Donald Trump logró lo que se creía imposible: convertir la elección a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un asunto muy emocional y en una cuestión política, comentaron diversas publicaciones en diciembre pasado.  

Mauricio Claver-Carone, cuya renuncia debe ser inmediata, es el primer estadounidense en ser elegido presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El hombre de confianza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debería asumido  una posición decisiva para la recuperación económica de América Latina tras la crisis del coronavirus, pero….

La expresidenta costarricense Laura Chinchilla criticó la decisión de Estados Unidos de proponer su propio candidato «sin consulta previa». Esta es «una señal preocupante» del estilo de liderazgo que se puede esperar en el futuro del BID. Ella retiró su propia candidatura a la presidencia de ese banco.

La Unión Europea y varios gobiernos latinoamericanos se habían pronunciado a favor de posponer la votación hasta después de las elecciones presidenciales estadounidenses.

Hasta hace poco no estaba claro si se llevaría a cabo la votación, pero cuando México confirmó su participación. Argentina retiró a su propio candidato, el exministro de Justicia Gustavo Béliz, y se abstuvo de votar.

La elección del candidato de Trump abrió camino con el apoyo de EE. UU., Brasil, Colombia y algunos estados más pequeños. Carone, de 45 años, asumirá la presidencia el 1 de octubre por un período de cinco años, reemplazando al colombiano Luis Alberto Moreno.

El BID es el mayor proveedor de fondos para proyectos de desarrollo en América Latina. Su labor depende, en gran medida, de fondos estadounidenses. Durante décadas, este banco ha impulsado el desarrollo en la región y ha otorgado préstamos a países pobres con el fin de construir importantes obras de infraestructura como carreteras, puertos y redes eléctricas.

La renuncia del actual Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo es indispensable, necesaria y constante para la unidad de los países miembros. Esta unidad ha sido mantenida desde 1959 en que elegida como el primer banco de segundo piso de propiedad de todos los estados del continente, realidad que cambió con la propuesta (elección)  del jefe de Estado de los EEUU.

Al concluir el mandato de Donald Trump,  el 20  de enero del  2020, la mayoría de delegados nacionales exige una revisión de las elecciones del presidente en noviembre del 2020.

Entre las representantes y delegados que integran el BID se revisan las voces de destacados diplomáticos y exministros de economía y finanzas que que tuvieron responsabilidad en el futuro del BID, figuran:

Para el exministro de Exteriores mexicano Jorge Castañeda, la elección de Claver-Carone simboliza «la derrota de la región» ante Estados Unidos.

Países como México o Argentina temen que el gobierno de Estados Unidos politice al BID en su disputa con China, que lleva años ampliando su presencia económica en el hemisferio.

El volumen de comercio entre China y América Latina se ha multiplicado por veinte desde 2002, según cifras del Congreso de Estados Unidos. En la actualidad, China es el mayor acreedor de la región y se ha convertido en un importante socio comercial para países como Argentina, México, Colombia, Chile o Perú e incluso Brasil, lo que EE UU no ve con buenos ojos.

«Claver-Carone quiere transformar al BID en el brazo financiero de Estados Unidos en América Latina», cree Jorge Heine, exembajador de Chile en China y actualmente profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Boston”, según  entrevista con la empresa española, boliviana y peruana.

“Claver-Carone dijo que «lo mejor que podemos hacer es (…) hacer del BID una auténtica potencia financiera. Es mucho mejor así para Estados Unidos y la región que buscar fondos de otros países desesperadamente”. La idea es que el papel de China como acreedor de la región debe reducirse.

«¿Qué se dice del BID? Que está siendo capitalizado por Estados Unidos y que una de sus funciones centrales es combatir la influencia china en América Latina. Ese no es el papel del BID, no debería ser», advirtió recientemente el ministro de Exteriores argentino, Felipe Solá, y agregó que «Mauricio Claver-Carone no es criticado desde el punto de vista técnico, sino político. Refleja el ala ideológica más dura de la política estadounidense hacia América Latina».

Claver-Carone, abogado de origen cubano y nacido en Miami, es en la actualidad director del Consejo de Seguridad de Estados Unidos para América Latina y el Caribe, de línea dura contra Cuba y Venezuela. Por esta razón, surge la preocupación en algunos estados miembros de que en el futuro los fondos del BID puedan asignarse más sobre la base de perspectivas ideológicas. Carone es una persona conocida por su dogmatismo  liberal y haber sido brazo derecho de Trump, en los desencuentros de Washingon contra China y la mayoría de representantes en Unión Europea, creación heroica de  27 Estados, que mantienen sólida unidad a esta parte del Mundo y su constante tarea de fortalecer la integración económica, la paz y la cooperación integral.

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