El líder de Podemos, Pablo Iglesias, foto Agustín Millán.

El juez del caso Neurona, Juan José Escalonilla, ha archivado la investigación abierta contra Unidas Podemos por el supuesto cobro de sobresueldos en la formación morada. La derecha mediática había creído encontrar un filón con el asunto de la supuesta caja B del partido de Pablo Iglesias, pero el magistrado finalmente no ha encontrado pruebas del cobro de complementos salariales en negro, según informan fuentes judiciales.

No hay por tanto caso Gürtel ni financiación irregular en Unidas Podemos. No ha habido empresas y multinacionales beneficiadas por millonarias adjudicaciones de las Administraciones Públicas, tal como ocurría durante los gobiernos autonómicos del PP. No ha habido cuentas en Suiza, ni paraísos fiscales, ni sociedades interpuestas, ni toda la complicada tramoya de ingeniería financiera diseñada por auténticos cerebros del crimen organizado, tal como ocurría con el caso Gürtel, la mayor trama de corrupción detectada jamás, no solo en España sino probablemente en Europa.

En realidad, la supuesta caja B de Podemos de la que han estado hablando con insistencia PP, Vox y Ciudadanos, con la cobertura de las cloacas de la prensa, no era más que un fondo común en el que los cargos del partido ingresaban el 15 por ciento de sus sueldos para destinarlos a fondos de solidaridad. Pero las derechas han insistido en propagar el bulo, la teoría del ventilador y la idea de que en España todos los políticos son iguales. No es cierto, una a una todas las causas contra Podemos están siendo archivadas pese a que la maquinaria mediática ha funcionado a pleno rendimiento.

Ahora la Justicia da la razón a la formación de Pablo Iglesias. Según un auto fechado el pasado 11 de marzo, el juez Escalonilla no aprecia ningún delito de administración desleal, de modo que opta por sobreseer la causa. La denuncia la interpusieron los ex abogados de la formación, Mónica Carmona y José Manuel Calvente, por el aumento de la nómina de la gerente y del tesorero del partido, Rocío Esther Val y Daniel de Frutos, mediante dos complementos salariales que consideraban “indebidos, desproporcionados y no autorizados”. Según los denunciantes, los complementos no constan en las tablas salariales del partido.

El juez tampoco ve irregularidades en el reembolso de determinados gastos. “Basta examinar la documentación (…) para comprobar que se trata de gastos aprobados, por lo que no cabe apreciar irregularidad alguna”, refleja el auto. Según informa eldiario.es, el juez de Madrid que investiga a Podemos “acaba de dar carpetazo a una de las tres líneas de investigación que quedan vivas en el ‘caso Neurona’: la relativa a los supuestos sobresueldos mediante complementos salariales”. Por tanto, no hay irregularidades en las retribuciones de los empleados y aunque el auto no es firme supone un serio revés en el intento de las derechas de enfangar a la formación morada y situarla al mismo nivel de corrupción que ha anegado al PP en los últimos años. 

La denuncia del exabogado del partido, José Manuel Calvente, también hablaba del presunto acceso sin permiso al disco duro de una trabajadora; irregularidades en los contratos firmados con la consultora ABD Europa para las elecciones generales de abril de 2019; y presuntos sobrecostes en la reforma de la sede del partido. Todo ello además de la supuesta existencia de una caja B. Todas esas piezas han sido archivadas, quedando viva la línea de investigación sobre la adjudicación de Podemos de 360.000 euros a la consultora Neurona que investiga también Escalonilla.

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