Pedro Sánchez, ayer en el Congreso. Foto: Agustín Millán.

Los dos simbólicos gestos con los que el actual presidente en funciones, Pedro Sánchez, iniciara su legislatura tras la moción de censura a Mariano Rajoy se ha quedado a verlas venir: la exhumación de Franco y el Open Arms.

Y es que gobernar poco tiene que ver con las reivindicaciones en la oposición. Así lo aprendieron pronto todos los presientes de la Democracia. Pedro Sánchez también.

O reacciona el presidente o todo puede volar por los aires

Catorce meses después de tomar posesión, el presidente del Ejecutivo no es mismo. Como sus antecesores, las canas salieron rápidamente, y a pesar de haber tenido una trayectoria política dura y con escasas concesiones, jamás cejó en su empeño por seguir adelante. Claro que la decisiva intervención de la militante de base Eva Maldonado para exigir legalmente unas primarias que le permitieran a Sánchez hacer frente a Susana Díaz le impulsó para entrar de nuevo en la carrera política. Desde entonces todo le ha salido bien: la moción de censura, las elecciones etc…

Fallo de estrategia

Sin embargo, un fallo de estrategia de Sánchez y su equipo (me niego a pensar como dicen en su partido que todo es cosa sólo de Iván Redondo) puede mandarlo todo al traste.

Es cierto que los sondeos indican una vuelta al bipartidismo y que los nuevos partidos (Podemos, Cs y Vox) sufran una recesión importante de volver a celebrarse elecciones. Pero la derecha ya ha demostrado tener capacidad, estómago y cintura para pactar, algo de lo que carece la izquierda en nuestro país.

La encuesta de El Mundo de Sigma Dos ya ha avanzado ayer que los ciudadanos responsabilizan a Pedro Sánchez de la falta de acuerdo entre el PSOE y Podemos. Pero no es que lo diga el sondeo, es que lo dicen los propios socialistas en cuanto les quieres escuchar.

La derecha ya ha demostrado tener capacidad, estómago y cintura para pactar

diario16.com escuchaba a una joven socialista y preparada concejala en Castilla y León que “de Pedro esperábamos más” con respeto a las opciones de pacto con Podemos.

O reacciona el presidente o todo puede volar por los aires.

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1 Comentario

  1. P-.Sánchez no tiene ningún talón de Aquiles. Es el elegido en estos momentos por la IBEXcracia para mantener sus mamandurrias y aumentar sus beneficios a costa de los españoles. Titulares, artículos, postureos, etc. teatro, puro teatro.

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