El Tesoro Público ha efectuado una emisión sindicada de un nuevo bono a 20 años por importe de 12.000 millones de euros. Es la primera emisión sindicada realizada por el Tesoro a un plazo de 20 años y se enmarca en el nuevo programa de financiación revisado en mayo para hacer frente a las mayores necesidades de financiación derivadas de la pandemia del COVID-19.

La demanda ha superado los 78.300 millones de euros. La rentabilidad se ha situado en 1,251%, inferior en más de cinco puntos a la de la emisión a 10 años realizada el pasado mes de abril y equivalente a 28 puntos básicos por encima de la referencia del Tesoro a 15 años.Sigue siendo significativa la participación de inversores no residentes, que ha alcanzado el 83,3% de la sindicación, lo que pone de manifiesto la confianza de los inversores internacionales en la economía española.

Participación

De este porcentaje destaca la participación Francia e Italia con un 25%; Reino Unido e Irlanda con un 18,8%; Alemania, Austria y Suiza, con un 16,8%; otros inversores europeos, con un 8,5%; Estados Unidos y Canadá con un 4,8%; los países nórdicos con un 4,2%; Asia, con un 2,6%. Inversores de otras regiones han obtenido un 2,6% de la emisión.

La demanda ha estado repartida entre 460 cuentas inversoras, muy diversificadas tanto desde el punto de vista geográfico como por tipología de inversor.

Atendiendo al tipo de inversor, la mayor participación ha correspondido a las gestoras de fondos, con un 33,8%, seguido de las tesorerías bancarias, con un 27,7% del total, las aseguradoras y fondos de pensiones con un 18,1%, otros servicios bancarios, con un 8,5%, los fondos apalancados con un 6,1% y los bancos centrales e instituciones oficiales con un 2,4%. Otros inversores han representado un 3,4%.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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