Álvaro de Orleans-Borbón ha negado, en una entrevista para El País, haber sido testaferro de su primo, el rey emérito Juan Carlos I. Sin embargo, reconoce que la Fiscalía de Ginebra le bloqueó las cuentas durante un tiempo y que mantuvo relación comercial con Arturo Fasana y Dante Canonica, los dos gestores suizos salpicados por el caso Gürtel a quien Corinna Larsen, la “amiga entrañable” del monarca español, ha señalado como hombres de paja del emérito.

Álvaro de Orleans también ha reconocido que pagó numerosos vuelos privados a Don Juan Carlos, de manera que, a la vista de este nuevo testimonio, tendrá que ser el fiscal suizo Yves Bertossa quien determine si las acusaciones de la princesa Corinna son ciertas o no. De momento, la entrevista no hace sino arrojar más sombras de dudas sobre un asunto que la Justicia española ha cerrado prematuramente, deprisa y corriendo y sin apenas practicar diligencia de investigación alguna. Son las consecuencias de la inviolabilidad del rey emérito consagrada en la Constitución del 78. Así, en julio de 2018 la Audiencia Nacional abrió, y archivó al poco tiempo, la causa sobre las grabaciones de Corinna Larsen obtenidas por el excomisario de policía José Manuel Villarejo, hoy en prisión por los delitos de organización criminal, escuchas ilegales, cohecho y blanqueo de capitales.

“¿Es usted el testaferro del rey emérito?”, le pregunta el periodista de El País a Álvaro de Orleans. “No señor. Ni testaferro ni fiduciario de nadie. Soy el único dueño de mis propiedades”, responde el aristócrata afincado en Mónaco. No obstante, acto seguido el primo del rey emérito admite que en el año 2003 creó la Fundación Zagatka, radicada en Vaduz, la capital del paraíso fiscal de Liechtenstein, y que para realizar todos los trámites legales recurrió a dos famosos intermediarios de Ginebra, ambos viejos conocidos de la Justicia española. “Pregunté por el nombre de un buen gestor y me dieron el de Arturo Fasana y él me recomendó al abogado Dante Canonica. Creé la fundación para responder a un mandato de mi padre, quien me pidió que estuviera disponible para echar una mano a las familias reales, cuando lo necesitaran”.

El fiscal Bertossa investiga si esta fundación es en realidad una propiedad del rey Juan Carlos I. Pese a todo, Álvaro de Orleans reconoce que el único beneficiario y administrador de los fondos de la entidad es él, aunque curiosamente el director, “que es quién firma y administra”, es Canónica, mientras que el asesor de inversiones es Arturo Fasana. “Ha sido así desde el principio y no ha cambiado”, añade. Cabe recordar que el intermediario financiero Fasana estuvo investigado en el caso Gürtel, en España, por gestionar el dinero del cerebro de la trama, Francisco Correa, mientras que el abogado Dante Canonica también prestó declaración en la causa.

“Pregunté a Fasana y me explicó que había colaborado con la Justicia española y que no hubo ninguna consecuencia contra él. Canonica me dijo lo mismo. Fasana es buen gestor y no es fácil encontrar uno bueno”, asegura el primo del rey emérito.

Tras publicarse en los medios de comunicación que Álvaro de Orleans podía ser un testaferro de Don Juan Carlos, el fiscal Bertossa decidió abrir una investigación en profundidad. Fue entonces cuando el aristócrata de Mónaco empezó a sufrir las consecuencias de las pesquisas policiales. “Inicialmente, me embargaron todas mis cuentas en Suiza. Lo congelaron todo. Hicieron una radiografía económica total. Un día, en septiembre de 2018, quise hacer una transferencia y no pude. Fue una sorpresa extrema. En fin, al borde del infarto. En el banco me informaron de que era por una causa abierta por el fiscal Bertossa”.

El 10 de octubre de 2018 el primo del rey pasó por Fiscalía para dar las explicaciones oportunas. “Fui a declarar a petición propia como testigo. A la declaración asistieron también Fasana y Canonica, por su relación con mi fundación. No hay situación procesal de ninguna clase. Al terminar mi declaración, el fiscal me comunicó que desbloqueaba mis cuentas, salvo 4 millones que se liberaron un mes después, y ya está”.

Sobre las comisiones del AVE a la Meca el pariente del rey emérito asegura que no sabe nada de se asunto y sobre la información del diario británico The Sunday Telegraph, que adjudica a Álvaro de Orleans el cobro de 39 millones de libras por intermediar en la venta del Banco Zaragozano al Barclays Bank, un dinero que supuestamente se ingresó en su cuenta del Credit Suisse, responde que “es totalmente falso”. En cualquier caso, la entrevista de El País ya ha llegado a la Fiscalía suiza. Más material para el fiscal Bertossa.

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