«Educad al niño y el día de mañana verá a la mujer como a su igual»

En el BOE se consigna la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, un texto de 66 páginas que inicia con el artículo 14 de la Constitución Española, «el derecho a la igualdad y a la no discriminación por sexo», además el artículo 9.2 consagra «la obligación de los poderes públicos de promover las condiciones para que la igualdad del individuo y de los grupos en que se integre sean reales y efectivas».
En diciembre de 1979 La Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba la Convención sobre la eliminación de todas las formas contra la discriminación de la mujer, en 1983 España lo ratifica.
Uno de los principios básicos de la UE es la igualdad entre hombre y mujeres, la eliminación de las desigualdades es un objetivo de todos los Estados de la Unión, que se debe materializar con la ejecución de políticas integradoras.
Parecía que en pleno S.XXI éramos una sociedad consciente sobre la imperiosa necesidad de darle el papel a la mujer que durante eones se le ha negado siendo convertida en un utensilio más en casa, para concebir, limpiar, cocinar y atender a su esposo en todas sus necesidades aunque fuesen aberrantes en la intimidad, como si de animales domésticos se tratara, esa insana pedagogía durante el franquismo se manifestó en el manual de la buena esposa, parida por la esposa de Franco y la hermana de Primo de Rivera, mientras mataban sus horas de ocio durante el té.
Las buenas intenciones se quedan en papel mojado, los avances que se han logrado son minúsculos, la remuneración salarial es menor si se es mujer, si en un momento determinado queda embarazada, suele ser una traba para la contratación, lo cual es ilegal pero es habitual, gracias a la reforma laboral del PP es más fácil despedir a una mujer si está embarazada aduciendo motivos de competitividad, es muy probable que pierda su trabajo, el desamparo es total, no se tratan como personas, son instrumentos productivos, si se pierde eficacia a la calle, pero si conserva el empleo estando embarazadas, muchas no reciben el apoyo salarial o lo reciben incompleto por su incapacidad laboral.
Es necesario afrontar este reto con todo el rigor que amerita consolidando de una vez por todas lo que hoy parece una quimera irrealizable, más aún con la irrupción de la abominación fascista que parasita nuestras instituciones.
Populares y fascistas en cada intervención y acción política agreden de forma constante a las mujeres, ya que sus políticas en igualdad de genero son inexistentes o salvajes, se creen con el derecho a decidir sobre el cuerpo de las mujeres, en relación al aborto los Populares abogan por volver a la ley de supuestos de los 80’s, en que abortar era más restrictivo, negándole por completo la decisión a la mujer.
El analfabeto de Casado a quien le regalan los títulos por su ineptitud, considera que las mujeres son fábricas uterinas para generar obreros pobres muy necesarios para mantener la sanidad, las pensiones y por supuesto los privilegios de los ricos.
Mientras sus perros verdes en Andalucía han aportado cerca de un millón de euros a Asociaciones Pro-vida que lejos de dar una orientación objetiva hacen apología religiosa, disuadiendo a las mujeres en su pleno derecho a abortar.
Defienden el dogma cristiano igual que una secta, por encima de la Constitución si es necesario, pero no porque sean creyentes, lo hacen para doblegar, además utilizan lenguaje infame y obsceno para estigmatizar a las mujeres que han tomado la decisión de interrumpir su embarazo y a los profesionales que les atienden coaccionándolos/as, violando las leyes, igual que macarras de barrio.
Nuestra madre y hermana/s, nos merecen un profundo respeto y devoción, entonces ¿Por qué quienes agreden a una mujer no ven a las demás como esposas, madres y hermanas?
La violencia de género es una lacra que se debe desterrar de nuestra sociedad con un compromiso social firme y serio siendo tratado desde tres instancias fundamentales, el seno familiar, las instituciones educativas y el Estado, de lo contrario si uno de estos pilares falla, el proceso pedagógico no es efectivo y nos encontramos con aberraciones como las manadas, los abogados que defienden lo indefendible, jueces que menosprecian a las víctimas y la normalización en la sociedad.
En el seno familiar , los individuos en muchas ocasiones son el reflejo de lo que percibieron durante su niñez y adolescencia y como esponjas absorben sus realidades familiares y sociales haciéndolas propias e incorporándolas a la construcción de su personalidad, por tanto si en el ambiente en que crecen hay un trato vejatorio hacia la mujer, lo más seguro es que de allí parta la nueva generación de maltratadores.
«Educad al niño y el día de mañana verá a la mujer como a su igual».
Las instituciones educativas desde todos los niveles y con profesorado preparado para ello, deben fortalecer en sus alumnos el respeto y la igualdad entre géneros con pedagogía y ejemplo.
El Estado debe educar a la ciudadanía con campañas que promuevan un comportamiento de respeto, tolerancia, comprensión e igualdad entre todos los individuos, sin distinción de sexo, grupo étnico apelando a la empatía, ponernos en el lugar de las mujeres para comprender plenamente su situación, la indiferencia nos hace complices de las desigualdades y las agresiones.
Formar a la rama judicial y cuerpos de seguridad en estas cuestiones delicadas, para que su proceder sea el más adecuado  en la atención a las víctimas.
La legislación se debe adecuar al delito cometido, y amparar sin escatimar en gastos para su protección, además del apoyo psicológico que necesitasen para superar los traumas.
El PP que tanto se jacta de partido Constitucionalista, además de organización delictiva, comparte plenamente la visión de la extrema derecha sobre el papel de la mujer en la sociedad, machistas y misóginos tan solo se diferencian en sus salvajadas, los infames capataces acompañados de sus perros rabiosos.
Los fascistas niegan la violencia de género y pretenden su derogación, corrompen la educación donde gobiernan, solo hay recortes en detrimento del amparo de las víctimas de violencia de genero abandonándolas a su suerte, mientras invierten el dinero de nuestros impuestos en la tauromaquia, clases de caza, banderitas, etc, según esta gentuza las mujeres se empoderan cosiendo botones, es cuestión de tiempo que las manden a cocinar y reinstauren el derecho de pernada, de los animales no se me hace raro nada, junto al PP son abiertamente antisociales, antidemocráticos y están vulnerando la Declaración de los Derechos Humanos «La igualdad entre hombres y mujeres», además de violar los artículos de nuestra Constitución, son «Anticonstitucionalistas», un cáncer para la sociedad, su razón de ser es avasallar a las mujeres, perpetuando la ignorancia y el subdesarrollo, con toda seguridad olvidan quien los parió.
Falta mucho por hacer y no nos rendiremos hasta conseguir nuestro objetivo, el reconocimiento pleno del lugar que le corresponde a la mujer por derecho propio, son las madres y arquitectas de la sociedad, su papel es imprescindible, ellas velan siempre por los niños y los desvalidos, donde estén no hay guerras ni conflictos, porque se impone su empatía y entrega hacia los demás procurando siempre la paz y la fraternidad con la razón y el entendimiento, la igualdad real consiste en despojarnos de esa mentalidad patriarcal anacrónica y como hombres es necesario hacer propia esa sensibilidad siendo feministas, sólo así caminaremos juntos hacia la senda del desarrollo haciendo de esta una mejor sociedad.
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