María Gámez, directora general de la Guardia Civil, ha informado hoy durante una visita a la Comandancia de Algeciras (Cádiz) de que el registro que se lleva a cabo desde esta mañana en la sede de Abengoa en Sevilla está vinculado con «supuestos delitos en relación con el mercado y con los consumidores». Gámez, además, ha recordado que este operativo se realiza a requerimiento de la Audiencia Nacional.

Desde primera hora de hoy, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil están registrando la sede central de Abengoa en Sevilla, de la que se han llevado más de cincuenta ordenadores de las plantas de auditoría interna y contabilidad, según han indicado fuentes internas de la compañía.

Fuentes de la investigación citadas por la Agencia EFE señalan que el registro obedece a un proceso judicial fruto de la querella interpuesta por la Plataforma Afectados de Abengoa interpuesta en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de falsedad documental y estafa. En principio esta causa, instruida por el magistrado Ismael Moreno, no tiene nada que ver con la situación actual de reestructuración de la compañía, ya que se remonta al año 2016.

Banco Santander y Abengoa

Aunque el registro está propiciado por las cuentas de los anteriores administradores, sí que podría tener una posible relación con las actuaciones que llevaron a Abengoa a la situación que tiene en la actualidad.

Banco Santander no formaba parte del accionariado de Abengoa y, por tanto, no tenía potestad para cesar al presidente Felipe Benjumea. Pero lo hizo. Una entidad bancaria nunca puede intervenir en la gestión de una empresa porque, además de ser ilegal, es un código de conducta por el que se rigen los bancos.

Sin embargo, Rodrigo Echenique, entonces vicepresidente de la entidad cántabra y presidente de Santander España, se comprometió a ayudar a Abengoa con una ampliación de capital. En el mes de agosto de 2015 Felipe Benjumea comunica a Rodrigo Echenique que va a hacer una ampliación de capital y éste le dice que puede contar con el Santander.

Sin embargo, cuando se iba a firmar el aseguramiento por los bancos aseguradores (Santander, HSBC y Credit Agricole) la operación no se lleva a efecto porque Rodrigo Echenique impuso por sorpresa la condición de que había que cesar a Felipe Benjumea. El HSBC no conocía ese hecho, se niega y la operación se cae iniciándose nuevamente negociaciones con un fuerte impacto en los mercados por la desconfianza generada por esa condición, además de suspenderse diferentes líneas de liquidez.

Las condiciones que se ponen a Abengoa en esa negociación son muy duras. No obstante, una hora antes de que se inicie la reunión en la que se firmará el aseguramiento bancario, Echenique llama por teléfono y confirma que si Benjumea no es cesado el Santander no da el aseguramiento, lo que pone al Consejo de Administración en una situación en la que si quieren que la empresa sobreviva tienen que ceder ante las condiciones del Santander. Una vez cesado Benjumea, el Santander no cumple su compromiso y no apoya la ampliación de capital.

AbenewCo1

En los últimos años, la situación de Abengoa se ha ido deteriorando y la nueva dirección, liderada por un hombre del Santander, Gonzalo Urquijo, no solucionó nada, lo que provocó un duro enfrentamiento con los accionistas minoritarios.

El hecho de que los accionistas minoritarios de una gran compañía logren la remoción de un Consejo de Administración es histórico y una gran victoria para quienes invierten en las empresas como un sistema de buscar rentabilidad a sus ahorros, no como un mecanismo para la especulación y el enriquecimiento.

Esto ha ocurrido en Abengoa, cuando más de 1.300 minoritarios que formaban parte de AbengoaShares, lograron destituir al Consejo de Administración presidido por Gonzalo Urquijo, un hombre cercano y colocado en ese puesto por Banco Santander.

Esta rebelión de los minoritarios vino provocada por la intención del anterior presidente de crear una nueva compañía, AbenewCo, de la que la máxima accionista sería la vieja Abengoa pero que significaba, según AbengoaShares, que todos los activos de la antigua pasaban a la nueva compañía y dejar a 0 euros su inversión.

Además, Urquijo presentó un proyecto de refinanciación, que fue aprobado en el mes de agosto, que implicaba la dilución del porcentaje de Abengoa del 77,5% en sólo un 2,7% del capital de AbenewCo1 porque los principales acreedores capitalizarían sus deudas impagadas. El principal acreedor es Banco Santander.

Estos minoritarios lograron cesar a Urquijo, pero el contraataque fue muy virulento, puesto que AbenewCo1, a la que se han traspasado los activos más valiosos de Abengoa, publicó un hecho relevante el pasado 17 de marzo en el que se detallan los detalles del plan de salvamento. En el documento se anuncia que Abenewco1 había presentado a la SEPI «una solicitud de apoyo público temporal con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas por importe total de 249 millones de euros».

Además, en el mismo hecho relevante se indica que « Abenewco 1 ha recibido una oferta no-vinculante por parte de un grupo de inversores liderado por TerraMar Capital LLC (“TerraMar”). Dicha oferta consistiría en proporcionar 150 millones de euros en forma de préstamo y 50 millones de euros en forma de aportación de capital a Abenewco 1. El préstamo de 150 millones de euros se dividiría en dos desembolsos, uno inicial de 35 millones de euros que dotaría a Abenewco 1 de liquidez en el corto plazo, y 115 millones de euros adicionales que estaría sujeto al cumplimiento de ciertas condiciones precedentes. Una vez cumplidas las condiciones precedentes, Abenewco 1 realizaría una ampliación de capital que subscribiría TerraMar por un importe de 50 millones de euros, con el objetivo de llegar a ostentar el 70% del capital social de Abenewco 1. Dicha oferta de financiación e inversión está condicionada a que las instituciones financieras de relación de la compañía aporten nueva financiación y nuevas líneas de avales, en línea con los acuerdos firmados y anunciados en agosto 2020».

A día de hoy, parece que esta oferta de Terramar no es del agrado de la banca y ahora han entrado en juego los hermanos Amodio, que ya se han reunido, según publicó La Información, con Clemente Fernández, representante de los minoritarios.

Sin embargo, los hechos de hoy podrían beneficiar a quienes llevan desde hace años pretendiendo hacerse con el control de la multinacional sevillana, sobre todo en un momento en que la generación de energías renovables es un nicho de negocio muy suculento en el que los intereses de los grandes fondos de inversión, y de los bancos que los apoyan, podrían ser verdaderamente satisfechos a costa del hundimiento de una empresa estratégica para España.

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