La Osa es un grupo de vecinos de Madrid que, debido al desencanto con los modelos de consumo convencionales, se han unido para construir su propio supermercado cooperativo y participativo sin ánimo de lucro. En un mundo cada vez más globalizado donde las grandes marcas y centros comerciales imponen su dictadura alimentaria (muchas veces a costa de especular con la comida y vender productos que no cumplen con unas mínimas garantías para la salud), los impulsores de La Osa presumen de ser una iniciativa pionera en España.

Cualquier persona adulta puede hacer sus compras en La Osa. Solo tiene que convertirse en cooperativista, lo que implica participar con tres horas de su tiempo cada 4 semanas en los turnos del supermercado y una única aportación de cien euros al capital social.

“Cuando eliges convertirte en cooperativista, siempre comenzamos con una reunión de bienvenida”, aseguran fuentes del supermercado. “Es un paso más para conocernos mejor, para que descubras el funcionamiento de nuestro supermercado cooperativo y elijas tu turno de participación en el horario a disposición que mejor te encaje”, añaden las citadas fuentes.

La iniciativa se inspira en Park Slope Food Coop, el supermercado cooperativo y participativo de referencia en Estados Unidos fundado en 1973 en Nueva York, y La Louve, creada en 2016 en París. “En ellos nos estamos inspirando y apoyando para crear La Osa”, insisten las fuentes de la cooperativa. La proyección de su documental Park Slope Food Coop ha abierto las presentaciones de La Osa en espacios culturales como el Conde Duque o el Centro Comunitario Guatemala. “La Louve es nuestra fuente de aprendizaje y experiencia. En octubre de 2019 les hicimos una visita en París, y durante unos días estuvimos participando con sus cooperativistas en las tareas del supermercado, aprendiendo todo lo posible sobre su coordinación y gestión, y de su sistema informático para poder aplicarlo en el nuestro”.

La empresa confía en que el modelo de nuevo consumo, basado en precios no especulativos y productos ecológicos de calidad, se extenderá a corto plazo por todo el Estado español. De hecho, ya hay experiencias similares en numerosas ciudades. Según la publicación cuartopoder, “los grupos de consumo de alimentos son iniciativas ya relativamente asentadas en muchas ciudades. Varias personas que se organizan para que su consumo sea más sostenible, ético, ecológico y de calidad. Lo que no es tan habitual es trasladar, de alguna manera, ese proyecto a un lugar físico, concreto. Cierto es que existen multitud de tiendas ecológicas o cooperativas con local propio de venta. Pero el supermercado cooperativo es un paso más allá”.

“Somos sus discípulos”, afirma a cuartopoder.es Pepe Roncero, uno de los integrantes del proyecto de Supercoop. Roncero apunta a que la relación con la gente de La Louve es intensa. “Han venido muchas veces”. “Tenemos muchísimo contacto, pasaremos parte de las vacaciones allí en París”, afirma por su parte José Antonio Villareal, “Villa”, integrante de La Osa. Este último destaca que el supermercado de Brooklyn tiene una facturación anual de 500 millones de dólares, cuenta con 16.000 socios y tiene una rentabilidad superior a la convencional. “Es un proyecto de éxito”. Respecto a La Louve, que ya cuenta con 6.000 socios, es un proyecto rentable y destaca las ayudas públicas recibidas por la iniciativa.

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1 Comentario

  1. A ver si llega esto a todos,somos muchos los que queremos un modelo mas cercano y sostenible de compras.Seguro que si se informa bien se haria posible por todos los lugares

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