Según la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, un preso político debe considerarse como tal únicamente si:

1- La detención ha sido efectuada violando alguna de las garantías fundamentales establecidas en el Convenio Europeo de Derechos Humanos o cualquiera de sus protocolos. En particular, libertad de pensamiento, conciencia, religión, libertad de expresión o información, libertad de reunión o asociación.

2- La detención ha sido impuesta por razones puramente políticas sin conexión con ningún delito tipificado.

3- Por motivos políticos, la duración de la detención o sus condiciones son claramente desproporcionadas con respecto al delito del que se ha declarado culpable o se sospecha que fue cometido.

4- Por motivos políticos, el sujeto es detenido de manera discriminatoria en comparación con otras personas.

5- La detención es el resultado de procedimientos que fueron claramente injustos y esto pudiese estar relacionado con los motivos políticos de las autoridades.

En consecuencia, rara vez una autoridad estatal admite la existencia de presos políticos; los críticos del gobierno aducen que los procedimientos legales empleados están solamente diseñados para ocultar la condición de preso político. Esto puede incluir la invención de cargos criminales, o la negativa de beneficios concedidos a otros presos en situación semejante, así como la aplicación de poderes especiales, como el estado de excepción.

«La libertad nunca es dada voluntariamente por el opresor; debe ser demandada por el oprimido» -Martin Luther King, Jr.

Apúntate a nuestra newsletter

Dejar respuesta

Comentario
Introduce tu nombre