El IPC de diciembre ha acelerado hasta un 0,8% desde el 0,4% en el mes anterior. Pese a este comportamiento que se ha dado en los dos últimos meses del año la inflación las tasas de inflación siguen siendo bajas, por debajo del 1%. La cifra anual de inflación para 2019 se situaría en el 0,7%.

“Hay que derogar una reforma laboral pensada para la devaluación salarial”

La explicación a esta subida del IPC se encuentra en el comportamiento de los carburantes en consonancia con lo que ha ocurrido en los mercados internacionales de crudo.  Durante dos meses consecutivos han acelerado su precio.

Por el contrario, la electricidad que ha sido uno de los principales causantes de la baja inflación de 2019 ha vuelto a bajar este mes respecto al anterior, registrando también unos precios más bajos que el diciembre pasado. En lo que va de año, especialmente desde abril, la electricidad ha reducido sus precios un 4% respecto a los de 2018.

Si se toma en cuenta la inflación subyacente, que elimina el efecto de los precios energéticos y de otros componentes muy variables de la inflación, vemos que este diciembre se sitúa en cifras mayores, el 1,1%. La inflación subyacente anual de 2019 haría alcanzado el 1,0%.  Se trata de valores bajos, comparado con la media superior al 2% en que se situaba esta inflación en la década anterior a la crisis.

Gonzalo Pino, secretario de Política Sindical de UGT ha puesto en valor el Acuerdo Nacional de Negociación Colectiva vigente y emplaza a los empresarios a que cumplan con el compromiso de subir los sueldos más bajos, estableciendo salarios mínimos de convenio de 1.000 euros al mes. “Esto, junto con la subida del Salario Mínimo Interprofesional hasta alcanzar el 60% del salario medio, ayudará a impulsar el consumo, el crecimiento y el empleo”, ha señalado.

Unai Sordo secretario general de CCOO ha señalado que con la inflación en 2019 (0,8% interanual y 0,7% la media anual) “se favorece la ganancia de poder adquisitivo de las rentas laborales”, Salarios convenio (2,33) +1,6%, empleados y empleadas públicos (2,5) +1,8% y pensionistas (1,6) +0,9%

Para Unai Sordo estas subidas no se trasladan a precios. “¿La razón? Las empresas tienen márgenes inflados, consecuencia de la devaluación salarial sufrida entre 2008 y 2017 (un 10,8% real según el índice de precios del trabajo IPT)”

En 2019 las rentas laborales han sostenido el consumo interno y la actividad económica. Para 2020 el gobierno prevé que el 90% del crecimiento dependa de la demanda interna.

El secretario general de CCOO ha recordado que “para lograrlo hay que derogar una reforma laboral pensada para la devaluación salarial. Hay que mejorar nuestro tejido productivo ante transiciones digitales o energéticas y también, hay que acercar nuestra contribución fiscal a la europea para modernizar nuestra economía”.

Gonzalo Pino, Secretario de Política Sindical de UGT ha instado al Gobierno a fomentar el cambio de nuestro modelo productivo, “apostando por una política industrial con actividades de mayor valor añadido y con empleos más estables y de mejor calidad”.

La baja inflación ayuda a la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, “pero hay que tener en cuenta que ésta no contempla bienes importantes como el precio de la compra de vivienda”, ha recordado Gonzalo Pino, secretario de Política Sindical de UGT  quien considera que “la evolución de los salarios reales no debe depender solo de coyunturas de inflación favorables y defiende que el crecimiento de la productividad se traslade a incrementos salariales sostenidos”.

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