El ministro Pedro Duque ha depositado en la Caja de las Letras la Medalla que Ramón y Cajal recogió al recibir el Premio Nobel en 1906. En el acto, el director del Instituto Cervantes, el intelectual y escritor Luis García Montero, ha calificado al padre de la neurociencia como “un patriota que luchó contra los bulos y las supersticiones”.

El titular de Ciencia e Innovación ha recordado que “lo más importante” del legado que dejó Santiago Ramón y Cajal fueron “las bases que sentó de la ciencia en España” y ha destacado la importancia de incrementar los presupuestos para la ciencia porque “es la inversión más productiva”, la que nos permitirá “equiparnos a los países más desarrollados”. “La apuesta por el conocimiento y la innovación es además la única forma de salir de la actual situación”, ha concluido.

Por su parte, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha subrayado que Ramón y Cajal fue “un patriota que, frente a los bulos, las supersticiones y los enfrentamientos, apostó por trabajar desde la ciencia por el desarrollo de la sociedad”.

Su figura, agregó el escritor García Montero, es “decisiva” por sus descubrimientos sobre el cerebro humano y porque “vio la ciencia como una apuesta patriótica en defensa de la sociedad”. “Hoy estamos homenajeando a un patriota”, ha insistido.

Sobre los Machado

Tras las intervenciones celebradas en el salón de actos del Cervantes, el ministro depositó en la Caja de las Letras la medalla Nobel como legado in memoriam en la caja de seguridad número 1.721, ubicado encima del buzón dedicado a los hermanos Machado.

García Montero anunció que, cuando se abra dentro de dos meses, acogerá otro legado formado por una primera edición de Cuentos de vacaciones (un libro de relatos del investigador) y dos ediciones (de 2002 y 2017) de su autobiografía, entre otros objetos. También se prepara otro legado de su discípulo Severo Ochoa.

Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) sentó las bases de la ciencia en España, y la llevó a la vanguardia de la ciencia internacional. Fue un hombre polifacético que además se interesó por la fotografía, el dibujo (son conocidos mundialmente sus dibujos de células nerviosas), la pintura y la escritura. En su honor se creó hace ahora un siglo, en 1920, el prestigioso Instituto Cajal, integrado en el CSIC desde 1939. Dirigido por Ricardo Martínez Murillo, el Instituto Cajal es el mayor centro de investigación en neurociencias de España y continúa estudiando el funcionamiento de la compleja estructura del sistema nervioso humano.

Impulso al español

El homenaje de hoy se enmarca en el acuerdo de colaboración que firmaron el pasado 1 de octubre el entonces ministro de Ciencia, Innovación y Universidades en funciones y Luis García Montero. Supone un paso importante de cara a la creación del grupo de trabajo “Español, lengua de ciencia y tecnología”, cuyo reto principal será la incorporación activa del idioma español al mundo de la investigación científica.

Esta iniciativa del Ministerio de Ciencia y del Cervantes se retomará el próximo mes de septiembre después de posponer su primera reunión, que se iba a celebrar el 23 de marzo. Para García Montero, ambas partes quieren trabajar para que “la ciencia y la innovación tecnológica sean un referente imprescindible para el español”. “La mejor manera de ayudar al progreso de la comunidad hispánica es potenciar el español en la ciencia y la tecnología”, ha sentenciado el director del Cervantes.

El ministro se ha sumado a esta idea y ha recordado cómo el propio Ramón y Cajal lamentó que el español fuera “una lengua desconocida de los sabios” cuando viajó a Alemania a mostrar sus investigaciones.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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