La que fuera presidenta de la Comunidad de Madrid (2003 a 2012) y defendiera el lema del «no le quepa duda que la empresa privada es más eficaz» cuando se refería a la Sanidad Pública, acaba de ser ingresada en el hospital de la Fundación Jimenez Díaz junto a su marido, Fernando Ramírez de Haro. 

Los dos se encuentran en la misma habitación: su estado no es grave. Ambos presentan cuadros de fiebre y tos, según ha informado ABC.

Al sentir los síntomas, Aguirre se realizó la prueba y dio positivo. Igual que su marido, que tiene 70 años.

La Fundación Jimenez Díaz: ¿es un hospital público como algunos dicen?

Se trata de un hospital público de gestión privada. El «invento» del Partido Popular.

El hospital de la Fundación Jimenez Díaz donde se encuentran ingresados ha sido considerado «la niña bonita de la privatización sanitaria madrileña». Se trata de un centro privado fundado en 1955 como Clínica de la Concepción, por Carlos jiménez Díaz. Poco después se convirtió en Fundaciíon.

Desde la década de 1970 ha mantenido convenios con la Seguridad Social para asistir tanto a enfermos de asistencia privada, como por sanidad pública.

Según informa nuevatribuna.es, la entidad ha sufrido varias crisis económicas que han sido siempre reflotadas con fondos públicas. En el año 2003 se hace con la IDC mediante la creación de una UTE con la Fundación Jimenez Díaz.

En el año 2005 se produce la transferencia desde IDC a CAPIO, que es una macroempresa de prestación sanitaria, de carácter multinacional.

En el año 2008 se le adscriben sin contraprestación alguna dos centros de especialidades de Madrid (Pontones y Quintana).

En el año 2016 pasa a a manos de la multinacional Quirón Salud.

En este artículo que aquí se cita, puede verse una tabla ilustrativa de los fondos públicos que ha recibido este hospital durante los últimos años:

cuadro FJD

Según se explica por nuevatribuna, este incremento de dotación al hospital se produce mientras en el periodo comprendido entre el año 2009 y 2013 la sanidad pública veía recortados sus presupuestos per cápita en un 18,5%.

Además, según se apunta, «se producen aumentos extrapresupuestarios, que se sepa, 94 millones de euros en 2011, y además en 2015 se recibió un total de 386,3 millones del presupuesto sanitario público». O sea, casi 100 millones más de lo presupuetado.

La compra de la Fundación Jimenez Díaz por parte de Quirón Salud, y a su vez de ésta por Fresenius Helios (una de las principales multinacionales europeas de provisión sanitaria) ha generado un potente grupo privado de asistencia sanitaria con financiación pública. Precisamente son pieza angular este hospital del que hablamos, el Rey Juan Carlos de Móstoles, el de Collado Villalba y el de Valdemoro.

Capio, la gran gestora privada que se hizo con el hospital 

Es un asunto quizás muy complicado para ser explicado de manera sencilla. En esta pieza que publicó eldiario.es en 2013 se puede acceder a información más detallada. Lo que viene a decir es que el fondo holandés, HC Investments BV posee el 100% de una sociedad española dedicada al comercio de regalos (Poitiers Develops). Esta empresa de regalos, a su vez, es la única accionista de otra empresa que se dedica a la importación y exportación: Desarrollos Empresariales Piera.

Y precisamente esta empresa, la última, es la que tenía en 2013 el 100% del capital de Capio Sanidad.

Ya en 2013 se denunciaba que a Capio Salud se le había asignado por el gobierno regional de madrid, del Partido Popular la Fundación Jimenez Díaz, el Hospital Rey Juan Carlos, el Hospital Infanta Elena y el Hospital de Collado Villalba.

En la pieza de eldiario.es se explica cómo está configurado en ese momento el consejo de administación de Capio, y los vínculos que hay con los consejos de la constructora Abertis y Cortefiel Servicios.

Ya en aquellos años, se señalaba que «Capio Sanidad factura unos 500 millones de euros al año con beneficios de unos 100. Está en una posición preeminente para acudir a los procesos de privatización de gestión hospitalaria que han puesto en marcha la Comunidad de Madrid como la de Castilla- La Mancha».

En aquellos tiempos Gobernaba la región castellano manchega la también «popular» Maria Dolores de Cospedal. Precisamente en octubre de 2013 podíamos leer que «Capio aumenta la presión en Castilla-La Mancha tras derrumbarse su negocio».

Y es que Capio Sanidad cambió de nombre y pasó a llamarse IDC Salud. En ese momento la oposición del gobierno regional denunciaba que las políticas de recortes en el sistema público de salud de CLM hacían que los pacientes estuvieran siendo derivados a Madrid para ser operados en la clínica Ruber. ¿Por qué no podían atenderse en la región? Según explica esta pieza de el confidencial, «porque las tarifas de IDC Salud estaban fuera de mercado». Y así se explica que la antigua Capio había «pasado a la ofensiva multiplicando sus tentáculos sobre la Junta de Castilla La Mancha para recuperar negocio».

IDC Salud gestionaba las clínicas de Albacete, Toledo, Talavera de la Reina y Ciudad Real.

Mientras gobernaba José Maria Barreda, la Junta facturaba a Capio unos 30 millones de euros en el año 2009. Al llegar Cospedal, a la región pareció resultarle más rentable derivar a los pacientes a los centros de la comunidad de Madrid. El portavoz de la oposición en aquel momento, Fernando Mora, decía esto: «Han roto el convenio con la empresa y están mandando a los pacientes a Madrid cuando los quirófanos de Toledo están infrautilizados por las tardes, y esto ha generado descontento entre los médicos porque son profesionales que podrían atender la demanda, pero con los que no se está contando”. 

El comunicado de Capio para desmentir «rumores»

En el mes de noviembre del año 2012 la empresa tuvo que emitir un comunicado para desmentir que Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Cospedal y su esposo, Ignacio López de Hierro tuvieran nada que ver con la empresa. La dirección del grupo aseguraba que «ninguno de los mencionados, ni ningún político, tenían ni habían tenido relación alguna con el Grupo».

Según señalaba Stephan Sturm, consejero delegado de Frsenius -grupo de sanidad privada, y dueño de Quirón Salud- «los ingresos del lado público son más rentables que los del lado privado». Lo decía en 2016. Y en ese momento, según Sturm, de los 2.372 millones que facturó QuirónSalud en 2015, un 34% (más de 800 millones) proceden «sobre todo» de cino acuerdos con la Administración pública para gestionar y operar hospitales: cuatro en Madrid y uno en Cataluña. Y estos acuerdos, según explicaba eldiario.es aquí, estarán vigentes hasta el año 2041. También entonces se hablaba de que «la joya de Quirónsalud en Madrid» era la Fundación Jimenez Díaz.

Capio pasó a ser IDC Salud, después QuirónSalud y pasó a manos alemanas 

En 2014 se produce la fusión entre IDC Salud (que era la antigua Capio) y Quirón. Eran el primer y segundo operador en España, el cuarto operador europeo. La venta de QuironSalud fue «un pelotazo» según explicaban en eldiario.es

En 2016 se produce lo que los expertos consideraron la «macrooperación» en la sanidad privada. El grupo alemán Fresenius Helios pasó a controlar el 10% de la red de hospitales privados en España, al comprar QuirónSalud por 5.760 millones de euros. La marca siguió llamándose igual en España, mientras que en Alemania su nombre era Helios.

Según esta información de El Periodico, «tras la absorción de Quirón por parte de IDC Salud en 2014, el nuevo grupo fue incorporando más establecimientos como el grupo Ruber, la Clínica Rotger de Palma de Mallorca, entre otras».

Fresenius Helios Spain alcanzó unas ventas de 3.292 millones de euros el año pasado, frente a los 3.023 millones de euros registrado en el ejercicio 2018, según los datos adelantados por la compañía a plantadoce.com

 

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