La relación del ejecutivo, a través del Ministerio del Interior, con la Guardia Civil da señales de tensión. Ya sucedió con la operación Judas, el pasado 23 de septiembre, tras la cual Grande-Marlaska hizo llamar a los responsables del operativo para pedirles algunas aclaraciones y esta semana ha vuelto a suceder algo similar tras el discurso que el jefe de la Guardia Civil en Cataluña dió en Sant Andreu el pasado miércoles, que ha sido considerado «una vergüenza» por parte del vicepresidente del Govern, Pere Aragonés.

El discurso del general Pedro Garrido, que está al frente de la Guardia Civil en Cataluña, ha sido considerado como «inoportuno» desde el Ministerio. Según informa El Mundo, en Interior están muy molestos por las palabras del general y el malestar se extiende a todo el Gobierno de Pedro Sánchez, que «entiende que estamos en un momento delicado en Cataluña, de máxima tensión por la inminente sentencia y hay que medir todas las palabras».

Siempre según la información que publica El Mundo, señalan que desde el Gobierno se están produciendo críticas hacia Grande Marlaska, y demandan que el ministro de Interior tenga un «mayor control de lo que son sus responsabilidades», refiriéndose a la actitud que están mostrando desde la Guardia Civil.

 

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1 Comentario

  1. Recuerden: Roma desapreció cuando, sus mercenarios, tomaron conciencia de su fuerza y, su poder, sobre la metrópoli del mundo. El «enlatado verdoso» se sabe poderoso y, por eso insulta, provoca y desafía a, quienes les pagamos con nuestro sudor. Me parece que puso nervioso al mismo gobierno borbònico del momento. Parece ser que no se atreven con él. Los mercenarios suelen ser desagradecidos con la mano que les da el pan. Cuidado marlaska, estos muerden sin preguntar a quien.

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