Ése poder yo no lo puedo tener de ninguna forma (ni ninguno que ama a la razón en todas sus aplicaciones); pero sí voy a decir en honestidad quién lo tiene para… ¡destruir cualquier bien implacablemente!  Porque, en el fondo, el tapar a la verdad es como el impedir que cualquier cosa mejore.

Bien, todo lo que se relacione con la luz-razón jamás podrá tapar a alguna verdad; al contrario, lo que hará es enseñarla y reforzarla. Pero lo que sí siempre tiene un mezquino poder de tapar alguna verdad es objetivamente una mala valoración (o sea, con una ausencia de racionalidad) a través de alguien y que mayormente es un intelectual. Una mala valoración lo que consigue, sin poderlo evitar, es el ir contraponiéndose a la visibilidad de la razón o de cualquier esencialidad, ¡eso es!, por lo que impide que la sociedad la vea o la tenga en cuenta en sus acciones.

Realmente, el que tapa a alguna verdad es siempre ése que es un aprovechado de una mala valoración, y también ése que es un aprovechado de una confusión o de una sinrazón. Sí, aunque no tenga mucha conciencia de ello (que puede ocurrir muchas veces), sí es obvio que se beneficia, que va consiguiendo cosas-metas porque una verdad cualquiera no se vea o no intervenga para que él deje ya de conseguir ésas cosas-metas.

En esto, está muy maltratada o muy descuidada la propia conciencia-responsabilidad de cada cual, que la consiente el que esté desatendida y, además, sin que tenga una prioridad en sus decisiones. Algo detestable.

Ten conciencia, por ejemplo, reflexionando en lo siguiente: Si tú evidencias que alguien hace un mal (por lo que va demostrando en sus hechos), tú no puedes (por respeto a la ética o al bien mismísimo) facilitarle los medios, ¡jamás!  Asimismo, si tú evidencias que algo (una mala prioridad o una confusión) está quitándole la visibilidad a alguna verdad o a alguien que la demuestra, tú no puedes facilitarle los medios, ¡nunca! Si lo hicieras (en un facilitándoles medios a los errores),  pues te darías así (contra unas consecuencias correctas o contra la realidad) el poder de tapar a lo esencial. ¡Claro!


Ya he dicho que la mala valoración es determinante para que no se visibilice a una verdad; sin embargo, es la pasividad en el valorar o es la no valoración precisa de alguna realidad lo que conduce a que algo no evolucione o se destruya. ¡Sin duda!, ¡las cosas como son!, porque la no valoración de cualquier verdad siempre mata. Pondré un ejemplo: Si ante un esclavo tú no valoras la verdad de “todos los seres humanos son iguales en derechos y libertades”, pues tú lo estás maltratando, o matándole parte de su vida digna. ¡Obvio!

Por último, he de ser en este texto al fin acusatorio (si lo que espero es, en el fondo, no engañar a mi deber ético); por eso afirmo que tú (el que seas) ayudas a cientos de confusiones todos los días, ¡por seguro y te lo demuestro cuando quieras! Y afirmo sin miedo, sin rodeos, que tú ayudas a cientos de desinformaciones todos los días, ¡sí!, ¡y te da igual! En un basta ya, la misma realidad lo dice; y porque el problema, no lo da el que es fiel a la limpia racionalización, sino el que tanto le hace caso a tantos poderes, nunca a ella. Y añado, en un obligado decir ético, que toda desprotección al que razona ya va tapando a la racionalidad, ¡exacto!, ya va tapando a cualquier luz o a Dios incluso.

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1 Comentario

  1. Cuánto daño ha hecho la prensa y la TV en la difusión del terror con motivo del coronavirus. Algún día la historia juzgará lo que se ha hecho.

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