El PSC da un vuelco a las encuestas para el 14 de febrero, y ganaría las elecciones en Catalunya, tras la decisión de presentar al todavía ministro de Sanidad, Salvador Illa en sustitución de Miquel Iceta, a la presidencia de la Generalita. Con estos resultados los partidos de izquierda podrían gobernar y romper el bloque independentista.

Todavía está por ver que las elecciones al Parlement de Catalunya no se aplacen y con ello se diluya el efecto sorpresa de Salvador Illa por los efectos de la tercera ola y el aumento de casos de la Covid-19.

Según la encuesta del Gabinet d’Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para El Periódico, el PSC ganaría las elecciones con el 24,1% de los votos y 34-35 escaños (ahora tiene 17).

El relevo de Miquel Iceta por Illa como candidato hace que los socialistas crezcan 5,2 puntos, lo que se traduce en siete escaños más que el sondeo de diciembre y rebasen a Esquerra y Junts.

Los republicanos de Pere Aragonès lograrían el 20,9% de los sufragios y 32-33 diputados (hoy tienen 32), un punto y tres diputados menos que un mes atrás. Los posconvergentes de Laura Borràs obtendrían el 19% de las papeletas y 29-30 parlamentarios (ahora tienen 34), cuatro décimas y un parlamentario menos que hace un mes.

El 45,3% de los catalanes creen que será ERC la que ganará las elecciones y solo un 11,3% opinan que vencerá el PSC.

La fidelidad de voto socialista, del 71,5%, supera de largo a las del resto de partidos. Todas las fuerzas independentistas ven disminuir la lealtad, en al menos medio punto. Los más perjudicados serían los ‘comuns’, ya que casi tres de cada 10 votantes de Catalunya en Comú-Podem votarían ahora a los socialistas.

La candidata de En Comú Podem, Jéssica Albiach, solo conservaría al 38% de los votos de 2017 y retrocederían hasta los 6-7 diputados.

Illa se lleva el 10 % de los votos del PP

El PSC rompería también por la derecha y agarraría a uno de cada cuatro votantes de Ciutadans y a una décima parte de simpatizantes del PP.

Ciudadanos se desploma

El partido naranja, ganador de las últimas elecciones autonómicas, no logra frenar su caiad y se desplomaría hasta los 12-13 escaños, uno menos que en diciembre y un tercio menos de los 36 diputados del 2017.

El PP tendrían una tímida recuperación, de 4 a 6-7 parlamentarios, pero también ceden a la ultraderecha a una cuarta parte de su electorado. Vox araña un escaño al PP desde diciembre y se sitúa en 5-6 representantes, amenazando dar el ‘sorpasso’ a los de Pablo Casado.

Independentista

La entrada de Illa no altera el pulso que mantienen ERC y JxCat, cuya distancia a favor de los republicanos se ha estrechado siete décimas en un mes y se sitúa en 1,9 puntos.

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