que se ha intentado lanzar contra la validez del proceso.

  4. No sé porque este medio se presta a dar voz a un juez condenado por haber sobeeseído una causa en favor de un amigo suyo. A este señor, por llamarlo de alguna manera, se le nota horrores su resentimiento contra un TS que lo inhabilitó por prevaricador, que es lo peor que puede ser un juez.

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