El machismo siempre encuentra una oportunidad para arremeter contra las mujeres y el movimiento feminista. Semanas atrás, cuando el Estado de alarma aún se veía con escepticismo y se mantuvo la manifestación del 8M, algunos partidos ultraconservadores y personajes públicos ligados a la ultraderecha aprovecharon la coyuntura para pronunciarse en contra de las feministas.

El primer ejemplo vino de la mano del cantante, José Manuel Soto, que aprovechó la fecha señalada para cargar contra la ley “solo sí es sí” presentada por el Ministerio de Igualdad, aduciendo que el “no” de una mujer “puede ser un ya veremos o un cúrratelo un poco más chaval”. Por si fuera poco, Soto añadió que “si un no fuera siempre un no, muchos no hubiéramos venido al mundo”. A día de hoy, este tweet ya no se encuentra disponible en su perfil, pero en los días posteriores a su publicación suscitó una gran polémica en las redes, como ya se hace habitual en el perfil del cantante.

Continuando con declaraciones incendiarias, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, utilizó un acto por el 8M para apoyar a su colega de partido, Cayetana Álvarez de Toledo. La portavoz parlamentaria del PP llegó a asegurar en unas declaraciones que “las mujeres no son víctimas”, a pesar de que las cifras reflejen una realidad dispar. No obstante, Casado aseguró en dicho acto enmarcado en el 8M, que “el PP está contra la victimización de las mujeres. Los chicos no somos los que estamos contra las mujeres”. De este modo, tanto Pablo Casado por su apoyo, como la diputada por Barcelona, que llegó a definirse como “una feminista amazónica de la escuela de Camille Paglia”, -escritora norteamericana que consideraba, por ejemplo, “que sin el hombre la mujer nunca hubiera  salido de la cueva-, están pasando por alto que, desde 2003, son 1.050 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas hombres, por el hecho de ser mujeres.

El negacionismo puede llegar a límites insospechados, de eso no hay duda, o si no, que se lo digan a Vox. El partido de ultraderecha no ha dejado de mostrar su beligerancia hacia el feminismo desde sus inicios con la propagación de fake news o proclamas para deslegitimar la lucha de las mujeres. Uno de los últimos episodios con motivo de la crisis del coronavirus fue, como ya anunció El Plural, el bulo de que Podemos había borrado todos los archivos gráficos del 8M y las imágenes de todos su perfiles corporativos “que le relacionasen con la manifestación que explotó la pandemia”, aseguró en su perfil, Alvise Pérez, uno de los tuiteros acérrimos al movimiento ultraconservador.

En este sentido, cabría destacar que VOX también celebró el 8 de marzo, intencionadamente, su Asamblea General, donde miles de seguidores del partido ultraconservador se congregaron en Vistalegre. Aquel domingo, el número dos de partido, Javier Ortega Smith, ya mostraba síntomas de contagio y se pudo ver cómo estrechaba la mano de sus adeptos en numerosos videos. Días después, el portavoz Santiago Abascal anunciaba en redes su positivo en COVID-19.

Volviendo a la supuesta eliminación de publicaciones de Podemos referentes al 8M, vemos a continuación cómo los documentos gráficos siguen en los perfiles corporativos y personales de las representantes políticas.

Una vez más, el machismo demuestra su falta de escrúpulos ante una problema estructural, la violencia machista, que nos afecta a todas las mujeres con sus particularidades y que nos convierte a todas en víctimas. Negar esa realidad te hace cómplice de los asesinos y agresores machistas, mofarse de leyes que garantizan derechos y libertades a las mujeres, que históricamente se les ha negado, es oponerse a la igualdad real.

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