El juicio contra la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes por el ‘caso Máster’, llegará hoy a su fin y quedará visto para sentencia, tras las lectura de los informes de las partes y la posibilidad de que las tres procesadas puedan decir la sus últimas palabra.

Con todos los testimonios y las periciales vistas, la Sección 15 de la Audiencia Provincial de Madrid, presidida por Luis Carlos Pellud, podrá retirarse y dictar sentencia sobre el caso que supuso en 2018 la dimisión de la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, 36 días de que se publicaran las irregularidades del máster. Pero no fue su inexistente TFM el que precipitó su caída, sino la filtración de un vídeo del año 2011, en el que supuestamente cometía un hurto en un supermercado.

Peticiones de la fiscalía

La Fiscalía adelantó que mantiene su petición de tres años y tres meses de cárcel para Cifuentes “por instar a la falsificación del acta de su Trabajo Fin de Máster (TFM), así como para la profesora y asesora de la Comunidad de Madrid María Teresa Feíto”.

Para la tercera procesada, Cecilia Rosado, también mantiene la petición de 21 meses de cárcel, pero solicita “que se aplique la atenuante de confesión y miedo insuperable” y, subsidiariamente, “una atenuante muy cualificada por su colaboración con la justicia”.

La acusación particular, ejercida por la Universidad Rey Juan Carlos, ha mantenido sus peticiones iniciales salvo para Rosado, a la que pide “aplicar la misma atenuante muy cualificada”. La defensa de Cecilia Rosado también se ha adherido y ha solicitado que su pena se quede en nueve meses de cárcel y dos de multa.

Cifuentes no defendió el Trabajo Fin de Máster

La expresidenta Cristina Cifuentes declaró el 22 de enero que ella no defendió el Trabajo Fin de Máster, lo contrario que afirmó cuando estalló lo que se conoce como ‘caso máster’.

En su declaración, la expresidenta ha sostenido que acudió “a un acto muy informal con personas que suponía que eran profesores, pero que no los conocía porque no había podido asistir a las clases por su situación laboral”.

Realmente yo no defendí el trabajo. Yo entregué el trabajo y expliqué las líneas generales me sorprendió porque fue un acto muy informal”, ha declarado Cifuentes totalmente crédula.

Cifuentes modificó la versión ofrecida durante la instrucción, asegurando que la defensa del TFM no era lo relevante, sino que ella cumplió las condiciones pactadas con el catedrático Enrique Álvarez Conde -director del Instituto de Derecho Público de la URJC- y le dijeron que había aprobado todo, pero luego supo que le habían dado documentos con firmas falsas.

Falsificó el acta del Máster por miedo: “Cifuentes os va a matar”

La que sí ha reconocido que cometió irregularidades es la profesora Cecilia Rosado, que ha relatado a la Sala cómo consiguió que dos compañeras le dejaran falsificar sus firmas para estamparlas en una supuesta acta del TFM de Cifuentes.

Rosado ha declarado que fue presionada por el catedrático Enrique Álvarez Conde -ya fallecido- y María Teresa Feíto, ex asesora de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y funcionaria de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) para realizar el acta falsa.

Rosado se ha defendido señalando que “se sintió asustada, presionada y tensionada para confeccionar el acta del TFM” que salvase a la expresidenta madrileña. “Esto hay que arreglarlo y hay que hacerlo ya. Si no lo arreglamos vamos a tener consecuencias graves a nivel laboral”, le dijo el catedrático Álvarez Conde el día que saltó el escándalo.

El muerto nunca se defiende

Por su parte la profesora Teresa Feíto negó las acusaciones y relató que hizo llamadas y estuvo brevemente en la reunión en la que se preparaba la rueda de prensa de la universidad del 21 de marzo de 2018 -día que saltó el escándalo- por casualidad y curiosidad, creyendo el testimonio del catedrático Álvarez Conde de que había un acta de TFM y «todo estaba bien».

Tampoco reconoce haber presionado a la profesora Cecilia Rosado para realizar el acta del TFM que salvase a la expresidenta del PP. Feíto, sin ningún pudor, ha llegado a descargar esta responsabilidad en el fallecido Álvarez Conde: “El que mandaba era Enrique y yo no sé si la presionó o no (a Rosado) pero yo en ningún momento lo hice”.

Los peritos que han declarado en el juicio han ratificado irregularidades en las firmas de las actas de los alumnos del máster que cursó Cristina Cifuentes, y han confirmado que la funcionaria Amalia Calonge fue habilitada para modificar notas en octubre de 2014, cuando ya no tenía potestad para ello.

Amalia Calonge reconoció en su declaración que modificó las notas de la expresidenta -la de una asignatura en la que constaba como no presentada y la del TFM- porque se lo pidió el catedrático Pablo Chico de la Cámara, y tenía potestad para ello, mientras este profesor sostuvo que fue Calonge la que le advirtió de un posible fallo en su asignatura y ella acabó modificando dos calificaciones «de forma arbitraria».

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